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El Andalucismo no está muerto, lo han matado

Los dos principales partidos andaluces, el PSOE y el PP, han iniciado su precampaña electoral para las elecciones autonómicas intentando reivindicar para sí el Andalucismo. El Andalucismo es algo tan vaporoso como para que formaciones políticas ideológicamente enfrentadas lo puedan hacer suyo, pero si lo hacen es porque el Andalucismo es un valor político que puede dar réditos electorales.

A pesar de lo poco definido de sus contornos, el Andalucismo es una movimiento político que busca la consideración de Andalucía y los andaluces como ciudadanos de primer orden y no como meras comparsas de las políticas españolas, como carne de cañón o extras de la historia española. El Andalucismo quiere ser la expresión de la existencia de Andalucía como comunidad política, con su voluntad para hacer y sus intereses propios para defender.

Las tendencias andalucistas del Partido Popular son directamente ridículas, porque es intentar coger una pose que no sólo les es ajena, sino contradictoria y muestra de ello es que rápidamente han matizado y hablan de “andalucismo español”.

Lo del PSOE es menos raro, pero por ello no es menos falaz. El PSOE sí tomó la iniciativa de tener una autonomía de primera en Andalucía, pero una vez tenida el gobierno que han hecho de ella ha sido de tercera. Un gobierno autonómico sin iniciativa, un legislativo adormecido y unas instituciones regionales sin fuerza.

Del Partido Andalucista es mejor ni hablar y para ello no me remitiré a los lejanos años de la gestación del primer Estatuto. Me refiero a la vocación de bisagra permanente, a la incapacidad de articular un discurso para toda Andalucía, trascender el feudalismo de los dirigentes municipales y darle materialidad política al “Andalucismo ambiental” que fue dominante durante muchos años.

El Andalucismo ya no existe como referente político y conciencia colectiva. Lo que queda del Andalucismo se asemeja más a una idea romántica que albergan algunas personas. La apropiación por parte del PSOE y del PP es una prueba de la muerte del Andalucismo. Tan muerto está que la derecha más rancia de Andalucía se define “andalucista”, cuando éste ha sido siempre un movimiento político de izquierda.

El Partido Popular es blando con el crimen

Desde que tengo conciencia he visto verdaderas salvajadas en nuestras carreteras. Desde siempre he oído todo tipo de quejas contra los conductores temerarios que hacen de la conducción un peligro para el resto. Desde hace mucho tiempo considero que este tipo de comportamientos son delictivos y ahora el Código Penal se unido a mi parecer.

Sin mucha razón se ha atribuido al Partido Popular la etiqueta de ser una formación dura con el crimen. No quiero hacer mención de los pocos policías que dejaron en activo al acabar su segundo mandato, sino de la actitud que han tomado a la hora de endurecer la legislación de tráfico.

Con declaraciones, votos inexplicables y hasta con pasquines han intentado minar la política del Gobierno de España encaminada a que no salga barato circular temerariamente, bajo el efecto de las drogas o el alcohol, perjudicando la integridad física de otras personas. No sé porqué se empeñan en defender a los delincuentes de la carretera.

¿Por qué consideran rentable electoralmente la defensa de los conductores temerarios? ¿Tan mala consideración tienen de sus potenciales electores?

Tópico español sobre el bipartidismo estadounidense

Estaba leyendo la versión digital del diario Público. Como todo portal que se precie permite a los lectores hacer sus comentarios a las noticias y allí hay de todo. Normalmente no los leo, pero hoy me puse a revisarlos rápidamente. Hubo un comentario que me llamó la atención no por su calidad, ni su análisis y su forma de expresión (todo lo cual era bastante deficiente a mi juicio), sino porque refleja un tópico de los españoles sobre la democracia norteamericana. Decía este comentario algo así como que sólo existen dos partidos, que las campañas las pagan las multinacionales y que ya todo el pescado vendido (más o menos).

En Estados Unidos existen más de un partido y los terceros candidatos en ocasiones son influyentes en el resultado final, como fue el caso de Ross Perot en 1992 y Ralph Nader (Partido Verde) en 2000. Es verdad que gana el candidato de uno de los dos grandes partidos, pero es que dentro de los dos grandes más de catorce precandidatos han iniciado la carrera. Esto es mucho mejor que cuatro partidos y cuatro candidatos elegidos sin saber nadie cómo.

