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Política

El corazón y la razón de Angela Merkel

Decía Blaise Pascal que hay razones que “el corazón tiene razones que la razón desconoce”. Me ha venido a la cabeza esta cita después de escuchar dos declaraciones de canciller alemana Angela Merkel sobre la política española.

La canciller se descolgó en declaraciones a la prensa manifestando que de corazón deseaba que Mariano Rajoy ganara las elecciones del próximo 9 de marzo. A los pocos días dijo que lo racional era desear que la economía estuviera como la tenía Zapatero.

Es evidente que a la canciller alemana el corazón y la razón no le funcionan simultáneamente y que sus razones para apoyar a Rajoy no tienen nada de racionales, pues racionalmente lo lógico hubiera sido respaldar al Presidente Zapatero.

9 de marzo de 2058

9 de marzo de 2058

Hola a todos.

Hoy ha sido un día de clases, normal y especial a la vez. Mi madre me llevó al colegio donde estudio, “Colegio Público Mártires del 36”. Mamá nos lleva y nos trae todos los días a mí y a mis tres hermanos al colegio y luego lleva a mis tres hermanos al suyo. Ella me ha dicho que antes los niños y las niñas iban juntos a las mismas clases, pero pasaban cosas muy malas y muy feas. Yo pienso que esas cosas se las inventa mi madre cuando se le acaban los cuentos que nos lee. A ella les gusta mucho unos de una autora de hace un montón de años, Ana Botella.

En el colegio hemos tenido sólo las primeras horas de clase. Después del recreo hemos tenido unas clases especiales que nos ha dado el director, el padre Andrés. El director nos ha contado que hoy se celebra un día especial. Hoy hace medio siglo que España se libró para siempre de una gente que él llama “los socialistas”. Nos ha contado que, en esa época, pasando muchas cosas malas: sexo, homosexuales, ateos y otras muchas palabras que nunca había oído y que no sé que significan.

Juan Pablo me ha contado que los católicos ganaron porque los socialistas y los comunistas estaban divididos. Pero no me lo creo, porque todo el mundo sabe que todos los españoles estaban en contra de ellos.

Se tiró mucho tiempo diciendo que la Iglesia era perseguida, los curas y las monjas maltratados y que los socialistas abusaban de los niños menores. No sé de qué hablaba. Luego le dijo a Paco, mi compañero de pupitre, que le acompañase a su despacho. Paquito se echó temblar pero el padre Andrés nos dijo que tenía que consolar a Paquito.

A la salida, mamá llegó un poco tarde, porque mis hermanas que van al “Colegio Público Femenino Benedicto XVI”, habían salido con retraso. Con ella llegó la madre de Luis, hablando en voz baja con mi madre. Parecía nerviosa y con ganas de llorar. Mi madre le repetía: “resignación, paciencia, ten paciencia”.

Mientras volvíamos todos le pregunté a mi mamá porque la mamá de Luis tenía los ojos morados. Mi mamá me dijo que se había caído por las escaleras. La pobre mamá de Luis tiene mala suerte de verdad, porque se cae por todos sitios al poco tiempo de tener la cara sin moratones. Sí, debe ser una mujer con muy mala suerte, porque Luis tiene un tío, que habla y se mueve de una forma muy curiosa que va a un médico que llaman psiquiatra, pero que no se cura nunca.

Todos en casa nos hemos puesto a comer. Papá ha llegado más tarde y mamá le ha dicho algo que él se ha enfadado mucho. Decía que tenía cuatro trabajos para pagar el colegio, que a pesar de ser público había que pagarlo, para mantener el seguro sanitario por si alguno de nosotros se ponía malo y que además iban a despedirlo de alguno de sus trabajos porque han descubierto que de muy joven perteneció a un sindicato, o algo así.

Nos hemos puesto a ver la tele un rato. A mí me gusta ver el cuarto canal de “Libertad Digital”, pero hoy no echaban la serie habitual sobre unos niños que lo pasaban fatal en una cosa que era la Seguridad Social. Había un programa especial, sobre un tal Federico, en el que se contaba cómo consiguió derrotar a un hombre muy malo llamado Zapatero, como el que te dicen que va a venir si no te duermes. Comentaba que tuvo que inventarse algunas cosas pero que como dijo San Ambrosio, "el fin justifica los medios". Después echaron un reportaje sobre lo que pasó hace cincuenta años y como se perseguía en España a la gente buena, honesta y católica.

Ahora estoy haciendo los deberes. Esta carta es lo que tengo que hacer para mañana. Cada uno tenemos que contar lo que nos ha pasado hoy para hacer una exposición, con todas ellas, para el día de la “Familia Católica y Española”.

Me voy a poner a estudiar Historia. La lección empieza con una frase de uno de los más grandes héroes de España, Manuel Pizarro, que dice: “Cobrar impuestos para pagar hospitales o colegios es animar a los vagos a seguir siéndolo, robándole a los verdaderos trabajadores, las empresas”. Bueno, termino la carta, que tengo que estudiar este tema, “El Fin de la Anarquía Democrática y el Renacimiento Católico en España”, porque si no lo hago don Dionisio seguro que me lo pregunta mañana.

