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Polémicas estériles. ¿Quién se acuerda ya del Informe PISA?

Nadie habla del último Informe PISA sobre educación. Llegó la tormenta, hubo una multitud de declaraciones y artículos con más tendencias partidistas que con verdadero interés por la marcha de la educación. Pasó el Informe PISA por este año y todos los políticos y los medios a esperar el informe del próximo año para escenificar de nuevo un interés poco creíble por la educación.

La extraordinaria influencia que las costumbres deportivas tienen en nuestra sociedad ha hecho que sólo un aspecto del Informe sea el que ha tenido en cuenta. Se habla del Informe PISA como si se tratase de una clasificación deportiva y nada más.

Evidentemente las puntuaciones y su lista tienen una intención competitiva, pero no es lo único. El Informe PISA es ante todo un instrumento para analizar la situación de cada sistema educativo y trabajar con los datos que aporta, tomando las acciones de los más exitosos y cambiando lo que no logra objetivos. Se trata de mejorar el sistema educativo, no de ganar puestos en una clasificación. Los puestos se ganan si el sistema mejora.

Texto del Informe PISA para España.

Los médicos contra el Doctor House

La Organización Médica Colegial de España (OMC) se ha puesto a analizar las numerosas series televisivas que tienen a los médicos como sus protagonistas y a los hospitales como su escenario. Digamos que es la típica reacción corporativista española de profesionales demasiado recelosos de su imagen en los medios de comunicación y poco celosos de dar una buena imagen ante los ciudadanos.

Como el informe que la OMC ha dado a conocer no tiene desperdicio, voy a comentarlo casi textualmente. Como primera consideración debo decir que si lo han entregado a los medios es el informe completo se hecha de menos cuestiones importantes como la metodología, las series analizadas y algún que otro trabajo de campo, porque de lo contrario las conclusiones serán más opiniones de café que fruto de un trabajo serio y concienzudo.

“1) Los seriales médicos tienen un profundo impacto en la opinión publica y en la población. Para millones de personas la televisión se ha convertido en su mayor, sino única, fuente de información y educación.”

Este primer párrafo es tan obvio que es difícilmente justificable ponerlo en un informe de una Comisión Central de Deontología. Posiblemente lo colocaran para rellenar, ya que el informe solamente ocupa tres paginitas.

“2) Los seriales médicos han tenido y tienen mucho éxito porque:
(i) permiten introducir y eliminar personajes con mucha facilidad”.

Realmente esto no justifica el éxito de las series médicas ni de ninguna serie. Los espectadores suelen a encariñarse con los personajes y el cambio debe estar preparado, porque no siempre salen bien. “La facilidad para introducir y eliminar personajes con mucha facilidad” es una ventaja no para éxito de una serie, sino para la permanencia en la parrilla de una serie que ya es de éxito. Solamente es una ventaja para los guionistas y la productora y no determinante para el éxito de una serie.

“(ii) utilizan el drama de la urgencia medica.”

El drama no es siempre garantía de éxito de una serie. Hay series muy populares que se basan en el humor a pesar de las circunstancias de sus protagonistas (Como “Aida”)

“(iii) muestran las miserias de la clase medica.”

Lo primero es que me llama la atención de que hablen de clase médica como si estuviésemos en la Edad Media y los médicos fueran un estamento diferenciado. Por otro lado no sé qué tiene de malo mostrar las miserias de la autodenominada “clase médica” o es que acaso quieren que lo único que se muestre sea la “grandeza” de los médicos, lo inteligente que son, lo honesto y lo absolutamente estupendo que les gustaría ser pero no que no alcanzan. Una de las funciones del Corporativismo es ocultar lo menos vistoso de una profesión, pero por ello no menos real.

“(iv) todo esto se hace en un tempo mucho más rápido que en la vida real.”

Es que ha escrito este informe, o los que lo han hecho, no han visto una película o una serie de televisión en su vida. Cualquier película o serie tiene un “tempo” más rápido que la vida real, porque de lo contrario sería imposible cualquier producción.

Por ejemplo, “El hundimiento” narra los últimos días de Hitler en 155 minutos; “El día más largo” nos cuenta el desembarco de Normandía en 171 minutos; “Danton” que nos muestra la vida política de este revolucionario francés, la despacha en 136 minutos. Estos ejemplos son solamente los primeros que me han venido a la cabeza, a cualquier lector seguro que se les ocurre muchos más.

“3) Los seriales médicos son una gran oportunidad para educar a la población en temas médicos y sanitarios; este debería ser su principal objetivo. La información debe presentarse de forma correcta, rigurosa y que pudiera ser fácilmente comprensible para una audiencia no medica”.

Tengo la impresión que las series de tema médico son enormemente instructivas para los espectadores y en una líneas se Comisión Central de Deontología tendrá la ocasión de contradecirse. La televisión, si alguna virtud tiene, es capacidad explicativa (aunque a grandes trazos), que siempre será muy superior a las incomprensibles palabras que los facultativos reales le dirigen a los pacientes con una evidente desatención a las posibilidades de ser entendidos y una sospechosa tendencia a ocultarse dentro de una palabrería deliberadamente incomprensible. En vez de exigirle a las series mayor intención educativa, se la deben exigir a sus colegiados y, si de camino, mejoran su letra sería una fiesta nacional con fuegos artificiales y todo.

“4) Los seriales médicos no pueden crear falsas expectativas en los pacientes. Los diagnósticos, exploraciones y tratamientos deben ser adecuados a la patología presentada. Los seriales médicos deberían ser realistas (más ancianos y menos niños, adolescentes y jóvenes en hospitales, menos exploraciones sofisticadas, menos recuperaciones milagrosas, menos tratamientos experimentales…). La promoción de exploraciones y tratamientos innecesarios aumenta el gasto sanitario y el despilfarro de recursos.”

Aunque estos señores no alcancen a creérselo, el hecho de no haber estudiado Medicina no significa ser tonto y no tener las capacidades intelectuales necesarias para distinguir lo que es ficción y lo que es realidad. Evidentemente los casos son seleccionados por guionistas por ser llamativos y así ser más llamativos y entretenidos. Para ver la realidad pura y dura, y aburrida, se podría poner una webcam en la consulta de mi médico de cabecera, que probablemente sea más soporífera aún que una hipotética conversación de sexo entre Rajoy y Esperanza Aguirre.