Es verdad que las campañas estadounidenses son costosas, pero también lo es que hay más transparencia en la financiación de la campaña que en nuestro país. Además allí se le paga a todo el que trabaja por un candidato, cosa que en España no se le ocurre a nadie. Cada trimestre la Comisión Federal de Elecciones publica los ingresos de cada candidato y muchos de estos candidatos, para evitar sospechas, publican la lista íntegra de toda persona o empresa que ha contribuido a su campaña. Como en España ¿no?

Decir que en Estados Unidos todos los candidatos representan lo mismo es sencillamente una muestra de ignorancia. Basta con ver la página del precandidato republicano Ron Paul y la del precandidato demócrata John Edwards para ver lo variado que puede ser el panorama político en los Estados Unidos.

Los medios españoles y las elecciones estadounidenses

La información de los medios españoles de comunicación sobre el larguísimo proceso electoral norteamericano es tan mala y escasa, que no sólo proporciona a los españoles una información muy superficial, sino que es deficiente que puede provocar desinformación, aunque no pretendida.

Del silencio absoluto hemos saltado a las portadas en las que se veía un sonriente Barack Obama y sendos titulares sobre su victoria electoral. Como la mayoría de los españoles de política norteamericana, no tiene ni idea, fácilmente ha podido producir la sensación de que ya es el Presidente de los Estados Unidos, casi como se podía inferir en un periódico regional.

Lo gracioso de todas las informaciones sobre el proceso de nominación, es que parece que en los Estados Unidos hay un régimen de partido único, pues los medios españoles únicamente hablan del Partido Demócrata y, si hace referencia al Partido Republicano, ésta es casi obligada, al final y brevísima, por si alguien que sepa de política americana lee esta noticia. Para la mayoría de los españoles, la gran sorpresa de Iowa no existe, porque Mike Huckabee ha sido ignorado ampliamente y eso que ha ganado en el lado republicano.

El proceso de nominación a la Presidencia es largo y algo enrevesado, pero nada que no se pueda explicar con toda claridad en un sencillo párrafo. Ser partidario del Partido Demócrata no implica ignorar totalmente al Partido Republicano, pues si finalmente es elegido el candidato republicano, casi todos los españoles dirán que cómo ha sido eso si casi no saben como se llama. ¿Alguien sabe que Mitt Romney ha ganado esta noche el “Caucus” del Partido Republicano en el estado de Wyoming?

Si os interesa el tema, os recomiendo dos blogs muy buenos: Usamericavota’08 y Un vasco en Nashville.

El PSOE se inspira en "Geografía Subjetiva"

Me he quedado muy sorprendido por una noticia de “El País”, en la que se indica que el PSOE va a incluir en su Programa Electoral para el 9 de marzo una serie de medidas para regular la situación de los becarios en las empresas y para mejorar las condiciones económicas de los investigadores españoles que se encuentran en el extranjero, para ver si deciden regresar a España.

Básicamente esta noticia recoge las propuestas, un sistema de regulación de los becarios e incentivos económicos para los investigadores, que yo enuncié en este blog y en el portal socialdemocracia.org.

Entre las entradas de mi blog se encontraba una proveniente del servidor del PSOE en Madrid, sazonado todo ello con una buenas dosis de narcisismo y de una discreta megalomanía, quiero agradecer a los redactores del Programa Electoral del PSOE que se hayan fijado en “Geografía Subjetiva” para recoger alguna idea y agradecido les animo a que sigan leyendo el blog a ver si hay otras ideitas que les sean de utilidad.

Caucus de Iowa

El primer escalón hacia la Casa Blanca ya está dado. Anoche se celebró el “caucus” de Iowa, y los resultados dan dos vencedores, uno por partido. Entre los demócratas la victoria se la llevó Barack Obama y entre los republicanos fue para Mike Huckabee. El resultado republicano estaba bastante claro, pero la derrota de Hillary y de Edwards por unos cuantos puntos ha sido significativa.

Estos resultados son sorprendentes por la ventaja que toma Obama, pero no quiere decir que nada esté todavía resuelto, y quedan aún cuarenta y nueve estados por celebrar primarias o “caucus”. Lo llamativo en todo esto es la tendencia simplificadora de los medios españoles ante un proceso tan complejo como es la nominación a la Presidencia de los Estados Unidos en los dos grandes partidos de aquel país.

El País se confunde a clasificar a Obama como un candidato afroamericano que ha tenido un buen resultado, válido para esperar más votos de las comunidades negras numerosas en otros estados. Erróneo, porque Obama no es un candidato afroamericano a lo Jessee Jackson, ya que de serlo no hubiera ganado en Iowa. Obama se ha presentado como un candidato más, independientemente de su grupo étnico. De hecho los afromericanos prefieren generalmente a Clinton, salvo que este primer resultado haya modificado algunas tendencias.

