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Xenofobia y lucha de clases
Las andanadas que suelta el PP sobre inmigración han hecho revivir el pequeño marxista que alguna vez fui. No encuentro forma mejor que algunas dosis de Marxismo para explicar la artera estrategia del PP en materia de inmigración.
Como ya descubriera hace años Le Pen, los del Partido Popular saben que los sectores que viven la inmigración de una forma más cercanas son normalmente votantes de la izquierda. Quieren darles a entender que la izquierda les ha abandonado y que les ha introducido nuevos competidores en el mercado laboral y social. Identifican inmigración con crimen y exageran cualquier noticia para aprovechar debilitar electoralmente a la izquierda en ese punto.
La xenofobia que se va produciendo es un mecanismo de extraordinaria fuerza para ocultar los verdaderamente importante: la lucha de clases (a que suena a antiguo). Lo traduzco a lenguaje moderno: el discurso identitario oculta la distribución de renta.
Una persona es enfrentada al emigrante como origen de su situación social, cuando esa situación social no ha sido ni creada por el inmigrante, ni agravada por él, sino que es previo y se corresponde con la asimetría de la organización social.
Se opone “pobre” español a “pobre” extranjero, para que el “pobre” español sea instrumento de identidad pero que no se pregunte por las causas sociales que han podido converger en su situación. Nadie acepta ser el último escalón de la estratificación social y rápidamente se busca a alguien o a un grupo que esté por debajo, para repetir la relación de dominación con un simple cambio de actores y papeles.
El antagonismo social se desvía de la lucha de clases a la lucha de etnias. La consecuencia es que las clases económicas dominantes ven como su situación no se pone en duda, se legitima por la omisión del conflicto, y la lucha se desvía a una “guerra civil” entre los sectores desfavorecidos.
Decía Kurt Lewin que “nada une más a un grupo que un enemigo común”. Es cierto, pero esa unidad nubla las disensiones internas del grupo y la jerarquización previa al conflicto externo. La xenofobia no sólo es inmoral, sino que es un instrumento de las clases dominantes para que sean los dominados piensen que son importantes
El reconocimiento, por parte de Gabriel Elorriaga, que el discurso de inmigración del PP lo único que persigue es provocar abstención dentro de los votantes socialistas, confirma que al Partido Popular la inmigración le importa “un pimiento” y su intención es utilizarla para que muchos votantes socialistas se abstengan perjudicando a la formación política que más normalmente les representa, para que llegue al poder la que desde luego no sólo no les representa normalmente, sino que mantiene unos intereses absolutamente opuestos a los suyos.
El apolítico
El apolítico es una de esas especies de nuestra fauna social y política que es de derecha, pero no se sabe bien los motivos, se avergüenza de ello, y quiere presentarse como un ser neutral y que está más allá de los partidos. Cuando hoy que alguien dice que él es “apolítico” automáticamente mi cerebro traduce: “es de derecha y de la dura”.
Sin ánimo de ser exhaustivo voy a indicar y comentar algunas de las cosas que les oigo habitualmente a los “apolíticos”:
El Estado es como una empresa: el apolítico es normalmente víctima de las simplificaciones más groseras. Comparar al Estado con una empresa buena ser un ejemplo puntualmente válido para que el apolítico y los que comparten su mismo cociente intelectual entiendan algunas cosas, pero el Estado no es una empresa. El Estado se mueve con otros criterios y normalmente los empresarios que se meten a gestores estatales fracasan porque no se enteran de nada. Si el Estado fuera una empresa tendría que maximizar los beneficios, de forma que sólo invertirían en las zonas que le van a producir más ingresos y, en consecuencia, en las zonas menos habitadas y que menos ingresan ese Estado-Empresa no tendría que molestarse en poner colegios, tener servicios médicos, carreteras y todo tipo de servicio, porque no serán tributariamente rentables.
Yo apoyo a quien lo hace bien: esto que es un criterio impecable desde el punto de vista de la elección política se desmonta cuando se hacen sencillas preguntas: ¿Qué es hacerlo bien? ¿Lee habitualmente los datos macroeconómicos para ver si se está haciendo bien? ¿Sigue los indicadores sociales para constatar la marcha del nivel de vida? ¿Sigue las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial sobre el funcionamiento de la Justicia? ¿Conocen qué es la Cuenta General de ejecución del Presupuesto? ¿Se leen completo y en profundidad el Informe PISA de cada año? ¿Qué fuentes de información de todas las tendencias manejan?
Deben gobernar personas preparadas: el concepto de persona preparada es líquido por no decir gaseoso, esto es, siempre los de derecha están muy preparados y los de izquierda muy poco. Da igual que Bernat Soria sea un investigador en Biomedicina de talla internacional, porque siempre estará por detrás en preparación que Celia Villalobos, por sólo poder un ejemplo. Además tienen un gusto por los licenciados en Derecho que es injustificable: tienen la idea de que un licenciado en Derecho sirve y sabe de todo, cuando en muchas ocasiones tendremos suerte si sabe de Derecho.
Fuerte con el débil, débil con el fuerte: el apolítico quiere “mano dura” con todo el que no se puede defender, pero es sumiso hasta la repulsión hacia quién es o considera más fuerte. La “mano dura” no es aplicable a sí mismo y a los usos, por supuesto.
La mayoría o la gente normal: identifican la mayoría con la gente normal, y a la gente normal con los que piensan como ellos. Cuando los datos objetivos dicen que ellos se encuentran en minoría, rechazan los datos por medio de las estrategias más dispares, aunque su estrategia favorita es decir que los que no piensan y deciden como él son tontos, ignorantes o analfabetos. Dicho sea de paso: la formación cultural e intelectual del apolítico está en la línea baja de la media, en el mejor de los casos.
Apuntes sueltos sobre el debate (II)
Ha sido el segundo debate y como después de finalizar el primer, me propongo hacer algunas consideraciones sobre lo que todos hemos podido ver esta noche:
1) Zapatero ha estado mucho mejor que en el primer debate, el cual ganó con claridad. Ha sido más contundente y le ha parado a Rajoy los pies en muchas ocasiones. Con toda la artillería gastada en la absurda oposición hecha y desperdiciado todo el remanente en e primer debate, Rajoy se ha repetido hasta la saciedad propia y el aburrimiento ajeno.
2) Después de lo de Elorriaga el otro día en el “Finantial Times”, el discurso de Rajoy sobre Inmigración ha caído en el más grande de los descréditos. Su argumentación sigue siendo peligrosa, pero sabiendo ya todos los ciudadanos que el PP habla de inmigración no porque le interese, sino para promover la abstención, el reproche es inevitable.
3) Zapatero ha ganado en propuestas y le ha marcado a Rajoy el paso en el debate. El líder de los populares llevaba algunas cosas sueltas en lo tocante a propuestas y ha vuelto a su ya cansino discurso sobre lo de siempre. Si algo ha demostrado este debate es que el tópico que ser el último en acabar es bueno no es cierto, porque los primeros han podido marcar la marcha. Otra cosas suceden en el Congreso donde empieza y finaliza el mismo.
4) Como lo importante en una campaña electoral es la percepción social, Zapatero ha arrasado si nos atenemos a las encuestas. “La Sexta”: 49.2% para Zapatero y 29.8% para Rajoy; “Cuatro”: 50.8% para Zapatero y 29.8% para Rajoy; “El País”: 53% para Zapatero y 38% para Rajoy.
5) La verdad es que la insistencia de Rajoy en el tema de “la niña” se va a convertir en una clave de interpretación sobre este político. Él dice algo y eso se mantiene contra viento y marea, contra el cachondeo generalizado por el cuentecito y si nos vamos a otros terrenos: contra las sentencias judiciales.
6) Los ciudadanos apreciamos la contundencia, pero no la crispación. Ser contundente, pero a la vez moderado es una de las grandes virtudes que un político puede tener en España. Que ilusiones sería pedir demasiado, aunque he de confesar que Zapatero se va acercando a eso.
Sindicalismo y Universidad
Una entrada en el blog “Entre Códigos” me dio una idea sobre un nuevo campo para el Sindicalismo.
Dado el alto número de titulados universitarios que tiene nuestro país y que la inmensa mayoría de los titulados universitarios serán trabajadores por cuenta ajena, los sindicatos deben dirigirse al ámbito universitario y realizar allí una amplia e intensa labor pedagógica.
El mundo de los estudiantes universitarios ha sido ajeno a la dedicación de los sindicatos (de eso del “Sindicato de Estudiantes” hablaré otra vez). Deben ser los sindicatos los que entren directamente y por entes intermedios, con personas que se especialicen en el asunto de las salidas profesionales de los universitarios y proporcionando a los estudiantes instrumentos de discernimiento a la hora de insertarse en el mercado laboral.
Las personas encargadas no deben ser los representantes sindicales que ya se encuentran en la propia universidad, porque ellos están para los trabajadores de la institución y no para los estudiantes. Las personas a las que se les encargue este campo deben ser también universitarias, si es de la rama de cada centro, pues mejor, y sobre todo deben hablar el mismo lenguaje y conocer las expectativas de los estudiantes.
También sería interesante que se llevara el seguimiento de los primeros años de inserción para reformular las recomendaciones a los estudiantes y evitar que los estudiantes sufran abusos por desconocimiento en empresas que prometen todo, pagan poco y no cumplen nada.
Los sindicatos se podrán abrir a un sector nuevo que sólo les llega en casos de crisis laboral, cuando es demasiado tarde. El trabajo por realizar es arduo porque en los estudiantes universitarios se unen varios factores pocos alentadores: ven al Sindicalismo como algo existencialmente ajeno, muchos se creen lo que no son y nunca serán y no hay ninguna tradición.
¿Tienen derecho a hablar sobre las cosas de la Iglesia los que no forman parte de ella?
La respuesta es rotunda: sí. Ahora quiero indicar los motivos por los que considero que los asuntos de la Iglesia están, y por ahora deben estar, sometido al escrutinio público.
La Iglesia es una institución que se ha instalado en lo público, en un sentido jurídico y en un sentido social, con las ventajas que esto tiene, por lo que han de asumir las consecuencias del escrutinio de todo el que pasa. Es una consecuencia de la opción que la Iglesia tomó y mantiene.
La Iglesia Católica en España alude constantemente a que su estatus está garantizado por un conjunto de tratados internacionales, sometidos al Derecho Internacional Público. Como es cierto hay que insistir en que lo mismo que ellos, que estos tratados forman parte de nuestro ordenamiento de Derecho Público y por tanto incluye a la Iglesia dentro del entramado institucional de España.
Es cierto que la Iglesia Católica en mencionada en el artículo 16.3 de la Constitución Española, otorgándole un reconocimiento. No se me ocurre un texto más público que la Constitución. La Iglesia no se opuso a esta mención, más bien luchó por ella. Ahora tiene que ser asumir las consecuencias del reconocimiento constitucional.
La Iglesia lucha por mantener y ampliar todo lo que pueda su espacio dentro de la Educación. A la Iglesia le encanta recibir fondos públicos para financiar sus centros de enseñanza, le gusta que el Estado pague a sus profesores de religión en los centros públicos, le satisface que su patrimonio sea restaurado a costa del presupuesto público sin dar nada y se complace y publicita obras sociales financiadas con fondos públicos, pero no quiere estar sometida a la opinión pública.
La Iglesia Católica considera que católico es toda persona bautizada dentro de esta confesión, aunque ellos no quieran serlo. Utilizan esta cifra engordada para hablar de los muchos que son, pero cuando estos católicos forzosos alzan la voz nunca son escuchados, cuando quieren ser excluidos no les permite para seguir manteniendo la apariencia de un número que sólo es aparente.
La Iglesia Católica tiene un gabinete de prensa, emite notas y convoca a los medios de comunicación a ruedas de prensa para dar su opinión sobre todo lo que ellos consideren oportuno (y están en su derecho), pero no aguantan que los medios hagan preguntas, opinen o discrepen sobre sus pronunciamientos. Ellos sólo quieren aparecer en los medios y en el debate público para dar sermones pero no para recibir réplicas. De los medios de comunicación de la Iglesia prefiero no hablar.
La mayoría de las fiestas laborales en España son fiestas religiosas. Cada vez que una de esas fiestas ha sido quitada o dejada a la opción de las autoridades autonómicas hemos tenido que soportar una tormenta sobre la “decadencia moral de España” (nunca he entendido qué tienen que ver la Moral con no ir a trabajar el día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María). Ellos determinan la mayor parte de nuestras fiestas laborales; eso es querer estar en lo público y tienen que asumir la contrapartida del escrutinio público.
La Iglesia Católica en España se ha instalado en el ámbito de lo público y quien quiere estar en lo público, en un sentido jurídico y en un sentido social, debe aceptar no sólo las ventajas, sino las desventajas de esta situación, que no es otra que el escrutinio público.
En lo concreto esto quiere decir que si uno tiene que pagar con sus impuestos muchas de las actividades de la Iglesia, si tiene que escucharles a través de los medios públicos de comunicación (donde tienen hasta programas), si hay que aceptar que se den licencias a los medios de la Iglesia e incluso aceptar que decirte que votar al PSOE es una forma de apoyo al terrorismo, cualquiera está perfectamente legitimado para opinar públicamente sobre las cosas de la Iglesia, como es la elección del Cardenal Rouco como Presidente de la Conferencia Episcopal.
Haciendo uso de mi derecho y de mi legitimidad para ejercerlo, quiero decir que la mayoría conservadora ha puesto al frente de la Conferencia al más conservador de los obispos españoles (Rouco iba por libre dada su falta de sintonía con Blázquez). Si los conservadores son la mayoría en el Episcopado, no lo es entre los fieles, pero claro a ellos sólo se les tienen en cuenta para lo de la casilla del IRPF.
Estúpidos mitos electorales en España
La legislación electoral española es hija de su época. Una época en la que se tomaron una serie de medidas para intentar que los procesos electorales estuviesen muy regulados, dado que los españoles llevábamos más de cuarenta años sin acercarnos a las urnas.
Se establecieron algunas restricciones que se han convertido en mitos políticos, algo así como pruebas de lo demócrata que se es. Se dice en tales países es así, pero no que en algunos otros de gran tradición demócrata no existen estos mitos ni tienen noticia de ellos.
Estos mitos son la jornada de reflexión, la prohibición de encuestas en los últimos días de campaña y el propio periodo de campaña.
La jornada de reflexión es un invento que da risa, porque desde luego nadie la dedica a reflexionar. El indeciso lo estará igualmente si sigue la campaña hasta el día de las elecciones, como si se para la campaña. Sé que muchos ciudadanos agradecen el final de la campaña, pero eso no creo que sea motivo como para que esta jornada sin sentido siga existiendo.
El pasado lunes terminaba el plazo que autorizaba la publicación de encuestas electorales. Piensa la legislación que las encuestas pueden condicionar la elección libre del ciudadanos. La legislación electoral tiene la idea de que el ciudadano es tonto y que las encuestas están manipuladas. Hay soluciones mejores: la primera es confiar a los ciudadanos y la otra es vigilar las cocinas de las encuestas para evitar la manipulación (que está prohibida por la misma legislación).
Quince días para pedir el voto. ¿Alguien se lo cree? Los partidos españoles han creado el concepto de precampaña para empezar a pedir el voto sin pedirlo antes de esos quince días oficiales. En vez de decir “que me votéis”, se dice “os pido que me apoyéis” y ya se cumple la ley y se hace campaña. Habrá quién siga creyendo que esta limitación está ideada para evitar el excesivo gasto electoral, como si la precampaña fuera gratis.
Destruyendo el concurso de Eurovisión desde dentro
Puede que mi generación, esa generación perdida e insulsa que ni vivió los sesenta, ni las revueltas de los setenta, ni la movida de los noventa, haya sido la última que haya vivido el prestigio perdido del Concurso de Eurovisión.
Ahora ya desengañados de esos mitos infantiles, postreros restos de un Tardofranquismo que se resistía a morir en la sociedad española, nos hemos lanzado con entusiasmo a lacerar Eurovisión. El “Chikichiki” es la peor canción que nunca haya podido representado a España y por eso la hemos votado. Pasamos de Eurovisión y de todo lo que simboliza.
Pero este pasotismo no es pasivo, sino activo. Queremos destruir Eurovisión por eso votamos al “Chikichiki”. Nos hartaremos de reír cuando veamos los vídeos de su actuación y la puntación que reciba, que esperamos que sea cero. El colmo sería que ganase.
Lo malo es que no vamos a ser los únicos que romperíamos la baraja. Irlanda ha decidido enviar al concurso a un pavo de trapo, un muñeco. A este paso pronto conseguiremos el objetivo final, la destrucción del concurso de Eurovisión.
La ruptura de la normalidad no es la respuesta
La campaña ha finalizado antes de tiempo. El asesinato del compañero Isaías Carrasco ha provocado el abrupto final de la campaña electoral. El terrorismo ha vuelto a rompernos el calendario y el ritmo social. Daremos las respuestas de siempre y puede que con ellas les hagamos el juego propagandístico a los terroristas.