El argumento del aumento del gasto sanitario es para caerse por los suelos de risa. Y pensar que estos señores fueron los que se opusieron al uso de los medicamentos genéricos (por ejemplo el Colegio de Médicos de Córdoba con argumentos traídos por los pelos), que sí es algo que disminuye el gasto sanitario.

“5) La supervivencia televisiva tras una reanimación cardio-pulmonar es significativamente mas alta que la tasa de supervivencia más optimista publicada en la literatura medica general. Esta distorsión ocurre con la mayor parte de las enfermedades presentadas en los seriales médicos, dando así una imagen irreal y creando expectativas exageradas de éxito”.

En esto les tengo que dar la razón. Sí se pueden crear expectativas exageradas, pero también es comprensible que nadie quiere ver una serie en la que a un médico se le muere la tasa normal de pacientes sometidos a una reanimación cardio-pulmonar.

A los médicos les molesta mucho que la gente se informe y en el fondo no están hablando de las series de televisión, sino de Internet, donde se pueden encontrar páginas de gran calidad con un lenguaje comprensible para los profanos.

“6) Los seriales médicos presentan una magnifica ocasión para educar y formar a la población en temas de ética y deontología medica. La televisión debería mostrar los comportamientos deseables y éticamente correctos de los médicos y enfermeras tanto en su relación entre ellos como en su relación con los pacientes. Así la población general tendría un buen conocimiento de las actuaciones éticas y morales que se esperan de la clase médica.”

Vuelven a la carga con la imagen que se proyecta de los médicos. Quieren que se dé una imagen ideal de ellos, seres angélicos que siempre se mueven por los principios éticos más elevados. Esto es irreal porque no hay colectivo en el que se dé esto.

“7) Es inaceptable que los enfermos y el personal sanitario sean presentados como sujetos anómalos para la diversión del espectador, aumentar la audiencia y tener mas beneficios económicos. Los seriales médicos no pueden centrarse en las miserias de los médicos, enfermeras y pacientes (envidias, engaños, celos, traiciones, egoísmo…).”

Lo normal es que los personajes no son seres anómalos. Creo que realmente este informe está provocado por la serie de éxito “House”. El protagonista, el Dr. House, la verdad es que al menos es peculiar pero también es descrito como un genio. El problema no es de la serie, sino de los sanitarios, porque normalmente los facultativos peculiares que encontramos son poco geniales.

El que hizo el informe, o los que lo hicieron, vuelven a demostrar su absoluto desconocimiento del medio televisivo. En todos los guiones hay tramas paralelas a la trama principal y estas tramas paralelas suelen centrarse en aspectos personales de los protagonistas. ¿Quieren negar que entre médicos, enfermeras y paciente no haya envidias, engaños, celos, traiciones o egoísmo? (Esto va contra “Anatomía de Grey” y “Hospital Central”).

Debe parecerles mal que las cadenas de televisión tengan beneficios económicos, dado que ellos trabajan por el más puro altruismo. Las cadenas son empresas y están para ganar dinero, no para decir lo bueno que los médicos, moral y profesionalmente, quisieran ser.

“8) Muchos adolescentes pueden decidir estudiar medicina tras ver seriales médicos. El crear falsas expectativas sobre esta población tan vulnerable conducirá a tener médicos frustrados que, si pueden, terminaran abandonando la profesión con el consiguiente gasto que ello origina a la sociedad, y el daño humano individual que conlleva el fracaso de un proyecto de vida laboral de estas características.”

Nuevamente consideran que los ciudadanos, en este caso los jóvenes, a los que califican como “vulnerable”, son tontos y no diferencian entre ficción y realidad. Estas series pueden hacer atractivas las profesiones sanitarias, pero todo el que es sensato sabe que siempre hay una diferencia entre ficción y realidad. Ha habido series de policías, militares e incluso de sacerdotes y ninguno de estos colectivos se ha rasgado las vestiduras como los médicos. Lo mismo les parece mal que haya personas que quieran estudiar Medicina y no tengan el deseable mérito de ser hijos de médicos.

“9) Para que las consideraciones anteriores se puedan hacer realidad, sería aconsejable que la OMC envíe el presente documento a todas las productoras y les ofrezca asesoramiento desinteresado para que los aspectos éticos y técnicos de las series medicas sean adecuados.”

Las series norteamericanas de médicos que actualmente se emiten en España, “Anatomía de Grey” y “House” tiene asesores médicos de los centros de más prestigioso que existen en los Estados Unidos. Creo que podrán prescindir sin menoscabo del asesoramiento de los colegios médicos españoles.

Marruecos. El ideal católico

Los católicos oficialistas andan muy enfadados con el Gobierno de España. No les gusta nada de lo que ha pasado en este país, relacionándolo con la “destrucción de la familia”. La Constitución Española y todas las normas producidas en estos últimos treinta años han sido, en la opinión de los obispos, bombas contra la institución familiar.

Ellos quieren una sociedad sin aborto, con un sentido de sometimiento de la familia a la autoridad paterna, con mujeres sin plenos derechos, sin homosexuales y si los hay se les persigue hasta que oculten sus vergüenza en el interior de sus conciencias.

El tema de los homosexuales les preocupa sobremanera  a los católicos manifestantes, “pancarteros” en palabras de Aznar. Los sectores más representativos del Catolicismo español no sólo considera que la homosexualidad es pecado, sino una enfermedad que tiene cura y, por tanto, el que no se cura es porque no quiere. Piensan que hay que incentivar a los renuentes con medidas expeditivas.

Leyendo una noticia en la que se dice que en Marruecos ha habido protestas a causa de la persecución social y penal de los homosexuales, me he dado cuenta que el retrato de la sociedad moralmente ideal que tienen los católicos españoles ya existe: es Marruecos.

Marruecos, a pesar de ser un país oficialmente musulmán, es tolerante con los cristianos. No hay aborto legal, los padres mandan sobre sus familias, las mujeres tienen muchos menos derechos que los varones y si están casadas son parte del patrimonio familiar y a los homosexuales se les mete en la cárcel, se les dan palizas y son carne de escarnio público. El ideal católico.

Maestro interino parado en huelga de hambre. Come y ponte a estudiar (II)

Ante la polémica que mi entrada anterior sobre este tema ha provocado en algunos sectores, especialmente en el sector más interesado, voy a exponer algunos puntos de vistas sobre este tema en general, aunque creo que tienen un mayor alcance.