El próximo martes son las primeras primarias en un sentido estricto, las de New Hampshire, y será allí donde las cosas comiencen a ponerse aún más emocionantes, salvo un resultado arrasador de Obama. Queda ver la recuperación de Clinton y qué juego da Edwards, sin duda mi candidato preferido que ha quedado segundo el Iowa.

En todo caso esto es un simple tanteo previo al llamado “Supermartes”, día en el que se celebran primarias y “caucus” en la mitad de los estados, este año más que nunca, terminando el día con una visión muy aproximada de quién encabezará la lista de cada partido.

En el sector republicano ha habido pocas sorpresas. Huckabee se ha hecho con la victoria en un estado muy receptivo a sus planteamientos, pero le está esperando toda la maquinaria de Giuliani y Romney en los estados que siguen y en los que él tiene poco ganado, su mensaje no es tan bien acogido y los otros candidatos tienen la consideración general de que podrían ganarle a cualquier candidato demócrata.

Además de comentar los resultados, quisiera hacer algunas consideraciones. Anoche estuve viendo la retransmisión del primer canal de C-Span, dedicado a un “caucus” demócrata. Me impresionó el “talante” de los dos centenares de personas que estaban allí, cómo formaban sus grupos, se movían cuando su candidato no pasaba el corte y guardaban un permanente sentido del humor.

Pensaba yo en la posibilidad de asambleas así en los partidos políticos españoles y me echaba a temblar. Y es que en cuestiones de democracia, los estadounidense aún tienen mucho que enseñarnos. Aquí la selección de los candidatos, salvo honrosas excepciones, se hacen por medio de “dedazos” o en reuniones a las que no se le informa a la militancia, para luego pedirles que apoyen, hagan campaña y sean interventores, cuando nadie les ha pedido su opinión en ningún momento.

Si tan bien se está en la cárcel ...

Una de las cosas que menos aguanto es hacer cola. Me pongo a mil cuando veo algunos de los que ya han llegado a la meta, se dedican a perder el tiempo o hacer comentarios con la persona que atiende esa meta de la cola. El otro día estaba en “unos grandes almacenes” (los que todos sabemos) con tres artículos de su supermercado.

Como tengo la experiencia de que las cajas rápidas no suelen serlo (de lo que hablaré dentro de poco), paso por toda la fila y me lanzo a toda velocidad a la primera caja cuya cola de clientes es pequeña. En este caso había un solo cliente, un señor mayor, que llevaba más o menos la misma cantidad de artículos que yo. Me di cuenta de que estaba hablando con la cajera, pero no presté atención, como normalmente.

Al darme cuenta de que el tiempo lógico para que el cliente anterior pagase, levanté la vista y desconecté el “stand by” de mi capacidad auditiva. En consecuencia, comencé a escuchar la conversación que se traían, ambos muy entregados.

La charla entre el cliente y la cajera era de las más típicas y mentirosas que se suelen dar. El tema era lo bien que vivían los presos y lo duras que eran sus vidas por el sencillo hecho de que tenían que trabajar (pese a que el caballero tenía todo el aspecto de estar jubilado).

No voy a entrar en consideraciones sobre las condiciones de vida de los presos, pero sí les quiero hacer una pregunta y dar una orientación a todos aquellos que consideran que las condiciones del encarcelamiento son mejores que las condiciones de la vida en libertad: Si tan bien viven los presos, ¿por qué no consigues que te metan en la cárcel unos buenos años? (hay un librito, titulado Código Penal, que explica estupendamente qué hacer para pasar un temporada en prisión).

Solidaridad condicionada a la compra

Soy partidario de que las empresas tengan una política social, que destinen parte de sus beneficios a cooperación nacional o internacional y que suscriban programas corporativos de responsabilidad social. Creo que es un gran avance y que las desgravaciones fiscales a las empresas que así actúen son oportunas y convenientes. Incluso soy partidario de que las empresas publiciten en sus páginas webs y por otros medios lo que dedican a “acciones sociales”.

Lo que en cambio me parece mal es que estas acciones sociales estén condicionadas a una opción de compra de los consumidores. Es decir, me parece magnífico que una empresa de cualquier sector destine varios millones para ayudas escolares de niños hospitalizados, que lo publicite, pero lo que me parece una aberración es que esos millones dependan de que los consumidores compren un producto determinado o contraten un servicio concreto.