El terrorismo busca subvertir el orden político y social mediante la destrucción de la cotidianeidad. Nuestra respuesta constante ha sido y es entrar en lo extraordinario, en la suspensión de los tiempos, de los espacios, de las relaciones. Todo cambia como reacción a las acciones terroristas y esas reacciones suponen la subversión que los terroristas pretenden.
La reacción masiva e intensa refuerza el ánimo de los terroristas, es un refuerzo porque buscan conmovernos y que abandonemos la normalidad. Comprendo la fuerza catártica que estas concentraciones y manifestaciones puedan tener, pero no termino de aceptar que sea el instrumento más adecuado para responder al terrorismo. Tengo la convicción de que el mantenimiento de la normalidad es la mejor reacción, la negación de que ellos nos puedan marcar agenda o vidas es una privilegiada prueba de la impotencia de los terroristas.
No someternos a lo extraordinario, a la cancelación imprevista y continuar lo cotidiano no va contra la memoria del compañero Isaías Carrasco, sino que es consecuente con el orden institucional, social y vital por el que dado su vida.
Mantener ese orden cada segundo es un justo homenaje. La expresión privilegiada de la Democracia es el ejercicio del derecho al voto con normalidad y ésa ha de ser la reacción: votar.
No quiero morir entre inmensos dolores
No quiero morir entre inmensos dolores. Todavía nadie me ha explicado porqué a un perro se le mata para que no sufra y un ser humano no tiene derecho a analgésicos que haga más llevadero su tránsito final (y que conste que no hablo de eutanasia).
Sí, yo quiero que me atienda el Dr. Montes. Yo quiero que haya muchos médicos como él en los hospitales, para que morir no sea un sufrimiento. No le encuentro ningún sentido, ni ninguna justificación.
Paliar dolores indecibles no es asesinar, es dar vida, una vida digna en el momento de la muerte, porque cuando lo único que queda es morir, es importante cómo se muere (parafraseando a Shakespeare).

La desconexión de los barrios periféricos
Hay un independentismo en España que normalmente pasa desapercibido. Es aquel de algunos barrios o pedanías de determinados municipios que piden su segregación del municipio al que pertenecen y la constitución de su barrio o pedanía en municipio independiente.
Es un fenómeno difícil de evaluar en su conjunto. Hay casos en los que esta petición de segregación se basa en que esa entidad ya no es un conjunto de cuatro casas, que tiene una considerable población y que consideran que la gestión propia de los recursos municipales sería mejor para los vecinos.
La desconexión. Una nueva forma de segregación municipal.
Hasta ahora las peticiones de segregación provenían de pedanías. Solían caracterizarse por estar separadas del núcleo del término municipal. Ha surgido un nuevo movimiento de segregación protagonizado por barrios periféricos de las grandes ciudades, caracterizándose ahora por la diferencia de renta entre sus vecinos, unas veces a favor de los que se quieren segregar y otras en contra de los que solicitan la segregación. A este tipo de segregación se le da el curioso nombre de “desconexión”.
Asociaciones de Vecinos de algunos barrios de Madrid se quejan de la poca atención que, en su opinión, tiene el Ayuntamiento hacia estos barrios, de que los recursos municipales siempre se gastan en las mismas zonas y que carecen de servicios públicos que en otros lugares del municipio se encuentran ya consolidados. La iniciativa “Somos Madrid” no busca la segregación, pero sí un nuevo modelo de gestión dentro del municipio madrileño.
Quiero hacer algunas consideraciones sobre este complejo asuntos. Estas consideraciones no tienen la pretensión de ser apodícticas, aunque sí reflejan algo sobre lo que he pensado muchas veces.
La creación de nuevos municipios tiene un fuerte coste económico, pues conlleva asumir determinados servicios cuya puesta en marcha y funcionamiento son altos independientemente del número de habitantes. Pongo un ejemplo: un municipio tiene que tener una Policía Local, con una estructura de mando, una formación de los agentes, compra y mantenimiento del equipo de la Policía Local y el pago a estos agentes. Normalmente, cuando se compara, solamente se miran las inversiones pero no los gastos corrientes, que en un Administración son considerables.
Además de la Policía tendríamos que añadir recogida de basuras o los gastos burocráticos como son tener tu propio padrón, hacienda local y catrasto propio, mantenimiento de los centros de primarias, por sólo citar algunos. Es lógico que si los vecinos de estos barrios consideran que no son atendidos en inversiones pero tampoco en gastos corrientes como merecieran o como les corresponde a su población, pidan constituir su propio beneficio, aunque esto puede ser un arma de doble filo.
En un blog de este movimiento leí a un vecino de Villaverde que le da pena ver la prosperidad de Getafe o de Leganés y ver la parálisis de su barrio. Esto es cierto, pero la segregación no creo que añadiría nada, pues el nuevo término municipal sería pequeño y con una extensión prácticamente entera de zona urbana. Leganés o Getafe han prosperado porque tenían mucho terreno libre y que lo han dedicado a vivienda o a zonas industriales a un coste mucho menor que el de la capital madrileña.
La oportunidad de unificar municipios: el caso del Aljarafe sevillano.
Yo soy partidario de unificar los municipios cuyos cascos urbanos estén físicamente unidos. Hablaré de algo más cercano a mí: la “comarca” del Aljarafe, al lado de Sevilla. En esta zona nos encontramos con un buen número de municipios unidos, de forma que una acera de una calle pertenece a un municipio y la otra al municipio vecino. Se da el caso que hay servicios, como es el cementerio, que se encuentran en otro término municipal. San Juan de Aznalfarache tiene absolutamente colmatado su término municipal, es decir, todo el término municipal es suelo urbano construido y padece una densidad de más de 5.000 habitantes por kilómetro cuadrado.
La existencia de un planeamiento urbanístico diferente en cada municipio, que no tiene en cuenta el de sus vecinos, ha hecho que esta zona sea enormes dificultades desde el punto de vista de los servicios públicos (especialmente del transporte y carreteras), así como una utilización sin criterio de la construcción como instrumento de dinamismo económico. No digo que estos municipios deberían integrarse en Sevilla, que sería lo más sensato dado que la mayoría de sus habitantes trabajan en esta ciudad, sino que por lo menos los municipios más al oeste deberían integrarse en un solo municipio.
El hecho de yo no defienda las segregaciones municipales y que, al contrario, defienda determinadas unificaciones de municipios, no quiere decir que no considere que los municipios tengan una buena política para con sus barrios. Hay quiénes apuestan por potenciar las Juntas de Distrito como órganos de descentralización, que los concejales sean elegidos cada cual por una zona (sin decir nada de los problemas que tiene el sistema electoral mayoritario) o buscar alguna forma de representación política directa de los barrios.
Mientras tanto: votar en las elecciones municipales.
Yo creo que, independientemente de las soluciones que se propongan o que algún día se adopten, ahora sigue existiendo un instrumento privilegiado en el que muchas veces no se repara: el voto en las elecciones municipales. En el municipio de Madrid votó el 65.93% en las últimas municipales, mientras que en las Generales de 2004 lo hizo el 80.8% del censo. Hay poco interés por decidir el gobierno municipal y lo que es peor, en muchos de estos barrios arrasó Ruiz-Gallardón.
Quizás antes de plantear la segregación hay que empezar por tener conciencia de barrio, es decir, que los vecinos piensen que su voto debe estar en función de sus intereses más cercanos y no en los intereses que representan cosas como la proyección exterior de Madrid, que suele centrarse en su zona centro. Los vecinos de estos barrios tienen la ocasión en las próximas municipales de elegir otra opción política que tenga otra idea de ciudad y de los barrios y llevarla al gobierno municipal con sus votos y si no hay una opción de este tipo, pues crearla y presentarse unidos desde varios barrios a las elecciones.
María San Gil: tú no eres la víctima
La familia de Isaías Carrasco no quería ni ver a Mariano Rajoy, María San Gil y todo su séquito del Partido Popular. Según ha explicado Patxi López, los socialistas convencieron a los familiares para que el dirigente popular pudiese ir a la capilla ardiente, pero dijeron que lo que no querían era su “pésame”.
Todo esto y las clarísimas palabras de Patxi López a Mariano Rajoy parece que han sentado muy mal a los populares. Ellos se presentan como los únicos defensores de las víctimas del terrorismo, pero la familia de una víctima no quiere que ellos les representen, ni que nadie manipule la muerte de Isaías Carrasco.
María San Gil ha salido tan indignada que parecía que era ella y no la mujer y las hijas de Isaías Carrasco los familiares del asesinado. María San Gil se confunde y no poco. Su reacción ha querido equiparar el hecho de no ser recibidos con el hecho de ver a tu marido o padre asesinado.
Esto es lo que son las víctimas del terrorismo para el PP: instrumentos para hacerse foto, para hablar en su nombre y utilizarlas para sus intereses partidistas. Cuando una verdadera víctima del terrorismo les da la espalda, les rechaza o no quiere ni hablarles entonces ellos desprecian a la víctima o no les reprochan nada a los que les insultan (caso de Pilar Manjón).
Zapatero, dimisión
La dimisión de Zapatero es inminente y no estoy de broma. Después de la celebración de las elecciones, el Presidente del Gobierno y todos los ministros presentan su dimisión y comienzan el periodo “en funciones”.
Tengo la impresión de que los simpatizantes del PP congregados en la calle Génova no hablaban de esta dimisión forzosa. No comprendo qué pasaba por la conciencia colectiva de los que estaban frente a la sede del PP. Creo que esto sólo se puede explicar recurriendo a una explicación paranormal: fueron abducidos de alguna de las manifestaciones de esta legislatura y no se han enterado que Zapatero había ganado las elecciones hace unos minutos.
Según los relatos de abduciones, este fenómeno es pasivo, esto es, alguien es abducido por alguien. ¿Quiénes son los abductores? Pues muchos medios de comunicación quieren convertir en victoria lo que es una derrota. Pongo algunos ejemplos tomados de la edición de “El Mundo” de hoy: España es el único país de izquierda de Europa, pero se elimina al Reino Unido, Italia y unos cuantos países europeos más porque sí; se reproducen las opiniones de “New York Times” sin decir que es el medio de referencia de los republicanos norteamericanos. "El Mundo" dice que Zapatero y varios ministros perdieron en sus circunscripciones, cuando el PSOE optó por presentar a figuras relevantes en provincias difíciles (sólo contando las victorias cuando se abre la noticia). “El Diario de Sevilla” destaca a quien pierde y relega a quien gana al decir: “El PP vence en Málaga y Almería y el PSOE en el resto de provincias”.
Después de cuatro años diciendo que España estaba en contra de Zapatero y del PSOE, que no representaban a nadie, que no tenían legitimidad democrática y que el gobierno era accidental, se han venido abajo. Cuatro años intentando inocular a los españoles la idea de transitoriedad de los socialistas en el poder, se han topado con la realidad electoral de golpe. Cuatro años de abducción de una parte de la sociedad que han terminado.
Si quería hablar de dimisiones, podrían haberle preguntado a Rajoy sobre su futuro. So querían hablar de mentiras pueden escribir cartas a determinados medios de comunicación sobre lo que han estado contando estos cuatro años y que ha sido desmentido paso a paso. Si querían ganar sólo tenían que haber conseguido más votos y escaños que el PSOE, que de eso se trataba.
En un sistema democrático, las victorias morales o las derrotas triunfales no tienen ningún valor. La realidad son los datos de las elecciones. Todo lo demás es apariencia de realidad y no realidad.
Rajoy es un perdedor
Mariano Rajoy ha perdido las elecciones por segunda vez. Si algo ha demostrado es tener una capacidad absolutamente digna de mención para hacer continuamente con el oficioso título de “líder de la oposición”.
No me cabe duda que sacarse una plaza de registrador de la propiedad tiene su mérito, pero sólo es eso, una plaza de registrador. Sólo eso. Mucho más mérito tiene ganar dos elecciones generales, ya que pocos han sido capaces de hacerlo en los últimos treinta años.
Dicen sus panegiristas que Rajoy tiene grandes virtudes. Virtudes que son invisibles a la mayoría de los españoles. Rajoy nunca ha ganado unas elecciones como cabeza de lista, siempre ha formado parte de gobiernos autonómicos y nacionales en los que otros eran los cabezas de lista (como Javier Arenas que ya lleva tres derrotas). No tuvo que disputarse con nadie el liderazgo del PP, porque le fue conferido al más puro estilo mexicano.
Su labor de oposición ha sido manifestación de que no dejaba de ser una de muñequito en manos de los sectores más retrógrados del PP y de la sociedad española. Le decían lo que había de declarar, cómo orientar sus discursos en la Cortes o a quién meter en las listas electorales. Ha complacido a los que le han llevado al desastre y que ahora ya no tienen la mínima paciencia para echarlo de su despacho y mandarlo a ejercer la lucrativa actividad de inscribir escrituras de compra-venta.
Rajoy ha demostrado que es un político incapaz. No sirve como candidato, que es la piedra de toque en una Democracia. Me uno al deseo de Luis Solana de que al frente del PP continúen Rajoy, Zaplana, Acebes o Martínez-Pujalte, garantizando de esta manera las victorias socialistas sin límites, que es lo mejor para España.
Si a la derrota le añadimos que es la segunda a manos de Zapatero, una persona a la que Rajoy siempre ha considerado que estaba muy por debajo de él, que vive en otro mundo, que es vaporoso (e incluso poco socialista), que no tiene los méritos necesarios para ser Presidente del Gobierno, el dolor necesitará de una sedación terminal. Es una pena que Aguirre persiga a los médicos que son capaces de conseguir morir sin dolor, aunque éste sólo sea político.
En Castilla y León votan los kilómetros cuadrados
Mucho se ha hablado, se hablará y queda por hablar sobre nuestro sistema electoral. Muchos atribuyen unos males excesivos al sistema proporcional, cuando realmente el problema no es tanto ni del sistema proporcional ni de la regla de atribución de escaños (la mítica ley D’Hontd), sino del hecho de que sean las provincial las circunscripciones electorales.
Que la provincia sea la circunscripción electoral (por mandato constitucional) con una atribución mínima de dos escaños (según la LOREG) provoca que en determinados lugares de España voten los kilómetros cuadrados y el número de provincias y no los ciudadanos.
La derecha está secularmente indignada por el hecho de que sistemáticamente Andalucía y Cataluña sean las comunidades españolas decisivas para que el PSOE gane las elecciones. Ellos contraponen el número de comunidades al número de votantes, el número de provincias al número de ciudadanos, la extensión territorial a los votantes.
Cuadro 1 | Votantes censados | Escaños a elegir | Votantes por escaños (media) |
| Castilla-León | 2071567 | 32 | 64736,47 |
| Cataluña | 5211454 | 47 | 110882 |
| Andalucía | 6091209 | 61 | 99855,89 |
En las elecciones del 9 de marzo en Castilla y León se ha elegido 32 diputados. El PP ha obtenido 18 escaños y el PSOE 4. El precio de un escaño en esa comunidad puede verse en el cuadro 1. Si aplicáramos a Castilla y León lo que cuesta un escaño en Cataluña, los diputados a elegir en el norte de la Meseta serían de 19, y con la media andaluza serían de 21 (véase en el cuadro 2).
| Cuadro 2 | Escaños según media catalana | Escaños según media andaluza | Escaños según media castellano-leonesa |
| Castilla-León | 19 | 21 | 32 |
| Cataluña | 47 | 52 | 81 |
| Andalucía | 55 | 61 | 94 |
| Resultados han sido redondeados al alza a partir de la mitad de la unidad | |||
La diferencia entre PP y PSOE se vería reducida considerablemente, puesto que disminuiría notablemente el número de escaños por provincia. Es injusto, en conclusión que Castilla y León haya proporcionado al PP una ventaja electoral de cuatro escaños cuando, en comparación con las dos comunidades más pobladas, el número de diputados y las posibles ventajas deberían ser menores.
No se sostiene por ningún sitio la idea de que Cataluña y Andalucía condicionan a la mayor parte del país, cuando son las comunidades más pobladas y algunas de las más perjudicadas, especialmente Cataluña, en lo referente a escaños en cuanto a la población que tienen.
Sé que para la ideología conservadora del Partido Popular es poco grato reforzar la idea de que la representación de los ciudadanos proviene de una suma de votos y no de cuestiones grupales como el territorio.
Rajoy es un perdedor (II)
Es increíble pero Mariano Rajoy se queda. Parece que le ha gustado estar en la oposición y quiere paladear el regusto de la derrota cuatro u ocho años más. Debe ser que quiere enmendar a su niña que al final ha votado al PSOE.
Lo peor es que el análisis de Rajoy es el propio de un perdedor. Dice que se ha subido, es verdad, pero más cierto aún es que el PSOE ha subido los mismos escaños y que Zapatero será investido Presidente nuevamente.