Posicionamiento ante un hipotético gobierno de coalición PSOE-IU

Rafa Almazán ha lanzado una pregunta entre los bloggeros de la “Red Progresista” que valoremos si PSOE e IU deberían pactar para formar gobierno, en palabras de Aznar, un gobierno social-comunista. Me propongo responder a su idea.

1. Soy de los raros que piensan que de los pactos de gobierno “normales” se debe hablar después de las elecciones. Llamo “pactos de gobierno normales” a los que son suscritos entre formaciones políticas que limitan ideológicamente. Un elector cuenta con esa posibilidad cuando deposita su voto, cosa que no ha podido tener en cuenta cuando se habla de “pactos anormales”. Un pacto entre PSOE e IU entrará dentro de los pactos normales.

2. La ejecutiva de IU estaría loca por entrar en el Gobierno de España, pero tendría que aprender que es el Gobierno de España, que es de todos y no sólo de los partidos que lo conforman. La mayor ventaja que podría sacar IU es ganar en confianza y credibilidad hacia buena parte del electorado que le cae bien pero que no acaba de fiarse tanto de ellos como para votarles. Tendrían que dejarse de bufonadas y dedicarse a realizar una gestión eficaz desde sus posiciones ideológicas (lo cual no es pedirles poco).

3. Entrar en el Gobierno es “molón” pero también quema y más cuando lo haces con un partido de la tradición gubernamental que tiene el PSOE. La labor de IU en un hipotético gobierno de coalición puede quedar oscurecida por el Presidente (somos presidencialistas de hecho) y correr el peligro de quedar hundida entre papeles, informes y comparecencias públicas, para ser fagocitados por el PSOE.

4. El punto más delicado lo encuentro en el PSOE, que pierde el arma del voto útil y gana una más clara posición ideológica. El asunto es que si el PSOE, que va desde posiciones liberales hasta de izquierda tradicional, está dispuesto a una coalición netamente izquierdista.

5. La coalición liberaría al PSOE de la presión de los medios de la oposición, ya que la derecha se centraría en los ministros comunistas. Ser el foco de atención y de crítica es bueno si se pone a personas capaces y con solvencia política, pero es un desastre si no es así.

6. El programa no sería demasiado problemático excepto en un punto, aunque sí lo serían los ámbitos de gestión. El punto más conflictivo sería el económico, porque el PSOE no dejaría que IU se acercarse a un ministerio que oliese a económico ni de lejos.

7. En conclusión. Pues no lo sé. Me gustaría cordialmente, pero me abstengo racionalmente por los motivos anteriormente expuestos.

Relevancia de los apoyos extranjeros en la campaña española

Salir rodeado de gobernantes extranjeros parece que es para Rajoy un motivo para ser elegido Presidente del Gobierno. Las imágenes son ilustrativas de que hubo de esperar su turno para hacerse la foto junto a Sarkozy y Merkel, de que lo habían ubicado en una esquinita y que además él había tenido que ir a un acto del partido de Sarkozy, ya que nadie se ha mostrado muy dispuesto de venir a España a identificarse con quien va a perder.

Incluso si hubiese sido lo contrario, esto es, que Rajoy no hubiese mendigado apoyo por la capital de Francia, tampoco sería un motivo para votarle. Creo que tener como criterio para votar al mismo tipo de formación política que han votado en otros países es ser un cateto, que se siente inferior.

El hecho de que un país sea independiente y soberano implica que los ciudadanos de ese país pueden y debe elegir a su gobierno según sus propios criterios, que si ellos quieren puede ser completamente diferentes a los todos los países de su entorno. Quien sabe algo de Relaciones Internacionales sabe que los países con intereses convergentes se relacionan sin hacer distinción de su gobierno y que un gobierno de un distinto color político no tiene porqué tener malas relaciones.

Si debiera ser determinante la tendencia política de los gobiernos de “nuestro entorno”, nos podría permitir el ahorro que suponen unas elecciones y elegir a nuestro parlamento sumando los resultados electorales de estos países, con lo que siempre nos garantizaríamos estar en la cresta de la ola de la moda política.

Siendo malo del todo, uno se puede poner la imaginar cositas malas. Los chicos del PP le achacan a Zapatero que sus amigos son los líderes latinoamericanos y que les apoya porque son sus peones. Mucho dicen, porque España tiene intereses en esos países y decir que Zapatero mueve a los presidentes latinoamericanos es un tanto a favor. Pero este argumento se puede volver en contra del PP, ya que si algunos apoyan a Rajoy será porque el candidato popular es un peón de otros que tienen muchos intereses en España.

Análisis del Partido Popular de Andalucía (II). Complejo de superioridad

Vuelvo en socorro de los chicos y chicas del PP de Andalucía y les hago entrega de otra reflexión personal sobre ellos, que no incluía ni en la entrada que le dediqué a esta formación y ni en la que centré en su candidato.