Esto tiene un nombre: chantaje moral. ¿Por qué? Porque la decisión de compra de un bien o de contratación de un servicio debe hacerse conforme a los intereses del cliente y no con la foto de un “niño famélico” diciendo que si no compras o contratas algo, él no podrá comer mañana.

Me parece muy positivo que los consumidores y usuarios incluyan dentro de sus criterios de compra las “acciones sociales” de las empresas, pero siempre que esas acciones sociales sean “a priori” respecto de la compra, y nunca dependiendo de una opción del cliente.

Si es obscena esta política comercial, roza cualquier límite cuando la utilizan algunas entidades que, por Ley, deben destinar una cuantiosa parte de sus beneficios a su “obra social”.

Las consecuencias de los obispos pierdan su apuesta política

Los obispos han tomado una opción política. Tanto ellos a título individual como la Iglesia Católica en España como institución tienen el derecho a tomar postura a favor de una opción política de su elección, por los motivos que sean. Están en su derecho y lo han ejercido.

No obstante, ello no quiere decir que las opciones políticas de las confesiones religiosas no puedan ni deban tener consecuencias políticas. Ellos apoyan al Partido Popular en las elecciones del 9 de marzo y lo han apostado todo para conseguir que los populares vuelvan al Gobierno de España.

Toda apuesta tiene dos posibilidades: ganar o perder. Si el Partido Popular vence en las elecciones generales, algo bastante improbable, los obispos verán colmados sus sueños. ¿Pero qué sucederá si es el Partido Socialista el que vuelve a ser el más votado por los españoles?

Aquí es donde viene el centro de mi argumentación. Si es el Partido Socialista y el Presidente Zapatero salen reelegidos, los obispos han perdido la apuesta que están haciendo y alguna consecuencia debería tener, porque no es de recibo que alguien entre en el juego de los apoyos políticos y solamente pueda ganar o no perder.

Voy a aportar algunas ideas sobre lo que podría perder la Iglesia Católica si se confunde en su apuesta: cabría ser más rígidos en los conciertos educativos y prohibir el establecimiento de centros concertados de nueva planta; otra posibilidad es que si el sistema de financiación nuevo les va mal, no haya ninguna compensación por la perdida de ingresos; también cabría hacer una revisión de las en firme del montón de cadenas de televisión locales que han montado durante los años de Aznar.

Y éstas son sólo algunas ideas sin demasiada mala baba. No me gustaría que nadie pensase que hay un ánimo revanchista o vengativo, todo lo contrario, esto es la aceptación de la libertad de los obispos y de la Iglesia para entrar en el juego político y por tanto es considerarles políticamente adultos y decirles que las acciones políticas tienen consecuencias.

Día de Nochevieja

Último día del año. Todavía tengo que llamar para concretar nuestra salida de esta noche. Con el calendario en la mano sí es el último día del año, pero yo creo que no año no acaba el 31 de diciembre y comienza el 1 de enero, porque mi experiencia me dicta que los cambios y los nuevos planes están en el paso del 31 de agosto al 1 de septiembre.

En todo caso el cambio del dígito del año y su fiesta tiene que ser bienvenido, todo ello fruto de una actitud más optimista o contemporizadora con la cronología convencional de la sociedad en la  que vivo. He tardado, pero me he dado cuenta que ir contra el calendario es una estupidez y que tener momentos marcados para estar en familia o para estar contentos tampoco es tan malo, ya que de no tenerlos puede que muchos no estaríamos nunca en familia o no nos esforzaríamos por estar contentos.

Sí, este planteamiento es un poco hipócrita, pero hay cosas peores en el calendario como levantarse temprano para ir a trabajar y no se monta tanta queja ni tragedia.

Maestro interino parado en huelga de hambre. Come y ponte a estudiar

Paseaba esta tarde por Sevilla, ahora ando por aquí, y vi un folio pegado a una valla de obras (para ver el folio pincha aquí). Hablaba de que un maestro interino en paro se había puesto en huelga de hambre en contra de la Junta de Andalucía y la forma en la que ha dispuesto proveer las bolsas de trabajo, lo cual ha producido que el huelguista y otros colegas suyos se hayan quedado en paro. Yo quiero opinar y decir unas cuantas cosas.

Primera. El huelguista, o los que le han redactado el folio, deben saber que no se puede estar en paro y ser a la vez maestro interino, porque si se es interino, no se está en paro, pero si se está en paro, entonces no se es interino. El problema no es sólo el desconocimiento brutal que tienen estos señores de muchas cosas, sino que han pensado que ser interino es un estado “para toda la vida”.