Dice que el voto de centro está con él, pero no se da cuenta de que al PP va a tener el mismo problema con UPyD que el PSOE tiene con IU. Dice que el voto moderado está con él pero no se da cuenta que si ERC ha perdido 348.975 votos, el PSC sólo ha conseguido subir 86.029 votos. La persistencia en la política conservadora y de crispación será castigada por tercera vez por los electores.
Lo peor de todo es que si finalmente Rajoy se presenta por tercera vez a la Presidencia llevará el fracaso inscrito en la frente y el PP se habrá acostumbrado a perder y tomarse una derrota como una victoria. Quien pone adjetivos a la derrota, es porque no quiere reconocer la derrota y asumir sus consecuencias
Todo esto sí que es un problema muy grave en política. En un sistema democrático se gana o se pierde. Cuando se gana se gobierna, que es de lo que se trata, pero cuando se pierde uno se aguanta y en determinadas circunstancias (como son las de Rajoy) se va. ¿Se estará creyendo Rajoy sus propias mentiras sobre lo buena que ha sido la derrota?
PP, cría cuervos (UPyD) y te sacarán los ojos
El Partido Popular es el principal perjudicado electoral por la irrupción de la UPyD en la vida política nacional.
En su momento los medios de la derecha alimentaron a Rosa Díez y a Fernando Savater por parecerle que iban a erosionar al electorado socialista. Tarde se dieron cuenta, pero ya habían criado a los cuervos que le iban a sacar algunos ojos al PP. Según el acertado análisis que ha publicado ABC, la UPyD le ha podido quitar tres escaños al PP.
Esto, que no dejaría de ser coyuntural, puede tonarse en problema estructural para el PP a causa de varios factores.
Rosa Díez saldrá en todas las noticias, dando su opinión sobre cualquier tema ya que los nacionalistas normalmente sólo se ocupan de los que es relevante en sus comunidades y muchos españoles pueden simpatizar con esta nueva protagonista de la política nacional.
El hecho de que el sector liberal del PP haya sido arrojado a la calle junto a su buque insignia, Gallardón, y que UPyD tenga una imagen más limpia de ataduras atávicas y de prejuicios trasnochados que el Partido Popular. La UPyD puede ser ese partido liberal que tantos desean mientras votan al PP a pesar de su claro conservadurismo, al no tener alternativas electorales.
La permanencia de Mariano Rajoy al frente del PP es muy posible que deje a este partido en la misma oposición que ayer renovó. Los votantes que quieren renovación no la van a tener en el PP y pueden que vayan a buscar fuera lo que no encuentran en casa.
Si la UPyD se consolida dentro de la política española representará para el PP el mismo problema que IU es para el PSOE. La trabajada unificación de todo lo que se encuentra a la derecha del PSOE puede venirse abajo precisamente por querer fragmentar aún más a la izquierda.
No tuvieron en cuenta que los votantes de izquierda ya tenían una amplia oferta entre la que elegir con dos partidos nacionales y varios nacionalista y regionales, junto al hecho de que el apoyo que los medios de la derecha era contraproducente para obtener votantes de izquierda, que no suelen ni ver, ni escuchar, ni leer estos medios.
Zapatero ha sido cesado
Como anuncié el lunes, Zapatero ha sido cesado. El Boletín Oficial del Estado publica los dos Reales Decretos de cese del Presidente y de todo el Gobierno respectivamente.
Sé que esto no va a llenar a los chicos del PP, pero algo es algo. Para que luego se quejen de Zapatero, le piden que se vaya el día que ganas las elecciones y él va y en dos días cumple sus deseos.
Todos los placeres intensos duran poco y dentro de unas semanas Zapatero dejará de ser Presidente en funciones y recibirá su segunda investidura.
Un día como apoderado
No soy nada dado a hablar sobre mí mismo, pero hoy haré una pequeña excepción. El domingo, el día de las Elecciones Generales, lo pasé como apoderado del PSOE en pequeño colegio electoral compuesto sólo de dos mesas, con novecientos votantes en el censo.
Por el PSOE íbamos dos interventores y yo como apoderado. Además de los seis miembros de la mesa, estaban dos apoderados y cuatro interventores del PP, así como una apoderada de la UPyD que venía e iba de vez en cuando.
Una vez que se constituyó la mesa y comenzó la votación, la rutina de once horas inició su curso. La afluencia continua de votantes es lo más entretenido y lo peor son las horas del mediodía.
Matamos el tiempo con conversaciones de todo tipo, recorriendo los tópicos nacionales e intentando no tocar la política, hasta que uno de los interventores del PP se le ocurrió sacar el tema de la limitación de mandatos y que en democracias más consolidadas como el Reino Unido esto no pasaba.
Amablemente le indiqué que sí pasaba y que Tony Blair había sido Primer Ministro durante diez años y Margaret Thatcher lo fue once. Me sigue pareciendo curioso eso de las democracias más consolidadas y el desconocimiento, a diestro y sinistro, de la estructura política de muchos países.
Una jornada electoral hace cierto el refrán que dice que “el roce hace el cariño”. Hablamos, comentamos cosas y anécdotas de otras elecciones a las que hemos ido. Tengo que decir que los vocales y presidentes de las mesas eran de lo más diligentes y eso ayuda mucho, sobre todo cuando aparecen personas que se hacen un lío. Todos decíamos automáticamente: “Ahora la presidenta de la mesa le ayudará en lo que quiera”.
El escrutinio del Congreso fue rápido. Las llamadas telefónicas avisándonos de las primeras encuestas o datos de las primeras papeletas del escrutinio iban aclarando el panorama. Los socialistas dejamos los nervios (que los teníamos) y los populares llenaron el rostro de resignación.
El recuento del Senado fue tan odioso como siempre. Rellenadas las actas de sesión y de escrutinio nos despedimos. Los populares nos felicitaron a los socialistas y cada cual se fue a su sede. Me acosté tarde comentando la jornada y la victoria con los compañeros y el lunes, con poquísimas horas de sueño pero muy contento, me fui a trabajar. No paré todo el día de decir: “buenos días y buena suerte”.
El dudoso futuro de la UPyD
La UPyD ha conseguido un escaño por Madrid y ha cosechado 303.535 votos, lo cual supone el 1,20% de los sufragios emitidos. Supone la entrada en el Congreso de un cuarto partido de carácter nacional.
El hecho de formar parte del Congreso no sólo es importante desde el punto de vista del análisis presente, sino que da algunas posibilidades a este nuevo partido de tener una vigencia mayor que la coyuntura en la que ha nacido y ha obtenido un diputado. La consolidación de este nuevo partido dependerá de una serie de factores, algunos que le son favorables y otros adversos.
Factores favorables.
A pesar de no tener grupo parlamentario la UPyD recibirá las subvenciones destinadas a los partidos parlamentarios, tendrán acceso a la documentación oficial de todos los ministerios y una buena cuota de tiempo en los medios de comunicación.
Esto último es lo más importante, ya que siempre habrá periodistas que cubran sus ruedas de prensa, dejen constancias de sus comunicados y habrá periodistas que quieran realizar entrevistas a su diputada. Ser parlamentario hace que tu opinión cuente y sea buscada.
Haber logrado su objetivo, que no era otro que entrar en el Congreso, le ha dado impulso a este partido. Sus votantes han introducido su papeleta en la urna y el hecho de sacar un diputado les refuerza en su decisión: tienen sensación de utilidad y eso es bueno para convertir su decisión momentánea en opción política.
Rosa Díez cae bien dentro de un sector de la sociedad. Tiene experiencia política y el trabajo parlamentario no le es ajeno. El hecho de que la líder y principal referente del partido posea algunas cualidades positivas para un político (eso que se llama carisma) y que ésta sea conocida por la mayoría de los ciudadanos allana el camino.
Factores negativos.
La UPyD ha nacido en un contexto político determinado. Fue apoyada, publicitada y favorecida por los medios cercanos al PP con la intención de desgastar al PSOE, pero ha tenido un efecto contrario, perjudicando precisamente al Partido Popular. Los medios cercanos a la derecha no cometerán el mismo error y los medios cercanos a la izquierda no le darán demasiado juego. Cualquier fallo será castigado severamente por todos lados.
El problema se agrava cuando los temas que han dado relevancia mediática y social a Rosa Díez (política autonómica y terrorismo) posiblemente no serán relevantes en la legislatura que se avecina. UPyD tendrá que hablar de muchos asuntos y definirse entre votar con el gobierno (con lo que perderá sentido opositor), votar con el PP (que le hará perder sentido) o abstenerse (lo cual no es una estrategia seria).
La distribución del voto es sumamente irregular. La proporción nacional de votos de la UPyD es de 1,20% y sólo supera esta media en seis autonomías (Asturias, Cantabria, Castilla y León, Ceuta Madrid y La Rioja).
Dentro de estas seis autonomías sólo en una supera la barrera del 3%, Madrid, donde ha llegado al 3,76%. En Madrid ha obtenido representación gracias a que es la circunscripción en la que eligen más diputados y el superar la barrera garantiza obtener diputado, cosa que sólo puede pasar también en Barcelona.
La UPyD sólo tiene un respaldo significativo en una sola circunscripción y ha alcanzado el 2% de los votos en Burgos, Guadalajara y Soria, pero allí pasar el 3% no hubiera tenido consecuencias a la hora de asignar diputados.
El hecho de que uno de los objetivos de la creación de este partido era proporcionarle una plataforma electoral a Rosa Díez ha hecho que dejasen pasar sin organizarse ni presentarse a las elecciones municipales y autonómicas de hace diez meses. Es difícil ganar una representación significativa a nivel municipal o regional cuando se carece de discurso en esos terrenos, pero es necesario cuando se quiere permanecer en la vida política más allá de una legislatura.
Tener una estructura territorial y representación en los tres niveles da fuerza a una formación política y crea tejido social, que es necesario al menos en los primeros pasos de una formación. La labor municipal puede producir un reconocimiento de la gestión, si es buena, y servir de publicidad a la formación, así como eliminar la imagen de que la UPyD sólo tiene algo que decir sobre política autonómica y terrorismo (si es que no es así).
La UPyD se ha vertebrado alrededor de Rosa Díez. Era lógico y Rosa Díez ha sido su principal baza electoral. Pero ha llegado el momento de tener banquillo, de incorporar a más personas y darles relevancia pública. De lo contrario se dará la impresión de ser una especie de plataforma personal sin representar una política propia y diferenciada (impresión que no me parece muy alejada de la realidad).
Lo que el PSOE les debe a los obispos
El PSOE nunca les estará lo suficientemente agradecido a los obispos españoles por sus intervenciones durante la campaña electoral y especialmente por esas orientaciones morales para votar que equiparaban votar al PSOE con apoyar a los terroristas.
Los obispos españoles han llevado una buena cantidad de votos al PSOE dentro de las urnas. La Iglesia es la institución menos valorada por los españoles y cualquier indicación (eufemismo de orden) que se reciba de ella provoca un rechazo reactivo que produce las consecuencias contrarias a las que pretenden.
Pero también los obispos españoles han conseguido destrozar buena parte de la campaña electoral del PP sacando temas como la investigación biomédica, la familia tradicional o la presunta persecución religiosa que supondría una asignatura como “Educación para la Ciudadanía”. El PP quería centrarse en asuntos económicos, aprovechando la desaceleración internacional, y hablarle al “currante” y se vieron en medio de un debate sobre el papel de la Iglesia en la sociedad en el que no tenían nada que ganar.
La próxima vez que los obispos quieran participar en la vida política deberían leerse a Max Weber y conocer la diferencia entre convicción y responsabilidad, sobre todo si quieren beneficiar al PP y perjudicar al PSOE.
Aclarando los resultados de las elecciones andaluzas
Tengo que revisar mi diccionario. Dice que ganar es lo contrario a perder, pero después del 9 de marzo o el diccionario está mal o algunos no conocen el significado de estos verbos. Rajoy y Arenas han perdido; Zapatero y Chaves han ganado. De que Zapatero ha ganado, gracias a Dios nadie duda, pero a la derrota de Rajoy no le paran de salir escépticos.
Chaves ha ganado pero se vende la sensación de que ha perdido y eso que ha conseguido la mayoría absoluta, mientras que Arenas que ni siquiera ha roto la mayoría absoluta se presenta como un triunfador (lleva tres derrotas electorales).
Hablando de ganadores hay que decir que Zapatero es más ganador en Andalucía que Chaves, porque le ha sacado 64.572 votos y han conseguido ser el primero siete provincias, mientras que Chaves lo ha obtenido en seis. En términos porcentuales Zapatero le ha sacado un 3,57% más de votos a Chaves.
Parece que algunos que han perdido han ganado. Arenas ha perdido con una leve ventaja de unos 8.000 votos sobre Rajoy. El PP de Andalucía ha logrado 47 diputados y un 38.63% de los votos. Un aumento del 6.85% y de diez diputados, de los que cinco son atribuibles al desplome de los andalucistas. Un ejemplo de voto útil del que el PP no se queja.
Es cierto que es el mejor resultado del PP de Andalucía, pero los resultados son sólo algo mejores a los de 1994 y 1996, cuando sí logró romper con la mayoría absoluta del PSOE de Andalucía. El aprovechamiento político que hizo fue tan penoso que ha tardado doce años en volverse a acercar a esos resultados.
Se confirma que las capitales de provincia son las plazas fuertes del PP (sólo pierde en Huelva y Sevilla) con una ventaja de 45.995. Si añadimos las otras tres localidades andaluzas que superan los cincuenta mil habitantes (doce en total) la ventaja del PP disminuye a dos localidades y a 16.660 votos.
Los que no conozcan Andalucía o sólo vayan a sus playas pueden pensar que los pueblos andaluces son pequeños pueblos como en Castilla. Craso error. Una localidad como La Palma del Condado (Huelva), con casi ocho mil votantes censados, es un pueblo pequeño. La agrupación de la población es una de las características de la demografía andaluza.
El argumento de ciudades civilizadas y los pueblos incultos se desmorona porque los medios de comunicación, la prensa e Internet llegan a todo el territorio andaluz, de manera que la asimetría entre las capitales y las provincias se puede explicar mejor si nos fijamos en la estructura del PP andaluz y en su complejo de superioridad. A ello hay que añadir que en Jerez de la Frontera (108.410 votantes censados) ha ganado el PSOE, mientras que en Cádiz (72.420 votantes censados) lo ha hecho el PP. Ser capital de provincia es sólo es ser capital de una provincia, no implica nada más.
El PSOE ha ganado con mayoría absoluta, cosa que no siempre ha conseguido. Quienes pensaban que sencillamente el PSOE iba a arrasar obscenamente en Andalucía o no conocen Andalucía o tienen una imagen muy equivocada de esta comunidad. El PP ha mejorado pero le queda por mucho por delante y más ahora cuando Arenas vuelva a huir de la región y se incorpore al “Equipo de Rajoy”.
El PSOE de Andalucía necesita una renovación
El PSOE de Andalucía ha ganado las elecciones autonómicas andaluzas con mayoría absoluta. La diferencia de veinticuatro diputados de la anterior legislatura no me parecía socialmente representativa y un mínimo retroceso del PSOE (48,16%) y el hundimiento de los andalucistas ha unido a toda la oposición de derecha en una sola formación, reduciendo la diferencia a nueve diputados.
Cuando se gobierna y se gana sucesivamente las elecciones es difícil plantearse las cosas, limpiar a fondo la casa (hasta el último rincón) y tirar a la basura todo eso que uno va acumulando a lo largo del tiempo.
Si los socialistas andaluces no lo hacen, seguramente ganarán dos elecciones más, pero finalmente perderán la Junta de Andalucía y puedo que para mucho tiempo (la ley del péndulo). Durante años nadie cuestionó que en Madrid o Valencia la izquierda era predominante y, ahora sólo hay que mirar los resultados para comprobar que ha dejado de ser así para bastantes años.
Quiero proponer algunas líneas de la reflexión que en mi opinión deberían hacer los socialistas andaluces:
1) Para reflexionar lo primero que deben es ver la necesidad de hacerlo y no caer en triunfalismo y presentismo. Unas elecciones valen para cuatro años, la política seria para muchos años más. Tomar ahora decisiones a una década vista puede parecer fuera de lugar y de tiempo, pero es mejor prever que cambiar a golpe de derrotas electorales venideras.
2) Lo primero que debe hacer el PSOE-A es librarse de peso muerto a nivel autonómico. Gaspar Zarrías es el ejemplo arquetípico de ese peso muerto. Una persona que controla, desde la Consejería de Presidencia, al gobierno autonómico y al partido, repartiendo premios y castigos, más atento a momento que al futuro, más contento con mantener la hegemonía que con hacer una buena política. Es bueno que en los partidos haya una persona que reparta juego, pero estas personas se queman antes, se obcecan y pierden rápidamente la perspectiva.