El sistema del concurso-oposición es una lastre en nuestro sistema de acceso a la función pública. Hay que separar netamente el acceso a ser funcionario de carrera, del acceso de la posibilidad de sustituir, que si se da no tiene consecuencias para el acceso a la función pública de carrera. Soy partidario del sistema de oposición directa, sin concurso de méritos en donde los cursillitos valen casi tanto como un ciclo universitario.

No hay buenos, los pobres interinos, y malos, esos chicos jóvenes que han estudiado y con menos experiencia han sacado la plaza. Una oposición debe ser un terreno en el que todos los aspirantes estén en igualdad de condiciones. Si la experiencia es un grado, como dicen los interinos, entonces les debe servir en las oposiciones, es decir, la Administración no sólo les ha dado gratis una habilidad, sino que también ha cobrado por recibirla.

No son admisibles argumentos de “pena, penita, pena”, como es decir que los interinos son de más edad, tienen familia y no pueden estudiar tanto. Si son de más edad, pues haberse puesto antes; si tienen familia, pues no haberla tenido; si no pueden estudiar tanto, pues busquen una profesión que no requiera estudiar, aunque hay que decir también que el ridículo temario de Maestro, veinticinco temitas, tampoco es una prueba casi de nada.

No se tiene derecho a que la Administración solucione las consecuencias de las opciones personales de cada cual. ¿Por qué no cuentan cómo el sistema de acceso nuevo está diseñado a favor de los interinos? ¿Por qué no hablan del informe? ¿Por qué no dicen que ya las pruebas no son eliminatorias y que se hace media? Si ellos no son “patas negras”, ¿por qué sólo se meten con los que dicen que tienen menos experiencia? ¿les tienen miedo a los “patas negras”?

El nuevo Prepósito General de la Compañía de Jesús

Adolfo Nicolás ha sido elegido Prepósito General de la Compañía de Jesús. Es un jesuita español de los que marcharon a cientos marcharon a Japón. Después de los veinticinco años de Generalato de Kolvenbach tiene que empezar una etapa nueva tras el larguísimo periodo de atemperamiento protagonizado por el jesuita holandés. El trigésimo general de Compañía, el séptimo nacido en España y el segundo del Japón que alcanza el Generalato (el primero fue Pedro Arrupe).

La elección se ha hecho en la primera jornada de votaciones de la XXXV Congregación General. Los jesuitas tienen una fase previa a la elección, que se denomina “sondeo” o “escrutinio” en la que los electores hablan de las diversas personas que consideran más capacitadas, hasta que se va llegando a una decantación informal. Luego llegan las votaciones.

El nuevo General tiene la ventaja de que el actual Papa, Benedicto XVI, tiene una gran cercanía intelectual hacia los jesuitas, por más que haya tenido enfrentamientos en sus tiempos de cardenal con algunos miembros de la Compañía. Ratzinger tiene una buena imagen de los jesuitas ya que con muchos de ellos ha compartido enseñanzas y trabajos.

Al ARPN Adolfo Nicolás (utilizando la nomenclatura tradicional) le corresponde acometer cuestiones que no han podido decidirse en el ocaso del Generalato de Kolvenbach.

La Compañía sufre una asimetría de ingresos. Muchos en las provincias africanas, americanas e indias, muy pocos en Europa. La Compañía tiene muchos colegios e instituciones en Europa, probablemente de las más importantes, que apenan tienen efectivos propios para su mantenimiento.

La cuestión es que no entre nuevos miembros en la orden, sino que los que lo hacen terminan por salir a los pocos años sin que casi nunca haya habido autocrítica en la Compañía, conformándose muchas veces con explicaciones autoexculpatorias y extrapunitivas (la culpa la tienen los miles que se van desilusionados o la cultura contemporánea). Puede que se les estén yendo los mejores.

La Compañía se encuentra en la crítica tierra de nadie dentro y fuera de la Iglesia Católica. Se ve atacada por los sectores más integristas, que no paran de acusarla de demasiado condescendiente y produce estúpidas decepciones en algunos que ven en su indubitable catolicidad. El Generalato de Kolvenbach ha sido “piano”. Ahora tiene que tomar la iniciativa si quiere seguir siendo fiel a sus principios fundacionales.

Hablar con ignorancia y temeridad

Informa “elplural.com” que el presidente de la AVT, Alcaraz, ha dicho en un artículo publicado en el panfleto “Alfa y Omega” que “La banda terrorista tiene depositada su esperanza en que el señor Rodríguez Zapatero resulte vencedor”. Espero que después de las elecciones, para que no se convierta en tema electoral, las autoridades administrativas inspeccionen minuciosamente el destino de todas las subvenciones recibidas por la AVT y la Agencia Tributaria revise con detalle el patrimonio de estos líderes de las víctimas. El señor Alcaraz seguro que presta toda su colaboración porque no tiene nada feo ni en su patrimonio ni en su asociación.

En el mismo medio Mikel Buesa ha dicho que “Esta cita corre el riesgo de politizarse, pero no me preocupa lo más mínimo. Las víctimas tenemos carácter político, porque el delito que se ha cometido tiene carácter político”. Muy contentos deben estar los de ETA con el empleo del adjetivo “político”, porque es el adjetivo que ellos vienen reclamando desde siempre. Si los asesinatos son políticos (y no burdo terrorismo), los presos etarras son presos políticos. Buesa, en su ignorancia, les ha hecho un regalo propagandístico a los terroristas.

¿Rojos enfadados por la marcha de Gallardón?

Nunca oigo la COPE, como no hacen la mayoría de los españoles. Dicen que es bueno saber qué piensa el adversario, pero a mí me resulta tan oneroso para mi salud que prefiero la ignorancia a una enfermedad. En todo caso tengo un compañero de trabajo que es ferviente seguidor y repetidor de Federico y, cuando quiero poner en peligro mi salud, basta con oírle para saber el comunicado oficial del sector más derechista de la Iglesia y del PP.

Hoy lo he hecho. La marcha de Gallardón merecería este comportamiento temerario. Y me ha sorprendido el argumentario. Por lo visto la decisión es buena porque la izquierda se ha enfadado. Deben desconocer que una cosa es lo que se piensa y otra lo que se dice, porque bajo la “indignación general” de la izquierda lo que hay es un inmenso alivio y una difícilmente disimulable alegría. Total, que si la reacción de la izquierda es el baremo de lo acertado o no de la decisión de Rajoy, la decisión es errónea para el PP y beneficiosa para el PSOE.