Segunda. Los interinos se agarran al argumento de la experiencia laboral frente a aquellos que no la tienen. Miden la experiencia laboral por el tiempo que llevan trabajando sin aprobar las oposiciones. Los que no tienen experiencia y que entran en su lugar parece que al menos algo han hecho para ocupar un puesto en la especialidad a la que opositaron, mientras que el huelguista opositó a otra.

Tercera. Primar su “experiencia laboral” es una discriminación fundada en la edad, es decir, un criterio inconstitucional. Los que entran en un momento determinado y quieren acaparar las plazas incluso impidiendo que salgan a oposición (la único posibilidad plenamente legal), impiden acceder a aquellos que nacieron después y que no pudieron concurrir a la bolsa de trabajo que a ellos le proporcionó la interinidad.

Cuarta. La última convocatoria para Maestros de Primaria establecían unas condiciones privilegiadas para los interinos, tanto en la fase de oposición como en la de concurso. Esto ha impedido que personas con muchas nota, que es lo que hay que sacar en una oposición, no hayan podido conseguir plaza y sólo les haya quedado un justificadísimo derecho al pataleo.

Quinta. Es difícil que unos señores que se empecinan en no sacar una plaza como funcionario en unas oposiciones sin ventaja y que lo quieren es que regalen la plaza porque entraron como interinos en un momento dado, transmitan a los alumnos la necesidad de esforzarse para conseguir objetivos.

Sexta. Este huelguista solamente ha conseguido el apoyo de la CGT y ese engendro de SADI (sindicatos de interinos). Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, no lo han apoyado no por falta de solidaridad con los trabajadores que lo necesitan, sino por hartazgo con estos señores.

Séptima. Ya es hora que las administraciones educativas, en este caso la Junta de Andalucía, saque a oposición todas las vacantes y que deje de crear y mantener la casta de los “interinos pata negra”. La interinidad es cubrir situaciones de enfermedad o de contingencias que no eran previsible al final del curso anterior, que es cuando se diseñan las plantillas de los centros y a eso debe retornar.

Octava. La Junta de Andalucía también debe reformar la baremación en las listas de interinos, valorando más los resultados en la última oposición que el tiempo que el aspirante ha estado de interino. Así podremos evitarnos el lamentable espectáculo de interinos que van a las oposiciones sólo para firmar, porque sonrientes le dicen a los que sí han estudiado que ellos tienen el trabajo asegurado.

Novena. Expreso mi no solidaridad con el huelguista. En vez de haber empleado estas navidades en montar teatrillos, podría haberse puesto a preparar las oposiciones del 2009, que es la última oportunidad que tiene de pruebas selectivas privilegiadas para que él pueda entrar, porque sin privilegios uno teme que conocerá a fondo el Servicio Andaluz de Empleo, sucesor del INEM.

El inglés en los Países Bajos

Hace unas semanas manifesté lo encantado que terminé después de una visita veraniega a los Países Bajos. Hay una cosa que sí me produjo inquietud y que ahora voy a exponer.

El dominio de la lengua inglesa por parte de los nederlandeses es tan alto que podría decirse que al menos es igual a la de los propios ingleses. Esto está bien, pero hay un problema: el nederlandés u holandés está perdiendo terreno dentro de la cultura de su propio país. Este problema lo pude comprobar en una librería céntrica de Ámsterdam. La mayoría de los libros, tanto de literatura como de cuestiones específicas, estaban en lengua inglesa (y en otras aunque en castellano solamente había literatura), notándose el hueco de los libros en el idioma del país.

No por nacionalismo lingüístico, pero sí por valoración de una lengua con una gran historia. Creo que saber conocer otros idiomas es muy importante, fundamental y útil, pero abandonar la propia lengua creo que es un error, porque en la lengua está el depósito de una cultura, que si no se actualiza cada día termina por fosilizarse.

Lluvia y elecciones

La lluvia y la plenitud de las reservas de agua provoca a los ciudadanos una sensación colectiva de riqueza y de seguridad, que lleva a acoger mejor las consignas del gobierno que se presenta a la reelección. Por el contrario la sequía produce incomodidad, inseguridad y desconfianza, se sabe que el hecho de que no llueva no es culpa del gobierno, pero la receptividad a sus mensajes es menor por las sensaciones a las que antes hacía referencia. Es poca cosa, pero en una elecciones todo interviene a la hora de ir o no ir a votar y, una vez en el colegio electoral, elegir una papeleta u otra. Digo todo esto de forma especulativa, sin haber contrastado los ciclos hidrológicos con los resultados electorales.