3) Hay personas e hijos de esas personas que llevan más de dos décadas en puestos claves en el partido y en los municipios. Se ha formado una especie de círculo de “notables” que ante todo quieren mantenerse y que nada cambie. Estas personas impiden que muchas personas que se acercan al PSOE puedan participar para más que para hacer de bultos en actos y pegar tres carteles y si esos nuevos militantes están preparados, entonces son utilizados (en sentido peyorativo) y luego calificados de “arribistas”.
4) El PSOE-A vive de inercias: la identificación de los andaluces con el partido, la costumbre de ganar, sectores de electorado fiel y rechazo a la derecha. Según la física clásica la inercia del movimiento continúa salvo que haya resistencia y la resistencia es el peso muerto al que antes he aludido. Para que el movimiento no se pare hay que dar nueva fuerza y esa sólo te la pueden proporcionar militantes absolutamente de estreno.
5) Además de los militantes de estreno, no estaría de más que el PSOE-A intentara “fichar” especialistas en la Universidad o dentro del sector privado. La antigüedad en el partido no debería ser el único mérito ni uno importante. La experiencia profesional, los conocimientos y la capacidad de trabajo deberían tener un peso decisivo.
6) El PSOE-A está perdiendo una generación. Si lo hace cuando quiera renovar por necesidad tendrá que tirar de veinteañeros sin experiencia vital ni laboral.
7) La oposición casi nunca ha puesto resistencia a la marcha de los socialistas andaluces. Un día el PP se va a dar cuenta de lo rematadamente malos que son y rectifican. Teniendo en cuenta que el PSOE-A no está acostumbrado a tener oposición, con que lo hagan medio regular pueden crear serias dificultades a los socialistas.
8) Es evidente que Andalucía ha cambiado mucho desde el acceso a la autonomía y es también claro que este cambiado ha estado capitaneado por el PSOE-A. Como decía en el punto 1, la política seria mira más allá de las elecciones cercanas y es descarnada en la autocrítica. Los servicios públicos pueden y deben funcionar mejor, no basta con haberlos creados, hay que hacerlos mejores. Los andaluces reclaman un salto significativo y se les el PSOE-A no se muestra capaz de propiciarlo, pueden que lo busquen en otro sitio.
9) Finalmente Manuel Chaves debe dejar la Presidencia de la Junta. Si finaliza esta legislatura, que es lo previsible, habrá estado veintidós años al frente de Andalucía. Chaves no es carismático, no cae ni bien ni mal, no entusiasma y su oratoria no existe. La elección del sucesor debería ser participativa dentro del partido (de ilusiones también se vive), porque lo contrario sería una autosucesión o un dedazo a lo Aznar con Rajoy. El sucesor debería ser alguien más joven que sintonice con los andaluces que no vivieron la Transición (lógicamente cada día son más); alguien con virtudes políticas que aporta ideas nuevas y no sea un mero continuismo. Se le puede dar experiencia de gobierno como Vicepresidente de la Junta, tomando progresivamente el protagonismo.
10) Pueden empezar por deshacerse de iluminados en varios campos, aunque en Educación deberían hacer una limpieza total. La ausencia de equipo dentro del partido (puntos 3 y 4) hace que el responsable de turno busque inspiración en un gurú que ve sus teorías convertidas en normas y publicadas en el BOJA, incluso contra el sentido común.
11) Junto a la salida de iluminados hay que volver a pensar en las ciudades: nuevos centros de enseñanza, nuevos centros de salud, nuevos hospitales o nuevos servicios culturales. Todo eso que lleva siendo igual desde hace treinta años y que contribuye a la desafectación de algunas ciudades para con el PSOE. Si hicieran menos propaganda y más comunicación política, pues mejor que mejor, porque el abuso de la propaganda lleva a la saturación y la saturación a descrédito.
El hundimiento del Andalucismo político
El Andalucismo político se ha hundido en las últimas elecciones autonómicas celebradas el pasado 9 de marzo. La Coalición Andalucista (la enésima marca del Partido Andalucista) ha perdido toda su representación parlamentaria y con sólo 123.776 votos, el 2.78% (en 2004 tuvo cinco diputados, 276.674 votos y el 6.16%).
El Andalucismo político ha tenido una vida traumática. Mucha fuerza al principio de la Democracia, una vuelta a la vida política a finales de los ochenta y principio de los noventa, y una nueva muerte en estos dos últimos años. Veamos algunas de las causas que ha llevado a esta situación:
1) La gran paradoja del Andalucismo política ha sido que presentándose como un partido nacionalista o regional, no ha tenido líderes regionales, sino caudillos municipales que se han peleado continuamente por el liderazgo del partido.
2) Los éxitos electorales del Andalucismo han sido eminentemente municipales en algunas localidades importantes como han sido Algeciras, San Fernando, Jerez de la Frontera o Sevilla. Todas ellas las han perdido, los tres primeros a manos del PSOE y la última a manos del PP, quedándose sin representación municipal.
3) A pesar de definirse como una formación de izquierda tiene un electorado de centro- derecha. Este electorado ha decidido que ya estaba bien de dividir el voto y se lo han entregado al PP. Un buen ejemplo de voto útil que a los del PP no le parece mal.
4) Su obsesión por el PSOE le ha llevado a identificarse tanto con el PP que la diferencia entre un partido y otro era inapreciable. No ha respondido a los ataques contra los andaluces de personajes del PP como Pizarro o Ana Mato, dejando pasar uno de los puntales de cualquier nacionalista: el rechazo al agravio exterior.
5) Su labor en el Estatuto, que forzó la definición de Andalucía como realidad nacional, no ha sido valorada por la ciudadanía, porque la ciudadanía no ha visto la necesidad del nuevo Estatuto.
6) La campaña electoral ha rozado el ridículo y para demostrarlo basta visitar su página web. El candidato, Julián Álvarez, era prácticamente desconocido y por tanto sin tirón electoral. Cuando una encuesta de procedencia casi desconocida dijo que el PSOE podría perder la mayoría absoluta, Julián Álvarez, se lanzó a proponer una pinza contra el PSOE de los tres partidos restantes. Perdió a los votantes de izquierda que le quedaba y lanzó al PP a los de derecha.
7) El Andalucismo político le queda un capital municipal (622 concejales) que tiene mantener si no quiere pasar a ser una fuerza absolutamente residual. Construir un proyecto regional es más complejo y con el estado de desánimo no sé yo la capacidad que tienen. Deberían aprovechar una buena ocasión para volver a un espacio más centrista o de centro-izquierda y, que no se me olvide, buscar un líder solvente y conocido.
Gallardón se queda. Jugando a las estrategias
Alberto Ruiz Gallardón ha perdido buena parte de la credibilidad que le había sostenido como político. La buena fama social venía del hecho de no intentar que comulgásemos con ruedas de molino, moderando el discurso del PP e intentando no agredir a nadie.
La credibilidad es uno de los mejores tesoros que un político puede tener. Es una percepción social que es muy costosa construir y muy fácil deshacer. Puedes haber cumplido todos tus compromisos electorales, pero si dices que te vas y no lo haces el pasado ya no cuenta.
La credibilidad se refiere a la persona. Si se falla en una cuestión personal poco o nada lo podrá reparar. La estrategia de Ruiz Gallardón ha fallado. Veamos algunas de las posibilidades que tenía.
La ambición de Gallardón por hacerse con la dirección del PP y así optar a la Presidencia del Gobierno es conocida por todos. ¿A qué juega ahora?
Gallardón quiere seguir dentro de la vida política activa y teniendo presencia en el PP. La política tiene una memoria frágil y cuatro años son muchos para mantener capital político suficiente como para seguir siendo un candidato con opciones.
El hecho que “El Mundo” y la COPE hayan pedido a Rajoy que se vaya, que éste se quede y puede tener la impresión de pasar de estos dos medios que le han manejado, lleva a pensar que el desprecio de estos medios por Gallardón se puede transformar en algo positivo.
Si Rajoy realmente llega a las Elecciones de 2012, Gallardón llevará demasiado tiempo como candidato a candidato. Es probable que su permanencia se deba a esperar que haya movida antes de junio y ser reclamado como hombre de paz si hay un enfrentamiento entre un desconocido agresivo y un Rajoy fracasado.
El “centrismo” de Gallardón no va a tener relevancia en la nueva legislatura. Los grandes debates entre derecha e izquierda serán enterrados y nos esperan cuatro años de pura gestión. La discusión sobre si la reforma de una serie de artículo de la Ley de Sociedades Anónima es buena o no, sobre las leyes procesales o la aplicación del Estatuto del Empleado Público son importantes pero dan poco juego a la hora del lucimiento político y de marcar las diferencias.
Gallardón se equivocó al decir que se iba, al exteriorizar su enfado y al quedarse ahora. No soy muy bueno para vaticinar nada, pero puede que empecemos a ver a un zombie político.
Pilar Cernuda: ¿No se iba Rajoy si perdía las elecciones?
Hacer predicciones tiene el peligro de confundirse, lo cual no es moralmente reprochable cuando se hace datos, argumentos y ciertas tendencias regulares. Intentar vislumbrar lo venidero cuando anda el ser humano por medio es un ejercicio arriesgado.
Otra cosa diferente es cuando estas predicciones se hacen sobre la base de juicios de intenciones, valoraciones subjetivas y una tendencia política que ciega. Pilar Cernuda declaró que Rajoy se iría si pierde las elecciones y que si eso mismo le pasaba a Zapatero sería el partido el que tendría que echarlo.
Las declaraciones de Pilar Cernuda eran tan lamentables que para decir que Rajoy sí tenía experiencia política y de gobierno y Zapatero no, se olvidaba que Zapatero llevaba cuatro años como Presidente, puesto al que Rajoy nunca ha podido acceder por acuerdo de los españoles.
Ahora Rajoy ha perdido las elecciones y no se ha ido. Rajoy está intentado atar todo lo posible el Congreso de junio para que se confirme en el puesto de presidente del PP y así tener la posibilidad de fracasar por tercera vez.
¿Qué dice ahora Pilar Cernuda? Rajoy ha perdido, no se ha ido y está haciendo todo lo posible para que su partido no le eche. ¿Es ésta la diferencia en la que insistía entre Zapatero y Rajoy? Zapatero era una especie de tipo amarrado al sillón, mientras que Rajoy era una dechado de virtudes que aceptaría con elegancia su derrota y se iría a registrar compra de pisos.
La realidad como siempre tozuda: Zapatero es un ganador y Rajoy era un perdedor, lo es y lo seguirá siendo. Rajoy ha demostrado que él y nadie más está amarrado al sillón, aunque sea el sillón del líder de la oposición.
Pilar Cernuda representa lo que los españoles hemos rechazado el 9 de marzo: la política de los soberbios, de los que se creen superiores, de los que no aceptan sus derrotas, de los que mienten, de los que desprecian y de los que crispan. Ya no se acordará de sus declaraciones, pero las hizo y no vendría bien que se retractase en algunos de sus artículos periodísticos.
Blogosfera y elecciones
César Calderón comentaba la incidencia Internet en general y de la Blogosfera en particular en estas Elecciones Generales, diciendo que si uno de los tópicos es que quien gana en Almendralejo o en Teruel, gana en toda España, se podría establecer que quien gana en la Red gana las elecciones.
No voy a entrar a valorar si la campaña internáutica del PSOE ha sido mejor que la del PP, principalmente porque no tengo elementos de juicio suficientes, pero quiero comentar varias cosas al hilo de lo que dice César.
Estoy con César en que poner foros en tu página de campaña, además de anticuado es una puerta abierta a todos los radicalismo. Es mejor que el debate se produzca en blogs de partidarios, donde el administrados (y no el partido) modera los comentarios.
En el tema de las redes es donde mi desconocimiento es mayor. Tengo la impresión de el PSOE ha sabida transmitir consignas a la red con la misma torpeza o el mismo acierto que el PP, siendo lo diferencial que el bloguero de izquierda tiene una especie de sexto sentido para coger una línea de argumentación e incluso ser lo suficientemente creativo como para mantener varios argumentos contrarios o a favor diferentes.
Éstas han sido las primeras elecciones con Internet 2.0. Hemos vivido nuestra adolescencia política como informadores u opinadores. Hemos aprendido algo, nos hemos dado cuenta lo mucho que nos queda, pero a la vez yo he tenido la sensación de que los análisis y los comentarios de Internet iban muy por delante de los otros medios, no sólo en lo temporal, sino también en la calidad.
Dentro de cuatro años el mundo de las redes en Internet y de los blogs estarán muy desarrollados y más o menos establecidos. Muchos blogs desaparecerán, unos pocos se consagrarán y se convertirán en referentes políticos. En todo caso la incidencia en la política de los blogs será la misma que en los medios convencionales, ya que cada cual seguirá leyendo lo que le interesa, con lo que más se identifica o aquello que le va a proporcionar argumentos para la hora del café. Es muy difícil penetrar en el territorio del adversario ideológico y más cuando alguien tiene que marcar tu dirección para verte.
Voto útil y voto de castigo
Soy un ignorante en temas de estadística, pero mi arrojo es tanto como mi ignorancia estadística. Esta entrada esta dedicada a comparar la relación entre las variaciones del voto de Izquierda Unida y del PSOE.
Durante la precampaña, la campaña y los días posteriores a las elecciones mucho se ha hablado del voto útil, esto es, del voto de izquierda que iba normalmente a IU y que ha podido ir al PSOE para evitar que la derecha gobierne.
Yo planteo una lectura contraria. Hay un voto que es el PSOE y migra a IU cuando estos votantes piensan que el PSOE no es lo suficientemente de izquierda o que su política no es la adecuada. Ya no estaríamos hablando de voto útil, sino de voto de castigo.
| IU % Votos | Diferencia con la media de IU | PSOE % Votos | Diferencia con la media del PSOE | |
| 2008 | 3,80 | -2,70 | 43,64 | 2,57 |
| 2004 | 4,96 | -1,54 | 42,59 | 1,52 |
| 2000 | 5,45 | -1,05 | 34,16 | -6,91 |
| 1996 | 10,54 | 4,04 | 37,63 | -3,44 |
| 1993 | 9,55 | 3,05 | 38,78 | -2,29 |
| 1989 | 9,08 | 2,58 | 39,60 | -1,47 |
| 1986 | 4,63 | -1,87 | 44,06 | 2,99 |
| 1982 | 4,02 | -2,48 | 48,11 | 7,04 |
| Media IU = 6,5 | Media PSOE = 41,07 |
La muestra que he seleccionado parte de 1982, porque en ese año nace el panorama político tal y como lo conocemos ahora, ya que hasta entonces había una formación mayoritaria, la UCD, que prácticamente desapareció en los comicios que llevaron a Felipe González a la Presidencia.
Desde 1982 a 2008 todas las veces, menos una, que IU supera su media de votos coincide con una bajada de votos en el PSOE. El hecho de que la única excepción sean las elecciones de 2000 marcan, en las que la izquierda sufrió una debacle indica que muchos votantes del PSOE no sintieron que su voto a IU pudiera servir de correctivo al PSOE y simplemente no fueron a votar.
Es notable el resultado de 1996, año de la primera victoria electoral del PP. El mayor porcentaje de votos para IU y la mayor diferencia sobre la media coincide con la mayor bajada del PSOE (exceptuado 1996 por las razones antes indicadas), la cual supuso que perdiera La Moncloa después de catorce años.
Excusas a la derrota del Partido Popular
No sé si es culpa de la LOGSE, la LOCE, la LOE o de la ya casi olvidada Ley General de Educación, pero los señores del PP no saben contar, pues quieren dar a entender que 10.169.973 votos son más numerosos y que tenerlos es más importante que haber recibido 11.064.524 votos.
Como les supongo a los dirigentes del PP ciertos conocimientos de matemáticas elementales, estos intentos se deben a otras intenciones. La estrategia de maquillar el fracaso electoral es realmente un nuevo intento de emplear la mentira más burda como arma política, vistos los óptimos resultados que la mentira les ha dado.
Quiero hacer un repaso de las excusas que escuchado estos días, especialmente las que me han dicho personas como yo, ya que lo importante de un mensaje político es cómo sea recibido y si, una vez recibido, es efectivo.
Ha sido un gran resultado. Se ha subido.
Subir es positivo cuando se parte de muy abajo o cuando las opciones electorales son limitadas. Pero cuando se quiere gobernar España una subida es una excusa de perdedores. Como dijo un barón del PP en la misma noche electoral: “Eso no es IU. Es el PP. No nos conformamos con un resultado digno. Lo único que vale es ganar” (como constata un excelente reportaje de “El País”). Las derrota humillantes en Cataluña (diecisiete diputados detrás del PSC) y en Andalucía (once diputados por debajo) deberían hacer pensar mucho al PP.
Los españoles son unos ignorantes.