Toros y dinero púbico

El debate sobre “Los Toros” se reabre periódicamente. Aprovechando que ahora mismo no está en alza, voy a dar mi humilde opinión sobre este tema.

Durante mucho año he sido un defensor de las fiestas taurinas, pero en un momento dado recapacité sobre el sentido de este defensa cuando a mí, personalmente, no me gustan los toros y nunca he ido a ningún acto taurino. El hecho de que no me gusten los toros me parece que no es argumento suficiente para pasar de defensor de “Los Toros” a enemigo de la “Fiesta Nacional”. Ahora ni defiendo ni ataco, aunque hago otras preguntas.

Sí creo que hay que aclarar el dinero público que se destina a los festejos taurinos y dar la conveniente información a los ciudadanos. Esto no es porque crea, por principio, está mal dar dinero público a estas actividades, sino porque en cambio sí creo por principio en que la transparencia en los gastos es un elemento democrático irrenunciable.

En el momento que el dinero de los impuestos se dirige a subvencionar de mil formas a los toros los ciudadanos tienen otro elemento de elección. Se puede ser absolutamente indiferente a “Los Toros”, como yo, y se puede estar en desacuerdo con que se dediquen 550 millones de euros al año a este fin.

Con toda normalidad se puede pensar que “Los Toros” deben seguir siendo perfectamente legales pero que no son merecedores de que reciban dinero de todos. No me gustan los deportes de montaña pero me parece estupenda que existen servicios de rescate. Los criterios para la asignación de los fondos públicos son varios, aunque la mayoría estaremos de acuerdo en que la necesidad es el principal criterio (los servicios básicos) y que todo lo demás deberá ser evaluado en función de los beneficios que repercutan a la sociedad y, en última instancia, por el número de ciudadanos interesados en ello.

Esperaré la salida de un informe anunciado para estos días y las reacciones y los datos que se den en su contra del informe, para aplicar esta jerarquía de criterios que antes señalaba.

Por un nuevo Himno de España (III)

Aquí estoy de nuevo dando la tabarra sobre el tema del Himno de España. Intentaré no volver a escribir del tema, aunque no puedo prometer nada. La noticia del día, aparte de la comentadísima marcha de Ruiz Gallardón, ha sido que el Comité Olímpico Español ha dado marcha atrás y retirará su propuesta de letra para el Himno.

Las reacciones han sido de lo más variadas, pero fue el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, el que puso el dedo en la llaga, una llaga que todos querían evitar porque la letra era la elaboración de un anónimo e ilusionado ciudadanos que había ganado un multitudinario concurso.

Alonso dijo lo que muchos pensaban: la letra no tenía calidad literaria y ésta es una exigencia imprescindible para un símbolo de España, ya que la representa ante el exterior. Alonso rompió el tabú y abrió el fuego de otras opiniones, entre las que quiero citar el simpático análisis de Rafael Reig.

El Presidente del COE estaba molesto. La SGAE contando el dinero que habían dejado de ganar. El autor de la letra con un cabreo enorme, muy comprensible, aunque creo que el premio se lo tienen que entregar, porque el concurso lo ha ganado y ha sido el COE quien se ha echado atrás.

Es la tercera entrada que titulo “Por un nuevo Himno de España”. Nadie me ha dicho que dónde estaba mi propuesto. Esta mañana he caído en la cuenta de que hay un magnífico himno que está libre: Auferstanden aus Ruinen (Resucitados de la ruina), el magnífico himno de la  extinta República Democrática Alemana.

Ésta es mi propuesta. Abandonar el “chunda-chunda” y recuperar “Auferstanden aus Ruinen”, cambiando las referencia a “Deutschland” por referencias a “Spanien”. Eso sí, el himno habría que cantarlo en alemán, para que así nadie se dé por ofendido y, de camino, poca gente sepa que está diciendo, que luego dirán que no hay una referencia a cualquier chorrada patriótico-esencial.

La Biblioteca Digital Hispánica

La Biblioteca Nacional ha puesto en marcha su página en la que se ofrecen diez mil obras digitalizadas, las más importantes, de su fondo, llegando hasta el siglo XIX, a lo que ha llamado Biblioteca Digital Hispánica.

Ciertamente llega tarde la Biblioteca Nacional, pues desde 1999 conozco yo un equivalente en la Biblioteca Nacional de Francia. Pero, como dice el refrán, no hay mal cuando la dicha es buena.

Ya los españoles podemos ofrecer al mundo nuestro patrocinio documental con la posibilidad de ser descargado. El prestigio del país gana en proyección dentro de esferas influyentes como so los investigadores de todo el mundo que quieren tener acceso a los textos originales de obras fundamentales de las que, con suerte, se conservan unos pocos ejemplares.

El coste es ridículo, un millón de euros, prácticamente nada para cualquier presupuesto autonómicos e inexistente para los Presupuestos Generales del Estado. Dinero bien gastado, que hace más accesible el patrimonio cultural a todos y que genera imagen y prestigio para España.

Apuntes a la marcha de Gallardón

Gallardón deja la política y confiesa su derrota ante todos los medios de comunicación. Ha sido prudente y ha postergado su análisis político a los días posteriores a la celebración de las elecciones generales del 9 de marzo. Voy a hacer algunas consideraciones a vuela pluma.

1. Los partidos políticos son empresas electorales, y otras muchas cosas, y como tales su cuenta de resultados es el resultado de las elecciones. Deshacerse de un activo electoral para no remplazarlo por otro de al menos el mismo potencial es algo que perjudicará la cuenta de resultados. El perjuicio de la salida de Gallardón será constatable a corto plazo.

2. Gallardón ha representado la derecha amable, esa derecha que hasta la izquierda considera que es necesaria. Encarna el espíritu político que el Partido Popular vendió para llegar al gobierno en 1996 y obtener mayoría absoluta en 2000, y cuya pérdida le costo la derrota electoral de 2004.

3. Ha ganado la derecha dura y rancia, que ha sido la imagen y la dirección del Partido Popular desde 2004, débil, cohibida y sometida a un comentarista radiofónico que se dedica a dar patentes de validez política. Deben estar contentos por la exclusión de Gallardón y su salida de la vida política.