Blancanieves y el Feudalismo

Nochebuena. Cena familiar. Mientras las cosas están terminándose de preparar, yo me encargo de entretener a mis dos sobrinos, una niña de cuatro años y un niño de dos años. La niña me pidió que le leyera un cómic de Blancanieves. Me puse manos a la obra, aunque no me duró mucho, porque mi sobrina, de tantas veces que se lo han leído, lo sabe de memoria.

La memoria de mi sobrina me permitió fijarme en la ilustraciones de cómic y en los personajes. Había algo que me extrañaba desde el principio y que en la quinta página pude formular. Sólo aparecían como seres humanos normales los personajes que eran pertenecientes a la realeza: La reina malísima, Blancanieves y el príncipe que la despertará. El resto de los personajes son pseudohumanos como los enanos del cuento (y no digo que los de poca altura no sean humanos, sino que los enanos de Blancanieves no tienen una configuración muy humana que digamos), animalitos con los que canta Blancanieves y seres perversos y deformes que sirve a la reina malísima.

Leyendo el cuento con un poco de mala leche. La presentación de personajes y su caracterización en Blancanieves lo que se manifiesta es una justificación de la estructura feudal de la sociedad medieval, época en la que se encuentra ambientado el cuento. Es cierto que la recopilación de la tradición oral de los hermanos Grimm se produjo en el siglo XIX, esto es, en pleno romanticismo al servicio de los seguidores del Antiguo Régimen que todavía querían parar la idea de que todos los seres humanos somos iguales.

Mi sobrina se lo pasó estupendamente. Una ventaja de tener cuatro años y de no ser una pirada de la Hermenéutica, las Ciencias Políticas, la Filosofía y el Derecho.

Menos mal que la Iglesia es más que el obispo de Tenerife

Las declaraciones del obispo de Tenerife son vergonzosas y no le voy a dedicar ni una sola línea a descalificarlas, porque se descalifican por sí mismas. Me duele que un jerarca de la Iglesia Católica haga esto ya no sólo por cuestiones morales, sino porque está lanzando excrementos sobre muchas personas que trabajan día a día dentro de la Iglesia Católica.

De entre mis amigos puede decir que algunos son sacerdotes, religiosas o seglares que tienen su tiempo libre a disposición de su parroquia o comunidad. Como todo el mundo tienen sus virtudes y sus defectos, pero lo que no puedo decir de ellos es que les falte ni ilusión ni dedicación a su trabajo, muchas veces con un éxito que no guarda ninguna relación con las energías invertidas.

Me da pena que tengan que soportar jerarcas como este obispo de Tenerife, que sus palabras les implique a ellos como miembros de una organización religiosa, la Iglesia Católica, de la que ellos son una de sus partes más activas y visibles. Comparto la rabia de ellos, porque no son así, quizá por eso mismo nunca lleguen al Episcopado.

Los que nunca dirían estas bestialidades son los que hacen fuerte a la Iglesia Católica donde lo tiene que ser, en su misión religiosa: ellos y ellas celebran misas a horas intempestivas, visitan enfermos, abren centros de asistencia a enfermos terminales o de acogida a personas “sin techo”, ellos y ellas son los que están ahí para el desahogo moral y espiritual de los demás, preparan las bodas y primeras comuniones y mil cosas más.

Luego están los Álvarez Afonso, Rouco y Martínez Camino, entre otros muchos, para hacerles pasar vergüenza.

La democracia debe seguir después del asesinato de Bhutto

El asesinato de Benazir Bhutto ha impresionado a todo el medio político internacional y hasta cierto punto hay quienes mantiene que rompe la estrategia de los Estados Unidos en ese país.

Ahora está en el aire la celebración de las elecciones legislativas previstas para dentro de unos pocos días. Del boicoteo de la oposición se ha pasado a la negociación entre estas fuerzas y el Presidente Musharraf. Quiero hacer dos reflexiones sobre este asunto.

Primera. No celebrar las elecciones sería un gran error, porque impide que los ciudadanos apoyen las opciones con las que más se identifican, de forma que se pierde cualquier legitimidad democrática, que el Presidente no tiene (pues su respaldo está en  el ejército, que no es poco en estos países), y entramos en el terreno de las supuestas legitimidades morales, que es terreno ideal de los extremistas.