Esto argumento es absolutamente descriptivo de porqué buena parte de la población nunca va a votar al PP: se creen superiores al resto porque ellos no son elegidos. La pregunta que se podría hacer es que la ignorancia no la cura una papeleta, y si somos ignorantes lo hubiéramos sido también si el PP hubiera ganado.
Rajoy vale mucho más que Zapatero.
Rajoy debe valer un Potosí, pero no hay manera de que gane unas elecciones. En política vale más el que más elecciones gana, de forma que por ahora Zapatero va con dos victorias de ventaja sobre Rajoy y camino de una tercera. La estrategia del desprecio hacia Zapatero no ha tenido ningún éxito, primero porque si el modelo es ser Registrador de la Propiedad, son pocos los españoles que se pueden identificar; en segundo lugar, la minusvaloración del Presidente ha sido tal que el fracaso a la hora de derrotarlo es mucho mayor que si hubieran caído a manos de alguien que ellos considerasen capaz; en tercer lugar, en el PP se han creído su mentira de que Zapatero es un incapaz, un lelo y un Presidente por accidente, les han tratado con desprecia y, sobre todo, no han tenido en cuenta sus palabras y gestos cuando los ciudadanos sí los tenían.
Zapatero no gana, gana el PSOE.
La no aceptación de las indudables capacidades políticas de Rodríguez Zapatero les lleva a decir que todo el mérito les corresponde al PSOE y no a su candidato. En una encuesta postelectoral publicada por “El Mundo” los votantes socialistas, que son los que aquí tiene algo que decir, manifiestan que la figura del Presidente ha sido determinante a la hora de que el PSOE ganase las elecciones.
En todo caso, y de ser cierto lo que dicen, es una alabanza para el PSOE como formación política, que tiene un nervio político tal que gana las elecciones sin depender del personalismo ni de mesianismos. Desde una perspectiva más profunda es un ataque al PP como estructura política, que depende de líderes, mesías y salvadores, algunos de una talla política tan baja como la que tiene Rajoy.
Al PSOE sólo le han votado los radicales (I).
Decir que 11.064.524 votos son todos de radicales es realmente osado o pensar que tantos votantes socialistas están tan radicalizados como ellos piensan. Esta afirmación, además de falsa, es injusta, ya que entonces también cabría decir que los 10.169.973 votos populares son de radicales de derecha. Todas las encuestas de opinión reflejan que la población española se sitúa mayoritariamente en los planos más medios del espectro político.
Al PSOE sólo le han votado los radicales (II). El PSOE se ha llevado los votos de ERC.
Este argumento plantea nuevas dudas sobre el conocimiento de las matemáticas elementales por parte de quienes lo enuncian. ERC ha perdido 348.975 votos y el PSC ha subido 86.029 votos. La consecuencia es que, incluso admitiendo que la subida del PSC hubiera procedido exclusivamente de votantes de ERC, aún quedarían libres 262.946 votos.
Al PSOE sólo le han votado los radicales (III). El PSOE se ha llevado los votos de IU
Les encanta atacar el voto útil, pero no caen en la cuenta de que los grandes resultados de Anguita al frente de IU eran más un voto de castigo al PSOE que confianza en las propuestas de IU. Cuando los votante de izquierda se reconocen en el PSOE, dejan de castigarlo votando a IU. Incluso si hubiera habido voto útil: ¿hay algo de malo en ello? ¿no han recibido ellos el voto útil de casi la mitad de los votantes andalucistas en las elecciones autonómicas y más de la mitad en las generales?
Rajoy ha sido un blando.
La verdad es que yo no tengo la misma percepción. Yo diría más bien que Rajoy ha sido o se ha mostrado como un títere de algunos medios de comunicación y la gente quiere que gobierne el Presidente que elijan y no locutores y directores de algunos medios de comunicación. Rajoy se ha radicalizado, se ha unido a obispos y ha convocado manifestaciones que daban la sensación de ser de otra época. Rajoy no ha sido un blando, ha sido un duro, pero por convicción, sino porque Rajoy lo que es intrínsecamente es un ser sin personalidad.
“El Mundo” quiere imponer al PP su línea dura
Sigo obsesionado con las matemáticas. “El Mundo” da cuenta de una encuesta cuyo titular dice que el 55.2% de los votantes populares piden más dureza en la oposición. El mismo artículo indica que el 20.5% pide más calma y que el 14.6% le gustaría que siguiera igual. Un 9.7 de los votantes populares no se pronuncian.
Es evidente que “El Mundo” está aplicando su línea de que ellos no conocen la confusión y eso que ha habido una sentencia que desmonta la “teoría de la conspiración”, que tantas páginas ocupó en ese medio, y unas elecciones que demuestra que la mayoría de los españoles no quieren esa línea dura.
Continuando con los datos de la encuesta puede parecer que Rajoy no tiene otra salida, pero es falso. Ese 55.2% forma parte, con mucha probabilidad, del colchón electoral del PP, esto es, de los que votarán al PP independientemente de las circunstancias. Los restantes seguramente son los que el PP ha ganado sobre su colchón electoral y a los que tiene que esforzarse por mantener. Tengo la impresión que esto es lo que intenta decir Elorriaga sin que nadie le eche cuenta.
Onanismo bitacoril
Hace varias semanas mi apreciado Egócrata hizo una propuesta que metió en una categoría nueva en su blog; esa categoría era “onanismo bitacoril”. Además de hacerme mucha gracia, fue el pie para una reflexión más serena sobre cosas que nos puede pasar a los que habitualmente pululamos por esta provincia internáutica que es la Blogosfera.
Hay mucha inteligencia en los blogs, no en todos, pero sí en una buena parte. Los autores ponen sus conocimientos, su preparación y su indagación en manos de todo el que lo quiera leer, siempre que conozca su blog. No todo es generosidad, ni mucho menos. Los blogueros somos narcisistas (y el que no lo sepa es que aún no se conoce lo suficientemente bien) y este narcisismo tiene unos factores que nos ayudan y otros que no, que nos puede llevar a hacer los tontos.
Buscamos reconocimiento a nuestra labor. Lo bueno de esto, es que la búsqueda de reconocimiento se traduce en un esfuerzo mayor, en mejorar la calidad, en tener enlaces relevantes y plantear discusiones dentro de las redes, así comentar en otros blogs. Aquí se cumple uno de los dogmas del Liberalismo: la única persecución de un interés particular y egoísta (tener un blog con muchas visitas), produce un bien colectivo (más blogs interesantes, trabajados y a los que sus autores le echan tiempo).
Lo malo es que esa búsqueda denodada de reconocimiento, puede hacernos caer en las manos de los mercaderes de lo cooperativo. Hay sitios de promoción de noticias en las que todo el peso lo llevan los usuarios, pero los ingresos de la publicidad el propietario. Se puede tener la idea de que es de todos, pero los usuarios sustituyen a redactores que busquen noticias por toda la red, las propongan, y además hacen de administradores del servicio (ocupando el sitio de administradores pagados).
¿Qué reciben a cambios los usuarios? Pues unos puntillos que le permiten mayores privilegios dentro del programa, es decir, les permite trabajar más para el sistema a cambio de no recibir ninguna compensación económica. Si el usuario quiere autopromocionarse, pues que se fastidie, porque él no puede recibir nada en beneficio propio.
No quiero insinuar que haya un engaño. Las reglas están expuestas de forma clarísima. Simplemente quiero hacer constar que el entusiasmo cooperativo de muchos blogueros e internautas sí tiene consecuencias económicas o en capital relacional.
Pensemos en el propietario de Wikipedia. No quiero insinuar que haya mala gestión de las donaciones recibidas. Aceptando una gestión económica límpida, nadie puede negar que ha ganado unas relaciones sociales, empresariales y políticas estupendas por ser propietario de una enciclopedia en la que el contenido no le ha costado absolutamente nada, cuando realmente es lo más costoso en un producto de este tipo. Mientras tanto los colaboradores se quedan con su preciado orgullo de haber escrito un artículo relevante en la Wikipedia.
Todo esto me recuerdo a ciertos programas sociales gestionados por entidades sin ánimo de lucro, como entidades. Una administración da una subvención para un programa, el jefe de la entidad y los cofundadores se autocontratan para ese programa y después buscan voluntarios, generalmente voluntarios cualificados (diplomados en Trabajo Social, licenciados en Derecho o Económicas, ...) con la zanahoria de que si lo hacen bien lo mismo se les contrata en el siguiente programa, programa que sólo dará naturalmente para los que ya estaban.
Estas líneas no hacen en ningún momento alusión directa o indirecta a Red Progresista o a Socialdemocracia.org, ya que ambos lugares son ejemplos de trabajo cooperativo, donde tanto la entidad como el colaborador reciben compensaciones morales, pero no económicas.
A la derecha del PP
Definir lo que es la derecha a la derecha del PP es difícil, especialmente porque muchas de estas formaciones se consideran que no son ni de izquierda ni de derecha, un signo inequívoco de que son muy de derecha.
Una de las características de las regiones del espectro político que se encuentran en los márgenes es su fragmentación. Se presentan a las elecciones en muchas listas e incluso la totalidad de sus votos son insignificantes en el cómputo nacional, pese a que en estas elecciones han tenido un repunte electoral, parece que su base sociológica se identifica más con otra formación.
La selección de las formaciones las he hecho desde mi propio criterio de lo que es y no es la derecha a la derecha del PP. Sirva este cuadro de información para ver a cuántos representan estos que suelen hablar en nombre de todos nosotros.
| 2004 | 2008 | |
| Alianza Nacional | 2.780 | |
| Alternativa Española | 7.078 | |
| Comunión Trad. Carlista | 211 | |
| Coalición Valenciana | 5.389 | |
| Democracia Nacional | 12.588 | 15.180 |
| España 2000 | 7.474 | 4.231 |
| Falange Auténtica | 4.842 | 4.589 |
| Falange Española JONS | 13.413 | 12.266 |
| Frente Español | 1.427 | |
| M. Falangista de España | 60 | |
| Partido Carlista | 2.080 | |
| Partido Familia y vida | 8.912 | 16.699 |
| Partit Per Catalunya | 1.928 | |
| 68.182 | 52.965 |
La tentación de la Refundación Comunista
El nuevo desastre electoral de IU no me sorprende especialmente. Las causas pueden ser múltiples, pero ninguna de ellas es tan sutil que escape a la percepción más común. Haré un pequeño repaso.
Izquierda Unida ha vivido electoralmente sus mejores momentos aprovechando las flaquezas del PSOE, esto es, recibiendo un voto de castigo contra los socialistas por parte de los votantes de izquierda. Cuando el PSOE se ha recuperado políticamente ha vuelto a recibir los votos que se fueron IU.
La fortaleza ocasional que le dio a IU el voto de castigo fue aprovechado para hacer la famosa “pinza” con el PP contra el PP. Todavía recuerdo la elección de Diego Valderas como Presidente del Parlamento de Andalucía con los votos de Javier Arenas y todos los diputados conservadores.
Anguita, en vez de generar confianza y fortalecer una segunda opción de izquierda, se dedicó a atacar el gobierno de Felipe González, propiciando un ambiente tal que llevó al PP de Aznar al gobierno. Anguita se comportó como lo que es, un marxista dogmático que mantiene el odio cainita hacia los socialistas que en el PCE existe desde su escisión del PSOE en 1921.
La ingenuidad de pensar que la situación final de los gobiernos de Felipe González eran equivalente a lo que pasaba en Italia, les llevó a creer en el “sorpasso”. Y como al dogmático solo necesita un caso para confirmar su pensamiento, quisieron ver en el Ayuntamiento de Málaga (1995) el futuro que le esperaba a toda la formación.
La salida de Anguita y el inicio de la “Era Llamazares” ha llevado el despropósito a otros terrenos. Se le acusa a Llamazares de seguidismo respecto al gobierno de Zapatero, pero pocas personas piensan en las grandísimas concesiones que la formación mayoritaria de IU, el PCE, le tiene que hacer a todo tipo de grupúsculos verdes, pacifistas o mixtos para que con su presencia la marca comunista no tenga que dar la cara.
Es cierto que el sistema electoral les perjudica, aunque es el mismo que alguna vez les ha dado más de veinte diputados. IU mantiene una fuerte presencia a nivel municipal, que es su verdadera fuerza, y tiene que pensar su orientación.
Voy a dar mi opinión, aunque no milito en IU ni les he votado. Lo primero que tienen que resolver es una tema de identidad a favor de ser un partido, no una coalición, y tener una ideología sólido, eso sí, huyendo de maximalismos comunistas. Lo segundo es fortalecer sus estructuras locales y tener una mayor militancia, porque algo más de cincuenta mil militantes es poco para un partido que quiere ser y es nacional. En tercer lugar deben hablarle a la mayoría de los ciudadanos y no sólo a minorías, pues estas minorías suelen ser absentistas o no depender demasiado del Estado y a la mayoría tus mensajes no les dice nada. Y en cuarto y último lugar, huir de toda tentación de fundamentalismo o de refundación comunista.
El gana se lo lleva todo. Jugando con los datos de las elecciones
Las quejas sobre el sistema electoral se han multiplicado entre los dirigentes y militantes de dos formaciones de carácter estatal que tienen exiguos resultados: IU y UPyD. Algunas razones de peso aconsejan mantener la Ley Electoral tal y como está, aunque otras intentan persuadir de que la modificación se hace perentoria.
Por ahora no voy a entrar en el fondo del tema. Más bien voy a proponer una simulación o juego con los resultados de las elecciones desde 1982. Pensé en cuáles serían los resultados si se aplicase en España el sistema “el que gana se lo lleva todo”.
Este sistema es el dominante en casi todos los estados de los Estados Unidos a la hora de atribuir miembros del cuerpo electoral en la Elección Presidencial de aquel país. Como sabréis consiste en atribuir la totalidad de los representantes a la candidatura que saque el mayor número de votos, sea simple o absoluta esta mayoría.
Voy a poner dos cuadros. En el primero continuamos considerando la provincia y las ciudades autónomas como circunscripción, mientras que en el segundo lo haremos por autonomías.
Si este fuese el sistema que se aplicase nos encontraríamos con un bipartidismo pleno y con la mayoría absoluta para aquel partido con más apoyos combinados con más base territorial. Otra consecuencia sería que los partidos se centrarían en zonas específicas, por ejemplo, los socialistas abandonarían toda campaña en Madrid y los populares en Andalucía, ya que un voto a la candidatura perdedora no sirve para nada, y ambos se concentrarían en las zonas con menos distancia porcentual entre las dos alternativas.
El resultado electoral más curioso que esta simulación produce es el 2004, pero lo dejo para otra entrada.
| ELECCIONES GENERALES DE 2008 | PSOE | PP | |
| Andalucía | Almería | 6 | |
| Cádiz | 9 | ||
| Córdoba | 6 | ||
| Granada | 7 | ||
| Huelva | 5 | ||
| Jaén | 6 | ||
| Málaga | 10 | ||
| Sevilla | 12 | ||
| Aragón | Huesca | 3 | |
| Teruel | 3 | ||
| Zaragoza | 7 | ||
| Asturias | Asturias | 8 | |
| Canarias | Las Palmas | 8 | |
| Sta. Cruz | 7 | ||
| Cantabria | Cantabria | 5 | |
| Castilla-León | Ávila | 3 | |
| Burgos | 4 | ||
| León | 5 | ||
| Palencia | 3 | ||
| Salamanca | 4 | ||
| Segovia | 3 | ||
| Soria | 2 | ||
| Valladolid | 5 | ||
| Zamora | 3 | ||
| Castilla-La Mancha | Albacete | 4 | |
| Ciudad Real | 5 | ||
| Cuenca | 3 | ||
| Guadalajara | 3 | ||
| Toledo | 6 | ||
| Cataluña | Barcelona | 31 | |
| Lleida | 4 | ||
| Girona | 6 | ||
| Tarragona | 6 | ||
| Ceuta | Ceuta | 1 | |
| Comunitat Valencia | Alicante | 12 | |
| Castellón | 5 | ||
| Valencia | 16 | ||
| Extremadura | Badajoz | 6 | |
| Cáceres | 4 | ||
| Galicia | A Coruña | 8 | |
| Lugo | 4 | ||
| Pontevedra | 7 | ||
| Ourense | 4 | ||
| Illes Balears | I. Balears | 8 | |
| La Rioja | La Rioja | 4 | |
| Madrid | Madrid | 35 | |
| Melilla | Melilla | 1 | |
| Navarra | Navarra | 5 | |
| País Vasco | Álava | 4 | |
| Guipúzcoa | 6 | ||
| Vizcaya | 8 | ||
| Región de Murcia | Murcia | 10 | |
| Resultados Simulados | 179 | 171 | |
| Resultados Vigentes | 169 | 154 | |
| ELECCIONES 2008 | PSOE | PP |
| Andalucía | 61 | |
| Aragón | 13 | |
| Asturias | 8 | |
| Canarias | 15 | |
| Cantabria | 5 | |
| Castilla-León | 32 | |
| Castilla-La Mancha | 21 | |
| Cataluña | 47 | |
| Ceuta | 1 | |
| Comunitat Valencia | 33 | |
| Extremadura | 10 | |
| Galicia | 23 | |
| Illes Balears | 8 | |
| La Rioja | 4 | |
| Madrid | 35 | |
| Melilla | 1 | |
| Navarra | 5 | |
| País Vasco | 18 | |
| Región de Murcia | 10 | |
| Resultados Simulados | 180 | 170 |
| Resultados Vigentes | 169 | 154 |
Comunicación de calidad para el nuevo gobierno
Las campañas electorales nacionales del PSOE son tradicionalmente las mejores que se hacen España. Esta superioridad de campaña sólo se mantiene en campaña, porque en el momento en el que se acaba el proceso electoral, la capacidad de comunicación política del PSOE desaparece súbitamente.