4. Si la derecha dura está de fiesta, la izquierda representada en el PSOE debió ayer descorchar cientos de botellas de espumoso. El desprecio a un activo político apreciado en toda España, el nombre del derrotado, el nombre de los vencedores y la pérdida de atractivo pueden ser beneficiosos para el otro gran partido político español. La fiesta del PSOE es equivalente a la que montó el PP cuando José Bono presentó su dimisión del gobierno de Zapatero.

5. Totalmente desacreditado, en toda esta disputa, queda Mariano Rajoy. No es un líder y ahora lo muestra en evidencia. No tiene libertad para elegir ni a su propio equipo sin tener que estar sometido a presiones irresistibles. Él eligió a Gallardón para formar parte de su grupo de confianza y ahora no le permiten ni presentarlo al Congreso.

6. El PSOE pasó verdaderas dificultad para encontrar a alguien que quisiera suicidarse políticamente y encabezar una candidatura perdedora al Ayuntamiento de Madrid. Dentro de tres años y medio habrá empujones entre los socialistas para ser el candidato a la Alcaldía por el PSOE y más cuando en vez de Gallardón se van a enfrentar a Ana Botella, con la oportunidad que muchos esperaban de poder darle otro bofetón a Aznar en cara ajena, aunque más cercana como es la de su esposa.

El inicio del fin de las Cámaras de Comercio

El PSOE ha decidido incluir en su programa para las elecciones generales el compromiso de eliminar la cuota a las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación (algunas veces sin navegación) que las personas dedicadas al comercio, a la industria y a la navegación deben pagar a estas “Corporaciones de Derecho Público”, como también son los Colegios Profesionales.

No me gustan mucho estos restos de la concepción corporativa de la Economía, una concepción que proviene del Feudalismo. Pero los motivos por los que mi rechazo el frontal es que estas instituciones comerciales, herederas de las primitivas cámaras de contratación, son absolutamente superfluas e inútiles.

Creo que los autónomos y empresarios que quieren beneficiarse de la representación colectiva deben decidirlo libremente. De hecho así lo hacen y por ello nacieron las asociaciones empresariales, que se reúnen en torno a la CEOE. Tan poco representativas y poco efectivas son las organizaciones camerales que no son tenidas en cuenta por la legislación laboral a la hora de la negociación colectiva.

¿Qué hacen las cámaras? Básicamente dos cosas. Son plataformas de promoción social, económica y política de las personas que están encaramadas en sus puestos directivos, que son invitados a multitud de actos públicos y en virtud de su naturaleza de “corporaciones de Derecho Público” tiene que ser consultadas por las administraciones, lo que es una ocasión de oro para hacer “lobbying”. La afiliación obligatoria no implica una mayor democracia y más cuando se comprueba que cada Cámara tiene a su frente a los empresarios dominantes de su provincia.

Lo otro que hacen las cámaras es gestionar buenas cantidades de ayudas y subvenciones, preferentemente comunitarias, destinadas a incentivar a los nuevos empresarios y emprendedores, así como actividades de formación. Tengo la impresión que estas gestiones de las Cámaras a favor de introducir nuevos operadores en el mercado no tiene demasiado éxito de crítica y público.

Echando un vistazo a la página del Consejo Superior de Cámaras, se comprueba como nada que hagan estas corporaciones no está hecho por las administraciones o pueden ser llevado a cabo por asociaciones voluntarias de empresarios y autónomos, los poderes públicos o empresas privadas.

Las Cámaras de Comercio y el comienzo de su desmantelamiento. Estas “Corporaciones” son rémoras del pasado y un gasto forzado, con una cuota cameral obligatoria. Apoyo la idea del PSOE de eliminar la obligatoriedad de la cuota cameral, lo cual transformará a las Cámaras en lo que siempre debieron ser: asociaciones voluntarias.

Los estanqueros se aprovechan de la subida del tabaco (II)

Hace aproximadamente un año decía que las quejas de los estanqueros por la bajada de los precios de los cigarrillos estaban injustificadas. Argüían que habían comprado el tabaco a un precio y tenían que venderlo a un PVP que el que era en el momento de su compra. Ya señalaba en ese momento que cuando se produjese la subida no se iban a quejar tan amargamente, más bien, habría un gran silencio.

Es posible que los estanqueros, sabedores de la tradicional subida de los cigarrillos con el inicio del año, comprasen buenas remesas de cigarrillos a un precio de compra cuyo margen subiría después de las doce uvas. Me gustaría ver la cara al ver el extracto bancario de esos mismos estanqueros cabreados y que decían que a este paso iban a tener que cerrar sus establecimientos, amenaza absurda ya que hay una gran cola de personas deseosas del perjuicio de tener un estanco.

Análisis del Partido Popular de Andalucía

El Presidente de la Junta firma hoy el decreto de disolución del Parlamento de Andalucía y la subsiguiente convocatoria de elecciones para formar una nueva cámara legislativa autonómica.

Estas elecciones son una tortura periódica para el Partido Popular. Saben que van a perder y sufriendo un nuevo vapuleo. Pero poco hacen para cambiar las tornas, a pesar de que en este momento no tienen ni una sola encuesta que no pronostique una amplísima victoria del PSOE, es decir, la enésima mayoría absoluta de los socialistas.

Rémoras del Partido Popular

El Partido Popular de Andalucía tiene pesadas rémoras del pasado. La primera de ella es que los populares siguen identificados, no sin razón, con el Franquismo y sus mantenedores andaluces. Es cierto que con la conversión de Alianza Popular en el Partido Popular, Javier Arenas se dedicó a lavarle la cara a las sedes locales del PP quitando retratos de Franco y quitándole los cargos directivos y las candidaturas municipales a los que habían sido líderes del Movimiento y miembros de las corporaciones en el régimen anterior.

Con el renacimiento del más ancestral nacionalismo español, los que andaban disimulando o callados han vuelto a reivindicar sus antecedentes franquistas y al mismo Franquismo. Ello ha sido posible porque casi toda la sucesión de dirigentes que consiguió Arenas hace más de una década no fue más un cambio generacional, pasando el protagonismo a los hijos de los dirigentes franquistas. Esto, en poblaciones donde casi todos se conocen, es una losa insuperable.