Segunda. Los moderados, en todos los aspectos políticos, iban a ganar estas elecciones y manifestar que los pakistaníes están hartos de los extremistas de “Al-Qaeda” y similares, que no los quieren ni a ellos, ni a su modelo de sociedad y que, desde luego, detestan sus métodos terroristas.

¿Fuga de cerebros?

La fuga de cerebros españoles al instituciones científicas extranjeras es un tema tan antiguo como manido. Muchas son las causas y han sido detectadas y analizadas por otros. Ahora sólo quiero dar mi opinión y manifestar porqué iniciativas como las del CSIC de recuperar a los “jóvenes fugados” son pocos fructíferas.

Contra lo que se suele pensar, los jóvenes cerebros fugados no reciben ofertas para irse, sino que sucede todo lo contrario, ellos tienen que dirigirse individualmente a instituciones extranjeras para mejorar o incluso mantener su trabajo investigador. Aceptan irse a estas instituciones a ser nuevamente el “último de la fila” (si es que en España no han dejado de ser alguna vez) y rápidamente se dan cuenta que allí el “último de la fila” es mejor tratado a todos los niveles que muchos bien colocados en España. Como uno no deja su país y a su gente para hacer el vago y, además, son personas inteligentes y trabajadoras, rápidamente se hacen un sitio relevante en estos países.

Llega un día que un alto cargo del Ministerio de Educación y Ciencia lee la multitud de jóvenes investigadores españoles que están dispersos por todo el mundo y piensa, acertadamente, que sería bueno para nuestro país que estos volvieran.

Ellos se han acostumbrado a que en esos países, el trabajador de la investigación científica está bien valorado donde hay que valorarlo, en su salario, y que a eso se unen incentivos, que son más cuantiosos cuando trabajan para instituciones de carácter privado, como son los laboratorios farmacéuticos.

¿Qué le ofrecen en España? Poco y malo. Le ofrecen el acceso a un laboratorio, siendo por tercera vez el “último de la fila” y que a lo largo de un tiempo, y con la sumisión adecuada al caudillo tardofranquista que mande en su área o institución, pueda conseguir un puesto fijo a cambio de un salario que es la mitad que el que tiene el ayudante del ese joven investigador en el extranjero. Eso, por no hablar de medios y de recursos.

La política de personal española en material de personal investigador desincentiva a los jóvenes más prometedores y menos situados en el sistema. Salario bajo en términos absolutos, puesto de trabajo precario y un sometimiento humillante a algún jefecillo. El CSIC y el MEC podrán hacer todas las muestras que quieran sobre la buena salud de la ciencia española a estos jóvenes investigadores “fugados”, pero serán poco creíbles ya que ellos conocen la realidad desde dentro.

No hay fuga de cerebros, no se han fugado ellos. Han sido echados.

¿Cómo consiguen que odiemos a Madrid?

Ser capital de un país tiene sus indudables ventajas: mejores infraestructuras, más servicios, determinadas sedes centrales y museos que para el resto del país es un sueño o la posibilidad de poder hacer carrera en la Administración sin tener que moverte de su barrio.

Evidentemente tiene desventajas: manifestaciones de todos los problemas y sectores, tráfico de paso para gestiones en todas las sedes centrales públicas o privadas o que el Presidente de turno quiera colocarte una Cumbre Europea o de la OTAN y que te llenen las calles de policías y controles (lamentablemente esta práctica es de las más descentralizadas).

Entre las desventajas que antes he citado falta una, que no es cuantificable, sino porque es de orden moral. El nombre de “Madrid” es utilizado como pretexto para cualquier tropelía en el resto del país, apelando a Madrid como un ente abstracto y todopoderoso. “Madrid lo ha dicho” o “En Madrid no están de acuerdo” son clásicos para no proporcionar argumento ninguno sobre una decisión errónea o impopular y a la vez parecer serio y responsable.

Madrid es un espacio, no una persona física. Incluso las personas jurídicas hablan a través de las personas. Cuando “Madrid dice algo” no lo dicen unánimemente sus millones de habitantes, sino alguien ha tenido que decirlo, es precisamente la identidad de esa persona lo que se procura ocultar bajo el nombre de “Madrid”, porque a lo mejor esa persona nunca dijo eso. Al final, la mala fama de Madrid se hace fuerte en el inconsciente de todos los afectados.

Esto que escribo de Madrid es igualmente predicable de cualquier otra ciudad española que tenga la capitalidad de su Comunidad Autónoma, y cuanto más grande sea la Comunidad, peor será la fama de la capital.