La última legislatura ha sido un ejemplo de esto. El gobierno de Zapatero ha tenido un problema terrible para comunicar a los ciudadanos cuál es su postura y qué estaba haciendo. El Partido Popular y los medios de la derecha han estado marcando la agenda, diciendo de qué había que hablar y de qué no, estableciendo de esta forma el escenario político en cada ciclo de noticias.
Los problemas de comunicación del gobierno han sido tales que le hubiera costado La Moncloa a los socialistas, si la infinita torpeza de los populares y su gusto por el exceso político no hubieran provocado el rechazo de buena parte de la sociedad. Han ganado las elecciones por una conjunción de factores, desde el carisma del candidato, la fortaleza del PSOE, la movilización de la izquierda y el apoyo mediático puntual.
La agenda política ha estado saturada de temas de calado que ha oscurecido muchas decisiones importantes que el gobierno de Zapatero ha tomado. La “Ley de Dependencia” no sólo justifica una legislatura, sino tres, pero al gobierno de Zapatero no le ha dado rentabilidad política ni dos semanas. Parece como si no hubieran hecho nada en este terreno tan sensible, extendido y tan abandonado hasta este momento.
Con toda la humildad me propongo hacer unas recomendaciones para mejorar la comunicación del gobierno con los ciudadanos:
1) Se debe asumir que la comunicación política del Gobierno no es sólo una actividad puramente política, sino que es una obligación del Gobierno y un derecho de los ciudadanos. Tenemos derecho a que sea el Gobierno el que nos informe directamente, ya que es fruto de nuestra elección. El Gobierno tiene que decirnos qué piensa hacer, cuáles son sus argumentos y cómo va la puesta en práctica de sus decisiones. Dejar esto para las sesiones de control en las Cortes Generales es querer una política del siglo XIX para una sociedad del siglo XXI.
2) Hay que terminar con la división de esta función en personas y órganos diferentes. Moraleda ha sido el Secretario de Estado de Comunicación, pero la portavoz ha sido la Vicepresidente, Fernández de la Vega. Toda la comunicación debe estar dentro de un solo organismo y tener al frente a un persona que coordine y dirija esta actividad. Dado nuestro sistema institucional lo recomendable es que esta persona sea un ministro o ministra con cualidades de comunicación suficientes y en dependencia directa de la Presidencia del Gobierno.
3) La comunicación política no es un elemento adjetivo de la actividad del Gobierno, esto es, no es la presentación pública de algo que se ha pensado y decidido interiormente. El responsable y el equipo en cargado de la comunicación política tienen que formar parte de todas las tomas de decisión. El motivo es muy sencillo: una buena medida puede quedar sin sentido porque incluso sus destinatarios la ignoran, porque no tiene repercusión en los medios de comunicación, ha quedado oscurecida porque el ciclo estaba dominado por otro tema o bien ha sido mal o insuficientemente explicada.
4) La comunicación política de todos los ministerios y los organismos del Gobierno de España tienen que encontrarse coordinados. La política la dirige la Presidencia y ninguna parte del Gobierno o de la Administración debe actuar autónomamente, salvo que una norma legal así lo establezca.
5) Es imprescindible que sea el Gobierno el que marque la agenda. Marcar la agenda es decir qué es lo relevante en la política en los diversos plazos. Hace que los demás estén un paso por detrás, ya que marcar los términos permite establecer las condiciones del debate público. No es ninguna garantía porque en una sociedad libre, como la española, el debate pueda cambiar, pero que el Gobierno parta siempre con desventaja no es lo más positivo.
6) La tradición de que el Gobierno sólo celebra una rueda de prensa a la semana, el viernes después del Consejo de Ministros, deja al Gobierno toda una semana dependiendo del acierto puntual de un ministro en unas declaraciones en la entrada o en la salida de un acto oficial. El Gobierno debe celebrar continuas ruedas de prensa, ser él quien alimente de noticias a los medios y dar el criterio que han de seguir todos sus miembros. Llevar la iniciativa le permitirá hablar con su lenguaje (y las consecuencias políticas de éste) y no con el lenguaje de la oposición.
7) El PSOE ha convertido en una costumbre que el secretario de organización sea el portavoz del Partido en cuestiones políticas. Esta función la ha desempeñado Pepe Blanco. Después de dos victorias electorales no tiene sentido cuestionar el papel de Blanco como secretario de organización, pero sí como portavoz. Blanco tiene poca presencia, una expresión poco vistosa y no le cae demasiado bien a los propios. En todo caso el portavoz o la portavoz del PSOE (la idea de Elena Valenciano me parece buena) no debe intervenir continuamente, porque cuando se habla desde Ferraz se pierde la gran ventaja que es hablar desde La Moncloa.
8) La voluntad política de los ciudadanos se expresa en circunscripciones, que para el Congreso coinciden con las provincias, salvo en dos casos. Los medios locales y provinciales tienen mucho que ver en la formación de la percepción social de la actividad del Gobierno. La coordinación en la comunicación no sólo debe darse en los niveles más altos, sino en todas las instancias responsables de la comunicación situadas en la llamada “administración periférica”.
La fuerza reactiva de ERC
Esquerra Republicana de Catalunya debería exigir la vuelta de Aznar al liderazgo del Partido Popular. El ascenso espectacular de estar formación es deudor de la política netamente derechista y anticatalana de la segunda legislatura de Aznar. Sin él, esta formación nunca hubiera podido llevar a ocho diputados al Congreso.
Los resultados porcentuales de ERC se disparan desde las elecciones catalanas de 2003 alcanzando en éstas el 15,89 cuando su media genérica en estos comicios es de 9,26% y su media restringida (eliminados los dos mejores y peores resultados) es de 8,76%. En 2004 consiguieron el 15,89% cuando la media de las Generales es de 5.69% y la restringida en las Generales es de 4.64%.
ERC supo reunir a muchos disconformes con dos de los pilares del discurso de Aznar: el nacionalismo español y el derechismo. Ahora la circunstancia política es diferente: ya no gobierna la neta derecha de Aznar, sino la izquierda de Zapatero, y se ha aprobado un Estatuto de Autonomía bastante asumible por los nacionalistas moderados, la inmensa mayoría. El cuadro muestra cómo ERC subió muy por encima de sus medias restringidas, tanto en las elecciones autonómicas como generales, a partir de la primera mitad de la Presidencia de Aznar.

Podemos concluir que el discurso de ERC sobre la independencia nunca fue atractivo y los resultados electorales fueron más fruto de un efecto rebote contra Aznar que de un respaldo al independentismo de ERC: una fuerza reactiva. Junto a ello hay que indicar que la labor de ERC dentro del gobierno catalán no ha sido especialmente vistosa y rápidamente se han comenzado a ver muchas grietas y divisiones en la formación demasiado pronto.
Una parte de sus electores se han ido a la izquierda, otros al nacionalismo y una buena parte a la abstención al no tener a qué oponerse, dependiendo qué fuera lo determinante en su voto reactivo a ERC.
A Rajoy no le falla la mirada: está leyendo
Ignacio Sánchez-Cuenca se preguntaba durante la campaña ¿por qué Zapatero siempre gana los debates con Rajoy? No solamente se refería a los debates de campaña, sino que también incluía en su análisis los “Debates sobre el Estado de la Nación”.
La conclusión a la que llega es sencilla: Zapatero no tiene ninguna ventaja en lo referente a la oratoria, pero cae bien, es tranquilo y tiene credibilidad y con esto gana siempre. Sánchez-Cuenca considera que la oratoria de Rajoy es superior, aunque no le sirve de nada, salvo por el defecto de que los ojos denotan cierto nerviosismo.
Estoy muy de acuerdo con el análisis, salvo en el punto de los ojos de Rajoy. Al líder popular no le falla la mirada, simplemente es que está leyendo, no sobre un papel sino está haciendo una lectura mental. Los que hemos tenido que memorizar grandes cantidad de páginas para pruebas orales, bien sabemos que es eso de leer mentalmente, pues realmente no repites algo que sabes de memoria, sino que lo que has memorizado ha sido las imagen del texto, de forma que lees una imagen mental.
Rajoy no transmite autenticidad en lo que dice, porque inconscientemente se detecta que está leyendo y no hay algo menos auténtico que hablarle a una cámara, mirándola directamente, y mover los ojos sobre las líneas de una imagen mental. Rajoy debería convencerse que estos aprendizajes son útiles para ganar una plaza en unas oposiciones, pero no para ganar unas elecciones.
Perjudicando al segundo partido más votado. La propuesta electoral de la Universidad de Granada
Con cierto retraso, lo confieso, me he puesto a examinar la propuesta de un grupo de investigación de la Universidad de Granada para modificar nuestro sistema electoral, partiendo de la idea de que nuestro sistema está ideado para garantizar la gobernabilidad y la representación regional, a costa de sacrificar determinadas cuotas de proporcionalidad.
Ellos quieren cuadrar el círculo y salvar la proporcionalidad, la representación regional e incorporar una mayor proporcionalidad, todo ello sin tocar a la provincia y a la ciudad autónoma como circunscripción electoral para el Congreso. ¿Lo consiguen? Veámoslo.
Comienzan con un ajuste de los diputados a elegir en cada circunscripción. En términos generales hay que señalar que Madrid y Barcelona se refuerzan y hay unos pequeños cambios en otras circunscripciones. Lo que es inexplicable es el aumento de Ceuta y Melilla, que pasarían de un diputado a dos cada una (son las dos circunscripciones menos pobladas), encontrando como única explicación a esto que Ceuta y Melilla suelen enviar a sus universitarios a la Universidad de Granada.
La primera fase sería una atribución de diputados por el procedimiento actual, con las nuevas atribuciones de diputados. La segunda (para la proporcionalidad) consistiría en añadir treinta diputados en una circunscripción nacional de 380 con ley D’Hondt y garantizando los escaños conseguidos en la fase anterior. En la tercera fase (para la gobernabilidad) se vuelve a hacer sobre 420 y conservando los diputados conseguidos en la segunda fase.
A pesar de que el Congreso se ampliaría de 350 diputados a 420, el 100% sigue siendo el 100% y repartir diputados es un juego de cuenta cero, esto es, que lo que pones en un sitio, hay que quitarlo de otro. Si este método le da más porcentaje de diputados a las formaciones nacionales no mayoritarias y respeta a las formaciones regionales, a la vez de querer garantizar la gobernabilidad, el perjudicado no puede ser otro que el partido que ha quedado segundo en las elecciones.
Estos politólogos aplican el método que han propuestos a los resultados de las elecciones al Congreso de seis procesos (de 1989 a 2008). El segundo partido en 2008 tendría un 1% menos de escaños que de votos, en 2004 un 1.5%, en 2000 un 3.5%, aunque en 1996 gana un 0,8% y en 1993 un 0.3%. La pérdida de porcentaje dentro de la cámara es constante para el segundo partido en los seis ejemplos.
Al final ser el segundo partido más votado de España (los 10.169.973 votos y el 41.7% de los sufragios del PP en 2008) sería una desventaja en la representación y no una ventaja, para compensar a partidos que no son capaces de superar siquiera el 4% de votos a nivel nacional.
Cambios electorales dentro de la Constitución
Mucho se está hablando de nuestro sistema electoral y algunas propuestas se han hecho públicas en estos días posteriores a las Elecciones Generales. El problema que suelo encontrar en las soluciones que se proponen es que rápidamente salen de los límites constitucionales.
Es evidente que la Constitución es modificable, pero sería una falta terrible de realismo político considerar que la reforma constitucional más urgente es ésta, cuando todos los partidos tienen preparadas e ideadas reformas constitucionales esperando a que haya un acuerdo.
En un exceso de idealismo he hecho dos simulaciones bajo la siguiente condición: en ningún caso se pueden transgredir los límites constitucionales y todo lo que se haga debe ser posible por medio de una reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General.
Soy partidario que a la hora de atribuir escaños prime más el número de ciudadanos que los kilómetros cuadrados. Dado que el artículo 68.2 de la Constitución indica que la Ley ha de establecer un mínimo por provincia y ese mínima ahora es de dos, con la excepción de Ceuta y Melilla, he hecho la simulación como si la Ley estableciese sólo un mínimo de un diputado, respetando los otros criterios de atribución.
Posteriormente he realizado la misma simulación, pero con el supuesto de que en vez de ser elegibles 350 diputados, lo fueran 400, el máximo que establece el artículo 68.1 de la Constitución. No hay cambios significativos, salvo que la fuerza del partido mayoritario se agranda aún más acercándose a la mayoría absoluta en los dos supuestos.
Los resultados son los siguientes:Un mínimo de un diputado y 350 en total | |
Candidatura | Escaños |
PSOE | 170 |
PP | 151 |
IU | 4 |
PNV | 5 |
BNG | 2 |
CiU | 11 |
ERC | 3 |
UPyD | 1 |
NaBai | 1 |
CC-PNC | 2 |
Un mínimo de un diputado y 400 en total | |
Candidatura | Escaños |
PSOE | 193 |
PP | 172 |
IU | 4 |
PNV | 6 |
BNG | 2 |
CiU | 14 |
ERC | 4 |
UPyD | 1 |
NaBai | 1 |
CC-PNC | 3 |
Tabla completa a 350.
Tabla completa a 400.
Al Gore y Edwards como candidatos demócratas de compromiso
El Partido Demócrata de los Estados Unidos está más que preocupado. Las larguísimas primarias pueden desembocar en una Convención en la que la nominación esté en mano de los delegados no electos, cerca de quinientos.
Según los cálculos de CNN, Obama tiene a día de hoy 1622 delegados (209 de ellos son delegados no electos) y Clinton cuenta con 1485 (que incluye a 243 delegados no electos). Para conseguir la nominación hay que alcanzar en la Convención el apoyo de 2024 delegados.
Obama es un político que tiene carisma, adorado por las clases medias y medias altas, con un programa moderado y basado en la cohesión, en la unidad y en la esperanza. Clinton es una política con más ángulos y tiene en contra el hecho de ir a la baja desde el primer Caucus en Iowa; tiene a su favor el apoyo de los sectores menos agraciados de la población blanca e hispana de los EE.UU.
Ya comienzan los rumores sobre la búsqueda de soluciones de compromiso para que los dos candidatos demócratas no se destripen en los meses que quedan hasta la Convención y que se pueda tener un candidato para hacer campaña nacional frente al candidato republicano McCain, quien ya tiene detrás a todos los sectores republicanos.
Se comienza a hablar de buscar un candidato de compromiso y algunos rumores han ido a parar en el ex Vicepresidente Al Gore, que sería el candidato demócrata, uno de los dos ahora en liza sería el candidato a la Vicepresidencia y el descartado para el ticket lideraría a los senadores demócratas (ya que no puede haber dos Vicepresidencias como en Celtiberia).
A mí me llama la atención el silencio de John Edwards y que hasta este minuto no se haya decantado por ninguno de los dos candidatos, a pesar de haber sido cortejado por ambos. Su retirada se debía más a la escasez de fondos para su campaña que a que no pudiera jugar un papel determinante en escenarios como el actual. Edwards estará tirándose de los pelos por no haber intentado aguantar, ya que ahora podría ser ese candidato de compromiso al que los electores podrían haber aupado durante el último tramo de las primarias.
Edwards, con su retirada a tiempo, se ha quedado al margen de los ataques fraticidas. Es pura especulación pero bien puede estar él mismo pensando que sería un buen candidato de compromiso a la Presidencia, un hombre blanco que atrajera votantes susceptibles de irse con los republicanos y que siempre ha sido competitivo en todas las encuestas cruzadas con los candidatos del GOP.
Muy mal tienen que estar las cosas dentro del Partido Demócrata para que los jefes del Comité Nacional Demócrata tengan fuerza para decirle que se retire a cualquiera de los dos candidatos, cada uno de los cuales ha invertido más de un año de su vida y una cantidad tremenda de millones de dólares para obtener la nominación.