La segunda rémora es que el Partido Popular de Andalucía es identificado y se identifica con las clases dirigentes de casa lugar. Las pocas nuevas incorporaciones que se lograron en el proceso de refundación provinieron exclusivamente de los grupos sociales económicamente más fuertes. La consecuencia es que en muchas localidades la militancia del PP está exclusivamente compuesta de herederos del Franquismo y de hijos de propietarios agrícolas.

Los lavados publicitarios de cara solamente son efectivos en los ámbitos en los que las relaciones personales no tienen consecuencias políticas, esto es, donde el anonimato de los ciudadanos es mayor. En Andalucía los “pueblos” son de media mayores que otras equivalente en el resto de España, pero lo suficientemente pequeños como para que sea más importante el “boca a boca” que las consignas y los lemas visto en televisión o leídos en los periódicos. Donde los vecinos se conocen, falla la publicidad, porque la publicidad es efectiva sólo cuando transmite algo verdadero o su poca veracidad no es falseable con facilidad. En los pueblos es demasiado evidente que el lavado de cara es publicidad, por lo que hubiera sido preferible para los populares andaluces hacer una renovación de verdad y no una renovación sólo para el exterior.

La tercera rémora es la impresión que da en Partido Popular de despreciar a Andalucía y a los andaluces. Poco favor hacen a los populares andaluces cuando los líderes nacionales de su partido, o de otra autonomía, hablan de la España subsidiada, del voto cautivo o de la poca responsabilidad personal de los ciudadanos de la región más poblada del país. No es bueno insultar a quienes luego vas a pedir el voto: si le dices a alguien subsidiado, comprado y vago es difícil luego que te dé su voto.

Estrategia municipalista

El Partido Popular de Andalucía consiguió romper la tremenda hegemonía de los socialistas en todos los niveles, consiguiendo hacerse con los núcleos de mayor población, por lo general las capitales de provincia. Todas las capitales andaluzas, salvo Córdoba y Sevilla, se han ido convirtiendo en feudos populares, pero en absoluto contraste con el resto de la provincia, como evidencia la composición de las Diputaciones Provinciales (todas con mayoría socialista), lo cual muestra la asimetría geográfica y política del Partido Popular de Andalucía.

Ha aparecido, en esas localidades, una generación de líderes municipales que si bien son adorados entre sus ciudadanos, son despreciados por los de otras localidades y provincias. Éste es el problema de desarrollar una estrategia política exclusivamente municipalista, porque los éxitos tienen un efecto circunscrito a un territorio restringido.

La estrategia municipalista no se puede convertir en una estrategia autonómica o regional, porque el nivel regional no es la suma de éxito municipales, sino un plano de decisión política que hay que trabajar casi desde el inicio. Los problemas de la estrategia municipalista se agrandan cuando buena parte del éxito se fundamenta en el agravio o el victimismo, en el enfrentamiento de unas localidades con otras, de unas provincias con sus vecinas y todos juntos contra “Sevilla” porque la Junta invierte en un sitio más o menos que en otro. Un proyecto autonómico o regional tiene que trascender ese “nacionalismo de campanario o terruño” que tan buenos resultados puede proporcionar en unas elecciones municipales pero que es contraproducente en unos comicios autonómicos.

Liderazgo y estrategia regional

Su actual líder es uno más en la línea de pobres aspirantes del Partido Popular a la Presidencia de la Junta, que han hecho de Manuel Chaves un estadista cuando es comparado con ellos. No ha habido nadie que habiendo sido Vicepresidente del Gobierno de España haya conseguido tan poca credibilidad en su tierra y que produzca tan poca confianza entre los suyos. Todos saben que volvió a presidir el PP regional obligado por Aznar, que se las maravilló para que la poco querida y muy gritona Teófila Martínez volviese a estrellarse y así le guardase las espaldas a Arenas (ya derrotado anteriormente).

La única política que hace el Partido Popular de Andalucía es una política de crítica. La fiscalización de la acción de gobierno es lógica y obligatoria cuando se está en la oposición, pero no es ni la única posible, como parece que piensan los populares. La crispación es exitosa en un marco muy determinado y el catastrofismo en otro marco aún más pequeño.

Falta oír propuestas atractivas en boca de los populares. Las únicas propuestas que salen de las filas populares son de supresión, es decir, consisten en quitar cosas o suprimir órganos y, por muy necesario y acertado que pueda ser, ninguna multitud se ilusiona, cambia su voto o va a votar para eliminar un Organismo Autónomo, varias una denominación y quitarle dinero a cualquier acción política. Además de que no provocan ilusión ni ayudan a que los ciudadanos les voten, estas propuestas generan enemigos, que son todos los perjudicados por la eliminación o el recorte, algo que no tiene sentido si necesitas votos desesperadamente.

Nadie se ha dado cuenta en el PP de Andalucía de algo que cualquier puede comprobar al leer los resultados de las elecciones: llevan muchos años desarrollando una estrategia que ha fracasado. Si repiten la estrategia de esta legislatura, volverán a fracasar el nueve de marzo.

Comunicación

El Partido Popular de Andalucía tiene una mala estrategia que es acompañada por una peor gestión de la comunicación política. Los populares no paran de quejarse de “Canal Sur” pero no tienen en cuenta de que tienen siempre a su favor muchos periódicos locales, que leen todos los ciudadanos debido a su arraigo, y una multitud de emisoras de radio también favorables. No hay un medio escrito regional que esté con el PP, porque no existe ningún periódico regional, al estilo de “La Vanguardia” y no ediciones regionales como las de “El País” o “El Mundo”.

Los mensajes y propuestas que el PP de Andalucía le da a los medios es de baja calidad y los medios, en consecuencia, transmitan a la sociedad algo poco relevante, ya que muy favorable que sean, tampoco están para sustituir a los asesores de prensa del partido. Todo ello se junta cuando algunos de estos medios, muy casposos, que hacen pensar que el mensaje del Partido Popular es más casposo de lo que es.

Para terminar voy a poner un ejemplo menor e ilustrativo de la incapacidad comunicativa de los populares andaluces. Hace unos años, en los tiempos de Aznar, el Partido Popular de Andalucía abrió una nueva sede regional y para ello eligió una de las calles más “in” de Sevilla, la calle San Fernando. El problema político que tiene la calle San Fernando es que por ello pasan el noventa por ciento de las manifestaciones que hay en la capital andaluza, por lo que el gran momento de todas ellas era el paso por la sede del PP, regalando relevancia y minutos en la televisión a todos los manifestantes, además de innumerables incomodidades a los trabajadores de la sede. La respuesta fue la de colocarse como víctimas a la libertad, pero sin darse cuenta de que una de las cosas que menos gusta a los ciudadanos es que los políticos se presenten como víctimas.