Antonio Piñero, espectacular, en "Cuarto Milenio"

Iker Jiménez ha aprovechado la noche del día de Navidad para hacer algo que ya hacía en la radio hace unos años: un programa especial sobre el tema principal del día. Si se celebra el nacimiento de Jesucristo, pues programa sobre los años perdidos de Jesús, desde su nacimiento al inicio de la vida pública. Iker descubrió hace un tiempo a Antonio Piñero, uno de los grandes biblistas de nuestro país y, cada vez que toca un tema de estos, le invita a los debates.

Junto a Antonio Piñero, normalmente va un sacerdote cuyo nombre nunca recuerdo, y un montón de periodistas y escritores con libros de título tan llamativo como poco conocimiento especializado tienen sus autores sobre el tema.

Es el tercer debate de esta temática que Iker Jiménez tiene en su programa en “Cuatro”. Le alabo la valentía de hacer debates de dos horas de duración, con pareceres dispares y en los que hay argumentos y no griterío. La mayoría de los colaboradores habituales de Iker ya conocen a Antonio Piñero y saben que su conocimiento del tema del que es especialista no es ni superficial ni cobarde. Todo lo contrario, Piñero sabe mucho de los textos cristianos antiguos y dice las cosas claramente, matizando pero sin esconderse.

El problema es que siempre hay un despistado que no se ha enterado antes de ir al programa o que intenta hacerse el listo. Esta noche le ha tocado recibir a Luis Antequera y ha recibido de lo lindo. Piñero ha mostrado que este escritor no tiene mucha idea de estudios bíblicos y hasta ha llegado a dudar que se haya leído los evangelios.

Antequera ha intentado escabullir la andanada de datos y de textos que Piñero daba cuenta, diciendo que la historicidad (que él absurdamente niega) no se dirime solamente por el “criterio de la dificultad” (realmente es la “lectio difficilior” y debería saber Antequera que no es el único criterio para establecer la historicidad de un texto antiguo). En ese momento, con Piñero henchido de ira ante la arrogante ignorante, Antequera recibió dos capotazos, uno de Iker y otro de Javier Sierra, para que no acabara intelectualmente destrozado antes de que el programa finalizase.

Es una alegría que Iker haga estos programas y es maravilloso que un especialista como Antonio Piñero vaya a su programa para debatir y poner las cosas en su sitio, enseñando cosas que los especialistas conocen desde hace más de un siglo y que una pésima formación religiosa hurta a los españoles.

Las navidades tampoco son para quedarse tanto

Llegan las navidades. Comienza un debate clásico entre aquellos a quienes les gusta las fiestas navideñas y aquellos que las odian, no habiendo punto intermedio. Yo quiero aportar algo a este debate, intentando proporcionar un punto intermedio.

No me pirran las navidades, aunque reconozco que gracias a estas fiestas tengo unos preciosos días sin asistir a mi trabajo. Las cenas familiares, he de reconocerlo, no son mi fuerte, pero intento hacerle el rato lo más agradable a todo el mundo y no entrar a nada que puede ser causa de problemas. Mis padres se esfuerzan mucho para que todos nosotros estemos bien y a gusto y es de justicia corresponderles con un poco de esfuerzo, que no cuesta tanto.

El tema del excesivo consumo no me preocupa, porque considero que el consumo es bueno para la economía y para que no haya paro. Si solamente consumiéramos lo necesario, habría muchas personas que no tendría que comer (trabajadores de la industria del mantecado o del turrón, por ejemplo) gracias a nuestra ejemplar austeridad. Si algunos consumen más allá de sus posibilidades, allá ellos, yo procuro no pasarme de mi poder adquisitivo.

El asunto de la falsa filantropía me trae sin cuidado. Si las galas o si la autopromoción de famosetes a costa de las necesidades de los demás hacen posible ayudar a un puñado de personas, pues bueno es. El problema no es que la filantropía o la beneficencia sólo se ejerzan en las fiestas navideñas, el problema es que exista. No quiero ni deseo la beneficencia, sino transformación social.

Las navidades tienen su parte pesada, pero también tienen sus cosas. Me encanta recorrer mi ciudad alumbrada, aunque sea con luces de bajo consumo, difuminada por las nubes de humo proveniente de los puestos de castañas asadas. Me deleito en comprar libros teniendo que atravesar compactos grupos de clientes que intenta encontrar el libro con el que agasajar a uno de los suyos. Me vuelve loco tomar un café largo, mientras charlo con mis amigos sin hora sobre mil asuntos posibles. Es verdad que todo esto se puede hacer el resto del año, lo hago, pero también me encanta hacerlo en navidades.