Menos aún si la solución es una persona que no ha intentado la carrera presidencial en esta ocasión, como Al Gore, o que se ha retirado sin jugar el partido hasta el final. Si sale elegido un candidato que no sean Obama o Clinton los demócratas tendrán más posibilidades de ganar las elecciones, pero las primarias quedarán tocadas ya que habrá quien, en el futuro, juegue a la estrategia de esperarse hasta el último momento para postularse como candidato de compromiso y no tener que ganar primarias de estado en estado.
La campaña electoral como asunto informativo
Hace quince días que se celebraron las Elecciones Generales. He escrito mucho sobre la campaña y la precampaña. Quiero acabar este ciclo electoral y dedicarme a escribir sobre otras cuestiones política, sociales y culturales que el fragor democrático han dejado en el tintero. Para ello quiero reflexionar sobre la campaña misma y la percepción de la campaña.
Muchos medios de comunicación han realizado y emitido o publicado material específico sobre la campaña, no sobre lo que se dice en campaña, sino sobre la estrategia electoral de las principales fuerzas políticas.
La campaña ha sido objeto de información, reflexión y análisis. Se ha hablado de la estrategia de comunicación, de la intención de los mensajes, de cómo una fuerza política intentaba insistir en una parte de los electores de otra fuerza o de cuestiones como la agenda o quién lleva la iniciativa. Los dos debates han propiciado el análisis de los comportamientos de los candidatos, sus formas de mirar, sus cadencias o el color de las corbatas.
Soy partidario de hablar de todo lo referente al proceso político cuanto más mejor. A mí. que me gustan estos temas, me han proporcionado un gran disfrute, pero sí reconozco que ha faltado una cosa importante. He echado de menos el análisis de los programas electorales de forma temática y sosegada (yo el primero) y más debate en la Blogosfera sobre estos puntos.
De todas formas estoy contento con que la campaña de cuatro años haya terminado, con que sigamos teniendo a Zapatero de Presidente y que ahora podamos tener una legislatura sosegada para abordar muchas cuestiones pendientes e importantes. También me ha gustado que muchos ciudadanos hayamos devorado artículos y blogs políticos para informarnos, formarnos y opinar. Un solo deseo: que estos cuatro años sean de política y no sólo de campaña.
La Guerra de Charlie Wilson
He visto “La Guerra de Charlie Wilson”. Es una película bastante entretenida, con buenos diálogos en los que se nota la magistral mano de Aaron Sorkin al mando del guión.
El protagonista es el congresista demócrata texano Charles Wilson que, estando en los lugares oportunos, consiguió montar la operación de financiar y armar a las guerrillas afganas que luchaban contra el ejército soviético.
Se insinúa continuamente lo que iba a venir después de la derrota de los soviéticos. Un público que sabe lo ocurrido (que será el que vaya a ver la película) y que agradece el erotismo narrativo, así como la desesperación del mismo congresista por no dejar Afganistán en manos de los extremistas que él mismo había armado y financiado.
Una película que bien se podría haber titulado con uno de mis refranes favoritos: “cría cuervos y te sacarán los ojos”.
Gotzone Mora, se te acabó el chollo
A Gotzone Mora se le ha acabado el chollo. El PSOE la expulsó hace unos días por pedir el voto para el PP en las pasadas Elecciones Generales. ¿Por qué digo que se le acabó el chollo? El motivo es muy sencillo: no es noticia que un militante del PSOE que apoye a Zapatero, pero sí lo es que un militante socialista los pida para los conservadores del PP.
En el momento en el que esta señora ya no es militante del PSOE ha perdido todo su capital informativo. Ahora solamente es un ex concejal de Guetxo (que, con todos mis respetos, tampoco es que haya sido un carrera política portentosa), colocada por la Generalidad Valenciana en agradecimiento a los servicios prestados.
Podrá seguir hablando en la COPE y decir lo que le dé la gana. Seguramente competirá con los tertulianos más exagerados y acérrimos enemigos de Zapatero, pero lo hará desde fuera, o desde el PP, con lo que sus palabras serán unas más dentro del corifeo de la derecha mediática, sin relevancia ni especificidad alguna.
El hecho de ser una militante disidente le ha salido rentable a Gotzone Mora. Ya veremos que le deparan los tiempos venideros cuando ha perdido el hecho diferencial que la hacía informativamente atractiva. Que Gotzone se prepare para devolverle al PP el cargo que ocupa, que habrá decenas de peperos de pura cepa esperando una secretaría autonómica como la suya.
Un apunte para finalizar: A Rosa Díez le ha ido mejor con su chiringuito apoyado por la derecha y a la que ella ha perjudicado electoralmente; que disfrute de estos últimos cuatro años de vida política profesional, siempre y cuando que, una vez liquidada la legislatura, no entre en el PP.
¿Y tú qué Ministerio te pides?
José Luis Rodríguez Zapatero está preparando su lista de ministros para anunciarla inmediatamente después de obtener la investidura por parte del Congreso de los Diputados. Aún no me ha fallado para tantearme, pero tengo que estar preparado para decirle qué cartera quiero cuando me llame. Vamos a ver las posibilidades:
Presidencia es para María Teresa Fernández de la Vega y Economía y Hacienda para Pedro Solbes. Aunque los dos puestos molan, especialmente eso de hacer los Presupuestos Generales del Estado, es mejor no pedir imposibles. Tampoco lo intentaré por Sanidad, en el que veo muy sonriente a Bernat Soria ni en Educación y Ciencia, que para algo Mercedes Cabrera fue de número dos por Madrid.
Justicia siempre me ha gustado, en especial tener la capacidad para proponer indultos y presentar de un dichosa vez un proyecto para la adopción de un nuevo Código Civil, pero teniendo en cuenta la huelga de los funcionarios de Justicia y la mala leche que me gasto, lo mejor es que me mantenga apartado de allí.
Asuntos Exteriores es uno de esos ministerios bonitos, estrictamente políticos, que te permiten viajar, conocer los centros de poder de otros países y sentirte un poco protagonista de la historia. Pero creo que para empezar iré de humilde, como Javier Solana. Además está el tema de los Estados Unidos, ya que si gana Clinton u Obama la cosa irá bien, pero como gane McCain seguimos como la pasada legislatura, salvo milagro.
Interior es uno de esos ministerios que no lo pagan ni quince sueldos de los ministros mejores pagados del mundo: terrorismo, delincuencia común, violencia de género, coordinación policial, cooperación policial internacional, instituciones penitenciarias, protección civil, los accidentes de tráfico y las mismísimas elecciones. Mejor le digo al Presidente que si a mitad de legislatura necesita un repuesto pues sí, pero que ahora no.
Defensa es uno de esos ministerios de toda la vida. Todo el mundo se cuadra y te saluda a tu paso aunque se esté acordando de tu familia; en otros ministerios se acuerdan igualmente pero no siquiera se cuadran y te saludan. El problema que le veo es que yo no hice el servicio militar al ser declarado inútil y queda mal que un inútil reconocido mande sobre generales y almirantes llenos de estrellas, medallas y cruces.
Administraciones Públicas es un ministerio anodino donde los haya. Medio día reunido con comunidades autónomas negociando transferencias, otro medio con los funcionarios para ver la nueva resolución para la promoción interna en un cuerpo administrativo que está a punto de ser declarado en extinción y los fines de semana liado con delegados y subdelegados del gobierno, y encima no te conoce nadie.
Agricultura, Pesca y Alimentación es aún más soso que Administraciones Públicas y, además, casi sin competencias, ya que la mayoría están transferidas a las comunidades autónomas; todo el día negociando en Bruselas la Política Agraria Común y al final todo el mundo cabreado con uno. Industria, Comercio y Turismo pues como el anterior ministerio, pero aún más aburrido y con problemas con las nuevas OPAS a las eléctricas. Además nadie te conoce: si una señora dice que se llama Elena Espinosa nadie piensa que se llama igual que una ministra.
Fomento tiene la satisfacción de planear cosas bonitas como autopistas, autovías, puertos, aeropuertos y puentes. El problema es que, como dio Zapatero a entender en el debate con Rajoy, todo está planificado hasta 2020. Mientras tanto al ministro sólo le queda rezar para que no haya socavones, para que las empresas concesionarias de las obras no se demoren y para que dentro de cuatro años haya muchas cosas a inaugurar y una multitud de ciudadanos contentos porque sus viajes se han acortado en muchas horas.
Vivienda es un ministerio-blanco-de-tiro. Puedes hacer una nueva Ley del Suelo, intentar controlar el urbanismo salvaje, pero como la gente no se pueda comprar un piso cerca de su trabajo o en su barrio de toda la vida a un precio no demasiado indecente, no has hecho nada y eso no está en tu mano del todo. Además dicen que vivienda va a volver a reintegrarse en Fomento, con lo que sería una forma de exclusión decirle al Presidente que uno quiere un ministerio que va a dejar de existir.
Medio Ambiente fue un ministerio mono en sus inicios y más si a uno le interesaba la protección de la naturaleza. Pero ahora resulta que el Medio Ambiente es casi todo, junto a ella han proliferado muchas empresas especializadas en ese tema y hay una Plan Nacional de Emisiones de Gases que te puede matar de un disgusto antes que de un cáncer de pulmón.
Trabajo y Asuntos Sociales se parece a Administraciones Públicas, pero con otros personajes. Todo el día al teléfono o reunido con sindicatos y empresarios para ver si llegan a un acuerdo imposible. Luego eres el malo para todo el mundo. Hubiera sido estupendo ser el ministro que el proyecto de la Ley de Dependencia, pero eso se lo ha quedado Caldera para siempre.
Cultura es el único ministerio que queda y será para el que me postularé cuando me llame el Presidente. Como los anteriores ministros ya se han comido el marrón del canon, uno mira para otro lado y sonríe. Las competencias son de lo más agradables: museos, patrimonio histórico, archivos, fundaciones, teatros, libros, cine o promoción exteriores de la cultura española, es decir, todas esas cosas que le dan sabor a la vida. Además todo está tan dividido en compartimentos estancos que si se pierden unos mapas, pues cesas a la directora de turno y todos tan contentos, especialmente el ministro.
Si eres ministro de Cultura tienes mucho acto, mucho discurso, sales una barbaridad en la tele y te entrevistan en todos los programas nocturnos. Lo peor será aguantar cada año la gala de los “Goya” (es soporífera), con lo que estaré malito o de viaje, salvo que Pilar López de Ayala esté nominada y así pueda asegurarme que podré saludarle. Al actual ministro, César Antonio Molina, se le puede intentar hacer Director General de la UNESCO o ministro de Defensa, para lo cual me temo que no hay demasiados voluntarios.
Pues nada, Presidente, si está leyendo este blog, ya sabes que quiero ser ministro de Cultura. Si no lo lees te lo cuento mañana por teléfono, aunque para cuando me llames ya habrá alguno que habrá pensado lo mismo que yo y se lo haya pedido antes. Me veo en Bruselas negociando la cuota de la soja, si es que existe esta cuota.
Que se quede Rubalcaba
No hay nada que me haya provocado más inquietud que la posible marcha de Pérez Rubalcaba del gobierno. Mucho me costó aceptar que dejara la portavocía del Grupo Socialista en el Congreso, para que ahora no esté ni en un sitio ni en otro.
Ha habido quienes dicen que Rubalcaba representaba al PSOE anterior a Zapatero, a aquel PSOE liderado por Felipe González y Alfonso Guerra y tuvo discretos resultados electorales, como ganar cuatro elecciones seguidas, dos con mayoría absoluta y otra con la mitad de la cámara.
Es cierto que el final de la época de Felipe González (lo que los medios de la derecha llamó “Felipismo”) implicó un fuerte desgaste para el PSOE y que el sucesor, Almunia, no pudo impedir que el bajo tono se transformarse en apatía.
El secretario general elegido en el XXXIV Congreso, ejemplo de democracia, fue visto como una ruptura con el pasado felipista, pero rápidamente tuvo que apoyarse en uno de los hombres de Felipe, Pérez Rubalcaba, para dar consistencia a una Ejecutiva que no tenía la solidez necesaria ni la experiencia precisa para que los cocodrilos de la política no te coman nada más acercarte.
Rubalcaba ha sido el enlace con lo mejor de la historia cercana del PSOE, ha aportado experiencia de verdad, ha sabido negociar con todos los partidos y leer las cartas de navegación durante una tormentosa travesía de cuatro años. Todo ello sin mencionar sus apoteósicas intervenciones en el Congreso, pues ponía boca abajo las bancadas populares sin inmutarse ni levantar la voz.
Este conjunto produce credibilidad, autoridad y respeto incluso por parte de los chicos más gritones del PP. No se puede perder el activo político que Rubalcaba representa y hay que buscarle, o inventarse, un lugar desde el que pueda seguir rindiendo el servicio impagable que le ha dado y le da al PSOE, a sus votantes y a toda España.
La curiosa acusación de ser cunero
Se llama “diputado o candidato cunero” a aquel que no procede o está vinculado con la circunscripción por la que es elegido o en la que se presenta. En todas las elecciones unas formaciones políticas se acusan a otras de presentar cuneros en sus listas.
¿Es importante ser, tener vínculos o vivir en la provincia en la que un candidato se presenta? La respuesta es relativa, ya que depende del tipo de formación política que sostenga esa candidatura. Si la candidatura es nacionalista o regionalista pues sería paradójico que presentase a alguien que no ha pisado nunca la tierra amada y prometida a la que se aspira a representar.
Si el partido que presenta la candidatura es un partido de esos que se llaman de “ámbito nacional”, poco importa de donde son los candidatos. Se trata de formar un grupo parlamentario con capacidad política y conocimientos en la basta región de actuación del Estado y claro, asignar capacidad oratoria a un provincia, conocimiento en medio ambiente a otra y en temas de contratación pública a otra puede que no funcione.
La circunscripción con más cuneros es Madrid, provincia en la que ninguna de las cuatro formaciones que han obtenido escaño tenía una candidatura encabeza por un madrileño o madrileña. Han tenido a un leonés, un coruñés, un asturiano y una vizcaína como primeras espadas y nadie se ha quejado por ello.
Si a alguien no le gusta que la candidatura de un partido en su provincia sea encabezada o esté compuesta por alguien de otra provincia, tiene la sencilla opción de no votarles y así mostrar su rechazo a esta invasión interprovincial. De todas formas creo que la encuesta postelectoral del CIS no mencionará a los candidatos cuneros entre aquellos criterios que los españoles confiesan que han sido determinantes a la hora de decidir su voto.
Abstención e investidura
Rajoy es uno de los peores líderes políticos que han visto los treinta años de democracia española. Él solito se mete en unos terrenos en los que nadie le llama, propone cosas que nadie puede ver utilidad y que, y es lo peor, a nadie le interesa.
En el tramo final de la campaña electoral le pidió al PSOE que si él ganaba las elecciones, se abstuviera en el debate de investidura para facilitarle gobernar. El problema es no ha ganado las elecciones (las ha perdido aunque no se lo crean) y ahora un listo del PSOE ha recordado esas palabras y le invita a abstenerse en la investidura de Zapatero, esto es, no le pide otra cosa que coherencia con sus propias propuestas.
Rajoy creyó que pedirle la abstención al PSOE transmitía la idea de que ya se preparaba para gobernar antes de ganar las elecciones. El PSOE, que no está precisamente lleno de tontos, se calló y esperó.
Nadie espera ni esperaba que el principal partido de la oposición se abstenga en la investidura, porque para algo encabeza la oposición que consiste precisamente en eso, en oponerse y es una pésima manera de comenzar la oposición no votando en contra del programa de gobierno del partido al que le tendrás que decir no porque el sistema así te lo pide. En política sólo hay que sacar algo nuevo cuando la única posibilidad es que salgas ganador, todo lo demás es una torpeza.
Pidió al PSOE la abstención y ahora tendrá que justificar como pueda que va a votar en contra. Su absurda propuesta le va a forzar en tener que explicar a diestro y siniestro que el PP rechaza el programa de Zapatero, no convencerá a nadie y quedará como su primera mentira incluso antes de constituirse el Congreso.
Si en vez de intentar ser ingenioso, arriesgado ni urdir inútiles encerronas durante la campaña, se hubiera quedado calladito, dentro de unas semanas hubiera votado “no”, que es lo que todo el mundo ve lógico y comenzaba tan ricamente sus nuevos cuatro años de fracaso opositor, en vez de iniciar la legislatura con un gol en contra antes de saltar al campo.
Las democracias más consolidadas
En 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas en España después de más de cuarenta años. La democracia era un sistema consolidado en lo que se ha llamado "los países de nuestro entorno", es decir, en Europa Occidental y nosotros apenas teníamos tradición, derrochábamos mucha ilusión y buscábamos referentes en nuestro alrededor para guiarnos en un camino que podía ser difícil pero a la vez prometedor.
Pasados unos pocos años, con una recién estrenada Constitución y unas pocas elecciones en nuestras urnas, era lógico pensar que el proceso de democratización no estaba concluido, que los ciudadanos teníamos que adquirir una mayor y mejor conciencias democrático y que los usos y costumbres de otros países podían seguir sirviéndonos para no dar palos de ciego.