Les perdió tener una sede bonita, en un edificio con cierta historia y en el mejor sitio de la ciudad, sin evaluar las consecuencias de esta decisión en el plano de la comunicación y la imagen política.

 

Fenomenismo estético kantiano y existencia hermenéutica

Decía Kant que en nuestra experiencia sensible, nuestra experiencia estética, no importa que el objeto que provoca esa experiencia exista realmente o no, sino que solamente la provoque. Esta idea fue muy controvertida y atacada por la legión de críticos del pensador de Königsberg. Buena parte de estos ataques no residían tanto en el fondo de la tesis kantiana sino en la imposibilidad de encontrar suficientes hechos en la experiencia estética del siglo XIX como para mantenerla con carácter general.

En la actualidad la afirmación de Kant ha cobrado una vigencia extraordinaria debido a cuatro factores.

Dos de ellos tienen ya cierta historia y forman parte de lo que podríamos denominar “doctrina clásica del siglo XX”: la psicología moderna ha demostrado que el cerebro elabora los datos sensibles y construye percepciones conforme a unos principios de funcionamiento propios; la investigación sobre la construcción social e histórica del conocimiento nos ha llevado a saber que conocer nunca es una acción pura, sino que parte de unos principios y se hace con un procedimiento que condiciona el resultado.

Los otros dos son relativamente novedad, el último más que el tercero. La importancia que la publicidad y la propaganda han adquirido en nuestras sociedades, permiten experiencias estéticas no de la propia realidad, sino de una realidad creada para producir una experiencia concreta y provocar una reacción fáctica pretendida, externa y evaluable.

El cuarto factor sí que es propio de los últimos años del siglo XX y los primeros del siglo XXI. La aparición de la tan cacareada realidad virtual legó y penetró con especial fuerza en el ámbito de la experiencia estética. El cine especialmente, y también muchas otras artes, emplean los medios técnicos contemporáneos para ir creando una realidad virtual, una realidad que sólo existe en la propia obra, superando las realidades imitadas o simuladas.

Dicho todo esto vayamos a reconocer el bucle en la Historia del Pensamiento al que hemos aludido en el título. La Hermenéutica alude a la independencia del texto cuando sale de las manos del autor. Es una existencia independiente que puede incluso volverse contra las intenciones originales y personales del propio autor. Las cosas realmente se tornan en sus interpretaciones y las interpretaciones no son ni verdaderas ni falsas cuando cuajan en el imaginario, como el objeto de la experiencia estética en Kant.

Por un nuevo Himno de España

Quisiera hacer algunas puntualizaciones sobre el tema de ayer y posiblemente de este fin de semana: la letra para el Himno de España propuesta por el COE y la SGAE después de un muy publicitado y concurrido concurso.

No se ha elegido una letra para el Himno, sino que sólo se ha elegido al ganador del concurso convocado por el COE y la SGAE. No tiene sentido que quieran utilizar esta letra en actos deportivos, cuando no es oficial y si se toca el Himno es porque representa a todo España, y no sólo al mundo del deporte. Únicamente quienes representan a todos los españoles deberían poder tomar esta decisión y no ser impuesta a través de los medios por una entidad deportiva y una entidad privada de gestión económica, con tan mala prensa entre los ciudadanos como la SGAE.

El autor de la letra se merece todo mi respeto y me creo completamente sus intenciones. El problema es que cuando alguien escribe, lo escrito ya no depende de él y puede ser interpretado autónomamente, de forma que, independientemente de las intenciones del autor, puede ser legítimo y cierto que lo escrito suene a algo más propio de otra época.

Insistiendo en mi anterior entrada sobre este tema, considero que el problema no estriba en la letra sino en la música, ese “chunda-chunda” insoportable. Aunque se hubiera elegido la más sublime obra poética que la lengua haya castellana haya engendrado nunca, que unida esa terrible música, resultaría ridícula e sobre todo incantable.

La nula formación de los maestros de Primaria

Todos estaremos de acuerdo en que si todas las etapas de la educación tienen una importancia intrínseca, las primeras etapas son fundamentales, ya que constituyen los cimientos del resto del proceso educativo. La Educación Primaria en España es la etapa que menos se aprecia, que menos se debate y que menos atención se presta, cuando realmente es en la Educación Primaria donde los alumnos echan las primeras cartas de lo que va a ser su vida, cartas que pueden ser determinantes.

La Educación Primaria en España está en manos de unos docentes a los que se les conoce con el nombre de “maestros”. Las jerarquías educativas debaten mucho sobre la formación de los profesores de Secundaria, dado que han cometido el gran horror de especializarse en materias científicas. Los malos, los profesores de Secundaria, han cometido el pecado de saber de lo que van a dar clases y se les hace casi responsables penales de no haber abierto un solo libro de Pedagogía, la disciplina pseudocientífica por excelencia.

Para purgar su pecado original se les hacía padecer un lacerante curso llamado CAP. Ahora ya han decidido que hay que destrozar las titulaciones universitarias para llenarlas de ponzoñozas asignaturas pedagógicas, vacías de contenido pero con una terminología enrevesada que oculte su inherente insustancialidad.

¿Quién habla críticamente de la formación de los maestros? Poca gente con algunos matemáticos y profesores de Filosofía valientes a la cabeza, pues la mayoría de los programas y planes de estudios reflejan ese “regressum in infinitum” de que hay que enseñar a enseñar y lo principal no es que el docente sepa de lo que hable, sino que sepa transmitirlo a los alumnos (como si se pudiera transmitir algo que no se sabe).

Los estudiantes de Magisterio tienen pocas asignaturas de Lengua, Literatura y Matemáticas, Ciencias de la Naturaleza o Ciencias Sociales y ellos son los que tendrán que poner cimientos a los futuros alumnos durante seis largos años. Seis años en los que los alumnos padecerán los intentos de los seguidores de la caduca psicología cognitivista de que construyan un conocimiento desde la nada, como si naciéramos con una enciclopedia latente en el cerebro, para la cual una maestrilla (es simple estadística) tiene la clave secreta para ponerla en marcha.