Pero el tiempo no pasa en balde y nuestra democracia, naciente en los años setenta y adolescente en los primeros ochenta, ya tiene más de treinta años. Un amplio sector de la población (los nacidos a partir de 1970) hemos crecido en un ambiente democrático y éste es tan connatural a nosotros como nuestras familias.
A pesar de que llevamos más de treinta años de democracia, de que han gobernado España tres partidos políticos diferentes, hemos tenido diez elecciones generales, un montón de autonómicas y municipales, varias consultas por medio de referéndum y un conjunto de derechos fundamentales y de libertades públicas que tienen un respeto razonable y una consideración general, es muy curioso y extraño que siga habiendo personas que digan que nuestra democracia es joven y inmadura y que aquí no pasa lo que pasa en las democracias más consolidadas.
Quienes recurren a este concepto suelen hablar de Francia, con una democracia restaurada en los años cincuenta y suspendida a causa de la crisis de la Guerra de Argelia; se refieren a Alemania, un país que todos los que hemos estudiado algo de Historia en el Bachillerato sabemos perfectamente que prácticamente es un recién llegado a la democracia en 1948, cuando se promulgó la Ley Fundamental de Bonn, pues la República de Weimar casi nunca tuvo apoyo social, como demostraron los acontecimientos que condujeron a 1934. Hablan de Italia y es cuando yo me muero de risa, porque se olvidan del larguísimo gobierno nada democrático de Mussolini y de un sistema establecido después de la Segunda Guerra Mundial que saltó por lo alto al final de los años ochenta. Los ejemplos se pueden multiplicar.
En 1977, Alemania e Italia sólo llevaban veintinueve años de continuidad democrática, hoy España lleva treinta y uno. ¿Por qué Alemania o Italia eran democracias consolidadas a los veintinueve años y España es una democracia no consolidada a los treinta y uno? ¿Cuántos años o siglos requerirá nuestro país para merecer el calificativo de democracia consolidada?
El problema es que el concepto de “democracia consolidada”, que ha sido y es tan utilizado en algunos medios, es un eufemismo para decir que España realmente no es una democracia, sino un inicio de democracia, porque las cosas que pasan en España no pasarían si fuésemos una democracia consolidada. ¿Y qué es lo que pasa? Básicamente lo que aturde al que utiliza este argumento es que las elecciones las gane la izquierda y piensa que en otros países no pasa eso, sin saber que sí pasa y pasa mucho.
Pero este eufemismo, si bien es el principal, tiene algunos hijos. Muchas personas dicen que tal o cual cosa no pasa en las “democracias más consolidadas”, pero lo realmente hacen es atribuir a la inmadurez democrática española lo que no les gusta, estructural o coyunturalmente, desde que haya nacionalistas en Las Cortes, la Ley D´Hondt (que no termina de saber qué es), la limitación de mandatos, la estructura del Tribunal Constitucional, el matrimonio homosexual o el sistema de gobierno del Poder Judicial.
España ya tiene derecho a considerarse una “democracia consolidada” y a que nadie cuestione la validez o invalidez de nuestro sistema político porque no le guste una decisión, una circunstancia o un resultado electoral.
La izquierda y los Estados Unidos
La izquierda siempre ha sido muy reacia a los Estados Unidos como un todo, como política, como forma de vida, como cultural y como referente. El otro día leí una entrada de Lluís Pérez Lozano (en catalán y en castellano) en la que reivindicaba el liderazgo que la Norteamérica progresista ha tenido en las democracias occidentales, y achacaba a la influencia de la propaganda soviética en los años sesenta y setenta la alergia que la mayor parte de la izquierda catalana (y no diría que española) tiene a los Estados Unidos.
Guste o no los Estados Unidos son la democracia más antigua de las existentes y ha servido de modelo, más o menos confesado, a las diversas democracias occidentales. La democracia estadounidense exhibe sus virtudes y también sus defectos, lo cual ha sido una pedagogía impagable para los países que se adentraban en esta forma de gobierno.
No podemos dudar que en los Estados Unidos, los liberales (denominación local para la izquierda) han sido el motor del cambio y la transformación de este país. Los liberales han hecho de los Estados Unidos un referente en muchos planos, desde colocar a Norteamérica como primera potencia mundial a la efectividad de los derechos civiles reconocidos en la Constitución.
Se nos ha querido hacer creer que los Estados Unidos es un oscuro imperio de lo conservador. Pero pronto se olvida que Clinton ganó con tranquilidad sus dos elecciones presidenciales, que Al Gore obtuvo la mayoría de los votos populares (que no de mandatos) en 2000, que actualmente tanto la Cámara de Representantes como el Senado tienen mayorías bastante liberales, así como la mayor parte de los gobernadores de los diversos estados.
En España cuando gana la izquierda hay quienes dicen que es debido a la ignorancia de los españoles, pero buena parte de la izquierda española piensa que en Estados Unidos ganan los republicanos porque los estadounidenses son unos ignorantes. Reconozcámosles a los estadounidenses una sabiduría política al menos igual de consistente que la nuestra y seamos capaz de admitir que la decadencia de los liberales en los ochenta y primera parte de los noventa se debió en buena parte a política no renovadas y a creer que la sociedad no había evolucionado desde la época de F. D. Roosevelt.
Programáticamente Barack Obama no es el más liberal de los candidatos presidenciales que han tenido los demócratas. Pero Obama sí despierta el entusiasmo de los liberales. ¿Por qué? Porque Obama sabe transmitir con una oratoria brillante una identidad que todo el mundo tiene dentro de sí, una identidad de comunidad en la que hay que cuidar a todos sus miembros y recurre a la emoción. Ya lo dijo George Lakoff (a quien también Lluís Pérez cita) no se vota según datos o “verdades”, sino según identidades.
La propaganda comunista que más éxito tuvo en Europa Occidental no era aquella que glorificaba a la Unión Soviética (cosa difícil ya que se conocían los horrores de la URSS), sino la que atacó sistemáticamente a los Estados Unidos. La propaganda comunista consiguió crear pocos comunistas pero sí multitudes de antiamericanos. Con ese prejuicio antiamericano se ha pretendido inocular el virus de la duda sobre la democracia como sistema, ya que si el arquetipo es perverso, sus reflejos tienen que serlo aún más.
Pienso que es hora que la izquierda europea deje de ser tan antiamericana; ya ha llegado el momento en el que declararse de izquierda y tener una visión amplia sobre los Estados Unidos no sean socialmente incompatibles; hay que rechazar el tópico que ser de izquierdas es ser forzosamente antimericano.
Esto no quiere decir que haya que caer en un movimiento pendular y ahora la izquierda quede embelesada por la democracia americana. Somos conscientes de lo bueno y lo malo que han hecho los Estados Unidos, mi invitación no es consistir en decir que nos debemos olvidar de lo malo, sino que no nos debemos olvidar de lo bueno.
La sucesión de Zapatero
Zapatero no hace ni veinte días que ha ganado sus segundas Elecciones Generales. Evidentemente nadie habla de su sucesión porque la victoria embriaga tanto que parece que va a ser continua, porque él no ha insinuado nada sobre si aspirará a un tercer mandato y porque en un partido que gobierna todos quieren estar a buenas con el jefe.
Pero la sucesión de los líderes políticos es algo tan natural como la muerte en los seres vivos. Ninguno es eterno. Zapatero que no es tonto, aunque la derecha lo minusvalore y desprecia a pesar de las derrotas que le propina sí tiene en cuenta este factor y puede que esté preparando su propia sucesión.
¿Cuál puede ser el próximo líder socialista? José Bono, a quien Zapatero le arrebató la Secretaría General del PSOE contra todo pronóstico en 2004. ¿Por qué Bono?
José Bono, aunque protagonizase una dimisión sonora allá por abril de 2006, no ha criticado al Presidente del Gobierno, ni a la línea política del PSOE, a lo sumo a dado a entender muy veladamente para luego cerrar filas con la dirección de su partido. Es un hombre de partido y eso es una de las cosas que más se valora en el PSOE.
La política de Zapatero está hundiendo a la izquierda más allá del PSOE y con los méritos que añaden los dirigentes de IU puede que al menos para la propia legislatura la resurrección no sea posible. Se ha constatado que el dogma de que a mayor participación, victoria de la izquierda, puede que no sea general del todo (especialmente si descendemos del nivel nacional y nos vamos a las circunscripciones), por lo que ir a por electorado del PP con un candidato más centrista sería razonable desde una perspectiva puramente electoral.
Lo poco que quieren a Bono los nacionalistas lo estamos viendo este día con las negociaciones para que tenga apoyos suficientes para ir elegido Presidente del Congreso. Los nacionalistas “periféricos” no lo quieren, lo cual lo hace un santo mártir a los ojos del electorado nacionalista español. El hecho de que su partido cuenta con él como Presidente del Congreso, con la proyección pública que ese puesto tiene, indica claramente que se le tiene preparado por lo que pueda pasar.
Una buena parte del electorado del PP podría estar dispuesta para votar a un candidato de las características de Bono. Esto votos ganados al PP compensarían la pérdida de votos por la izquierda, no sólo numéricamente sino en el juego de las distancias con los populares. Por cada voto que se le arrebatase al PP, este partido necesitaría tres votos para adelantar al PP. La pregunta es si este grupo de votantes del PP estarían dispuestos a cambiar sólo a causa de Bono, aunque no es del todo descartable, toda vez que las Elecciones Generales son cada día más unas elecciones presidenciales que unas elecciones legislativas.
Bono tiene a favor que es un triunfador electoral en Castilla-La Mancha. Ganó las seis elecciones a la que se presentó como candidato a Presidencia regional y todas con mayoría absoluta. Esto es especialmente notable cuando en Castilla-La Mancha ha experimentado un giro significativo al PP desde 1993, es decir, el PSOE regional obtiene victorias donde el PSOE nacional cosecha derrotas. Esto sí puede ser tomado como una prueba de que tiene capacidad de quitarle votos a la derecha. En su etapa de ministro era el más conocido, dos veces el más valorado, aunque también producía uno de los mayores rechazos.
Obviamente, no todo son ventajas para una hipotética candidatura de Bono. Buena parte del PSOE se ha sentido incómoda ante sus declaraciones, aunque todos le reconocen la fidelidad a las siglas y muchos socialistas se reconocen silenciosamente en sus palabras. El hecho de que los obispos estuviesen encantado con él, sería un problema dentro del partido.
Aunque en todo caso el mayor problema que tiene Bono procede de las únicas elecciones que ha perdido. Era el candidato favorito para hacerse con la Secretaría en el XXXIV Congreso y un diputado leonés, prácticamente desconocido, va y por un margen estrechísimo le gana. Es difícil que los socialistas quieran darle una oportunidad al perdedor y más cuando ya es un veterano. Tendría más posibilidades de suceder a Zapatero si él es quien renuncia a volver a presentarse que si la elección del nuevo candidato es fruto de una hipotética derrota electoral en 2012.
Fernando Alonso y los españoles
Quiero hacer un paréntesis en la política, para intentar reflexionar sobre Fernando Alonso y sobre los motivos por los que este chico no me cae demasiado en gracia.
Ante todo tengo que reconocer el esfuerzo, el trabajo y la dedicación que Fernando Alonso ha tenido a lo largo de su vida para conseguir los objetivos que se había marcado. Los sacrificios han debido ser muchos y onerosos, pero en su caso han tenido la satisfacción de alcanzar lo que buscaba.
No me cae demasiado en gracia porque tengo la sensación (absolutamente subjetiva) de que Fernando Alonso se avergüenza un poquito de nosotros, que es español porque no tiene más remedio (lo cual es muy orteguiano, dicho sea de paso), pero que las peculiaridades y el “glamour” de la Fórmula 1 la siente incompatible con lo “catetillo” que somos los españoles.
Para mí la Fórmula 1, antes que él llegase, era la versión dominical de los reportajes de “La 2”. Desde que comenzó en esta categoría, yo y millones vivimos las carreras como un acontecimiento de primer orden, hemos aprendido una barbaridad sobre este deporte y hasta hemos reventado de alegría con un adelantamiento o un tropiezo de Raikonen o Hamilton.
Nosotros que realmente de lo que sabemos es de fútbol, reinterpretamos futbolísticamente la Fórmula 1. Puede que a pesar de los esfuerzos de “Telecinco” sigamos siendo unos ignorantes y que para nosotros un sexto puesto no valga nada, aunque sea un logro significativo. Todo esto puede ser cierto, pero nosotros y nuestra presencia por millones delante de la televisión es lo que hizo que un español principiante tuviera patrocinadores y que ahora estos paguen un buen dinero para llevar su marca en un coche al que todo un país le va a prestar atención.
¿Qué le pediría a Fernando Alonso? Evidentemente no le puedo pedir a él ni a nadie un fervor patriótico que ni yo poseo, pero sí me gustaría ver complicidad por su parte hacia los aficionados españoles que recorren kilómetros para verlo en los circuitos europeos. No le puedo solicitar que sea ni más simpático ni más carismático (cada cual es como es), pero sí que cuando termina una temporada no pasa nada por dedicarte siete días a pasar por todas las cadenas de televisión y radio comentando que tal has visto el campeonato de ese año
En cierto modo somos sus clientes. Era un mercado por conquistar y nos hemos dejado asaltar por la Fórmula 1 comandada por Alonso. Sólo pedimos ser tratados como unos aficionados más, no como simple cuota de pantalla. Una vez liberado por el propio Alonso del débito de la fidelidad a un compatriota, yo animo a Raikonen, que me parece un gran piloto y que por fin pudo ganar su primer campeonato.
Paraísos financiados con infiernos
Países como Suiza, Luxemburgo o Liechtenstein siempre se nos han presentado a los españoles como arquetipos de sociedad democráticas, con unas economías robustas, unos derechos amplios y unos servicios públicos que son la envidia de todos los tiempos.
Sabíamos que en estos países en los bancos había productos financieros famosos por su secretismo y que atraían a las mayores fortunas del mundo, pero en la niebla de ese secretismo se moría nuestro conocimiento.
A lo largo de las últimas décadas nos hemos enterado que estos paraísos de la cultura occidental se han financiado con las fortunas desviadas del fraude fiscal, de la corrupción política, del tráfico de armas, las indecentes cantidades de dinero de las más crueles dictaduras, del crimen organizado o de las bandas terroristas. Estos días hemos conocido que ETA guarda su dinero en el finísimo y principesco estado de Liechtenstein.
La ecuanimidad, la humanidad y la rectitud de los ciudadanos de estos países, cualidades que han hecho época, se han edificado sobre las injusticias, los crímenes, los robos, las hambrunas, las guerras y todos los vicios morales y políticos que son los únicos capaces de engendrar estas fortunas secretas.
El secreto es su negocio, pero realmente la muerte es el verdadero negocio de estos impolutos países. Son sepulcros blanqueados; podredumbre con un excelente aspecto externo. Por lo menos, que a nadie se les ocurra volver a ponernos a esos países de ejemplo para nada.
Vergüenza judicial
El escándalo por la desidia de un órgano judicial, que ha permitido que un condenado esté en la calle y que vuelva a cometer execrables crímenes, ha puesto en el centro de la atención algunos de los problemas estructurales de la Justicia española. No creo que sea el momento de abordarlos todos, sino dos que tienen incidencia en este caso.
Hace unos años encontré en una página de Internet todas las resoluciones de la Comisión Disciplinaria del CGPJ. Era impresionante la blandura tremenda con la que los jueces estudian la responsabilidad de sus compañeros. Es un perfecto ejemplo de protección corporativista. A veces uno tiene que pensar que los jueces siempre encontrarán una buena agarradera para sancionar con una multita comportamientos que, en mi humildísima opinión, merecen la expulsión de la carrera judicial. No pertenecer al mismo cuerpo que el sometido a procedimiento disciplinario proporciona un necesario distanciamiento y sería positivo que en la Comisión Disciplinaria no hubiera ni un juez (tampoco un fiscal por la cercanía de oposiciones), sino que estuviera compuesta por funcionarios de otros cuerpos administrativos del mismo nivel.
El desfile continuo de funcionarios de Justicia que ha narrado la prensa (bajas, sustituciones por bajas, cambios de destino, sustituciones por cambio de destino, vacaciones después de las bajas y sustituciones después de las bajas) no me parece la mejor forma de mantener un trabajo constante. No dudo que todo este desfile se haya atenido a la legislación, pero es que es la legislación lo que hay que cambiar, así como hacer efectivos los controles, como en el caso de los jueces.
De la efectividad, organización, selección de personal y otras cositas ya buscaré un mejor momento para hablar. Sólo quiero indicar, para los que ya le echan las culpas a Bermejo que se olvidan del CGPJ (del que depende el juez), de la consejera de Justicia de la Junta de Andalucía (de la que dependen los funcionarios), porque de Bermejo sólo depende el secretario (si no me confundo).