Cualquier que conozca a alguien que estudie Magisterio sabrá que muchas asignaturas tienen poco contenido, de poca calidad y que lo único que buscan en reducir la edad mentales de los futuros maestros a la de sus alumnos más pequeños. Si se examina cualquier plan de estudios de la plaga de Escuelas de Magisterio que pueblan nuestro país se verá la absoluta preponderancia de materias pedagógicas y la discriminación de asignaturas sustantivas (en la que se aprende que enseñar). Muchas de las asignaturas sustantivas son un refrito de materias ya vistas en el Bachillerato, con menos horas de clase por semana, impartidas de forma sintética (ridículamente esquemáticas) y sin ninguna posibilidad de profundización ni de especialización sustantiva.

Entregamos a nuestros hijos a un grupo de docentes sin formación durante seis años. Tendremos niños que saben hacer colores, recortar y realizar muchos juegos no violentos y no sexistas, pero difícilmente sabrán leer y comprender correctamente lo que leen, mucho menos sabrán escribir y aún casi nada tendrán la capacidad de aplicar conocimientos matemáticos a la vida cotidiana para hacer una sencilla regla de tres.

Luego en la Secundaria llegan los problemas y los suspensos (porque las maestras tienen unos aprobados casi generales). Los padres se sorprenden del cambio que ha dado su hijo al pasar a la ESO (con lo bien que le iba) y culpan de ello a los Institutos y a los profesores de Secundaria, sin saber que sus hijos han perdido miserablemente seis años en los Colegios de Primaria, siendo un milagro que al menos sepan leer sin comprender y puedan copiar mecánicamente el texto de un libro en su cuaderno, a cambio de tener una teatritos muy monos en Navidades y al acabar el curso, que es lo verdaderamente importante para las maestras.

Nota: aunque haya utilizado la nomenclatura destinada a los centros públicos, lo que he indicado sucede también en los centros concertados y privados.

Abstencionistas (de izquierda)

Me desesperan aquellos que dicen ser de izquierdas y cada día de elecciones se quedan en casa y pasan de ir a votar. Normalmente se justifican diciendo que ninguno de los candidatos de izquierda les gusta y sacan alguna declaración incidental, sobre un tema que básicamente les interesa a tres personas, o la falta de pronunciamiento sobre sus intereses para decir que no merece la pena ir a votar.

La principal diferencia entre los votantes de izquierda y los votantes de derecha es la siguiente. Un votante de izquierda, si de diez propuestas de un candidato de su misma tendencia, hay una sola que no le gusta, entonces no le vota; por el contrario, un votante de derecha únicamente necesita una propuesta que le guste, de la diez posibles, vota con entusiasmo y además hace proselitismo.

Cada uno de los votantes de izquierda que se abstiene lo hace porque realmente quiere que su voto sea un reflejo idéntico de su opinión sobre todos los asuntos que le interesante. Su nivel de exigencia es absurdamente alto y la consecuencia es también absurda, ya que su abstención lo que realmente posibilita es el ascenso y la llegada al poder de la derecha.

Ellos se sentirán muy coherentes. Seguirán pensando que el voto útil es una muestra de decadencia política, por lo que si votan lo harán por algo con tantas siglas como pocas expectativas reales de hacer algo en política. Su conciencia y autopercepción estarán satisfechas y más contentas aún estarán las hordas del Partido Popular cuando vean a Rajoy tomando posesión del cargo de Presidente del Gobierno, acompañado por Zaplana y Rajoy como ministros plenipotenciarios.

Por un nuevo Himno de España

Ya se veía venir y ha llegado. El Comité Olímpico Español, sin encomendarse a nada y en connivencia con la SGAE, ha elegido su propuesta de letra para el Himno de España. Para mí el error se encuentra precisamente en eso, en buscar una letra para el Himno y no buscar un nuevo himno que sería lo verdaderamente necesario.

El Himno me parece una musiquilla de ínfima calidad, cacharrera y poco solemne. España nunca ha tenido suerte con los himnos, porque el de la II República era también para echarle de comer aparte.

Me encantaría que nuestro país tuviera un himno con la belleza y solemnidad del de Rusia (misma música que el de la URSS) y el del Reino Unido, con la pasión del himno francés y del estadounidense o la elegancia del Himno de Alemania o el de la antigua República Democrática Alemana.

Dado que el Himno se puede modificar por medio de un sencillo Real Decreto, prometo apoyar al Partido que lleve en su programa electoral un nuevo himno para España, que no me haga sentir vergüenza por los estruendos de trompetas y tambores del actual Himno.

La relación laboral como lucha

Recuerdo que cuando estudiaba los últimos años de la EGB y el BUP tenía la sensación que algún inepto había reducido a dos los temas de la asignatura de Historia: la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. Puede que esa insistencia en examinarme la Revolución Industrial produjera que me hiciera un rojo irredimible por medio de la interiorización de una serie de convicciones a la luz de la experiencia histórica.

Tengo la profunda convicción de que la relación laboral es por naturaleza una relación conflictiva, por eso de la plusvalía que decía Marx y que el empresario siempre intenta que sea lo mayor posible para él.

Hay un conflicto que es inevitable. Inmemorialmente el pensamiento conservador ha intentado negar esta evidencia, tanto considerando que la acción del empresario al contratar es un acto de generosidad o como cooperación entre las partes de la relación laboral.

En la actualidad estos intentos se repiten de una forma diferentes, aunque igualmente virulenta. El primer instrumento para vencer a los trabajadores es hacerles creer que no hay lucha, que no hay plusvalía y que quejarse o reivindicar es de malas y desagradecidas personas.

El segundo instrumento es que los trabajadores vayan desarmados a la lucha. Para ello se intenta desacreditar al movimiento sindical, impedir el trabajo de los sindicatos o directamente se crean sindicatos dependientes de la empresa (o se “compra” a algunos sindicalistas desalmados). En el proceso de desarme generalizado de los trabajadores se intenta destrozar cualquier tipo de negociación colectiva de las condiciones laborales, intentando restringir el ámbito negociador todo lo posible.

Desarmados los trabajadores e igualados teóricamente al empleador, no se encuentra en una situación simétrica, sino en una desigualdad manifiesta, ya que ellos son la parte débil en la relación laboral. Bajo el artificio de que las garantías laborales son injustas y vician la relación profesional, de que los sindicatos y la negociación colectiva son lesivos, se quiere convencer al trabajador de que la relación laboral es pacífica y no una lucha como realmente lo es.