Tengo la impresión de que uno de los problemas más profundos del PP de Andalucía es que se consideran mejores y superiores al PSOE de Andalucía. Padecen un grave y largo complejo de superioridad.

A la hora de establecer si un partido político, como organización eminentemente electoral, hay que remitirse a los hechos y a los datos. Desde 1982, fecha de las primeras elecciones autonómicas, el PSOE de Andalucía ha ganado todas las elecciones y siempre, salvo en dos ocasiones, con mayoría absoluta.

Ello debería hacer reflexionar a los chicos y chicas del PP-A sobre que los adversarios no son tan malos en esto de la política y, en especial, en ganar elecciones. Igualmente tendrían que pensar que ellos mismo no son buenos y estupendos como creer ser. Si realmente desean cambiar la tendencia política de una comunidad tan grande y diversa como Andalucía, una buena autocrítica es el primer paso.

Han de abandonar viejas interpretaciones, meras autoexcusas, como la del “voto cautivo” que tanto les perjudica a ellos (decirles a los electores que se dejan comprar no es lo mejor a la hora de pedirles el voto) y tanto daño hace a la imagen de Andalucía. De todas formas tengo el firme convencimiento que lo que ahora escribo tendrá validez dentro cuatro años y casi eternamente. La derecha es así y no rectifica.

El autoflagelo andaluz

Hay un conjunto de tópicos sobre los andaluces que no serían más que una anécdota si los mismos andaluces no se los creyeran. Los andaluces nos autoflagelamos y con esa acción acrecentamos tanto nuestra mala autopercepción como la mala imagen.

La derecha, en su pasión por atacar al PSOE, le ha concedido lo que no debería haberle concedido nunca, la identificación entre Andalucía y el PSOE, de forma que nos distinguen sus críticas al PSOE o al Presidente Chaves de las críticas a los andaluces.

La última perla la ha soltado Manuel Pizarro, ex comisario político del PP en cajas de ahorros y empresas recién privatizadas, al decir que él publicaría tranquilamente las balanzas fiscales pero que eso lo que iba a demostrar es lo subvencionado que están andaluces y extremeños.

Lo primero es que éste supuesto especialista confunde dos conceptos diferentes: las transferencias y las subvenciones, que no se parecen ni lejanamente.

Lo segundo es que este señor llama “subvencionados” (eufemismo de “parásitos”) a los andaluces y luego vendrá a pedirles que le voten, extrañándose cuando no lo hagan y justificándose diciendo que los andaluces son voto cautivo.

Lo que los andaluces no podemos es aceptar que nadie nos hable así y mucho menos aceptar que los políticos andaluces no salgan a parar las tonterías que dicen sus compañeros de partido. Tampoco cabe que los comentaristas y adeptos de la derecha andaluza se dediquen a insultar a sus conciudadanos, alimentando el descrédito de Andalucía y todo porque la ciudadanía lleva dándoles la espalda desde la creación de la Comunidad Autónoma.

¿Qué aporta Izquierda Unida? ¿Qué imagen da IU?

Llevo tiempo dándole vueltas a la pregunta que da título a esta entrada. Izquierda Unida (IU) se presenta a sí misma como la verdadera izquierda, una formación combativa y que no negocia con los ideales, que defiende a los sectores de la población más desfavorecidos y que tiene un historial más o menos impecable de honestidad en las ocasiones en la que ha dirigido algún gobierno. Una entrada de Michel en su blog me ha servido de incentivo.

La realidad es que IU no es una formación política que tenga demasiado éxito electoral, por más que la división en circunscripciones le perjudique. ¿Cuáles son las razones de la falta de relevancia que IU tiene cada vez?

1. IU se ha mostrado siempre muy sensible para con las minorías sociales. Tan sensible a las minorías que ha llegado a identificarse tanto con éstas que la mayoría o mayorías no se sienten representadas por esta formación.

2. IU tiene una capacidad prácticamente nula en términos de comunicación política. Nunca lleva la iniciativa, sólo responde, sus propuestas no llegan y se conforman con dar un mensaje que es el que sus peores críticos predicen. Su apuesta por algunas formas de publicidad en Internet parece creada por quienes piensan que el futuro es el presente: el resultado son bufonadas sin gracia. Es mejor estar en los medios que no estarlo, en términos de publicidad, pero si quieres conseguir que te voten debes dar una imagen que anime a ello y no caer continuamente en el ridículo.

3. En algunos blogs del ala derecha (por ser generosos) de la blogosfera se les llama “neocomunistas”. Ya me gustaría a mí tener tan clara la ideología de IU. No me aclaro con ellos y tengo la sensación de que sus ideas y propuestas son un conglomerados de política “new age” con restos del programa de siempre del PCE, algo que no casa.

4. La estrategia por ocultar la presencia e importancia del Partido Comunista de España dentro de la coalición tiene mucho con la vergüenza, sin mucho sentido, de haber elegido ser miembro de este partido. A IU le rechaza quien lo va a rechazar de todas formas y no consigue atraer el voto disidente que quien optaría por el Partido Comunista para contrarrestar los defectos estructurales del sistema.

5. Cada vez que llegan las elecciones, se matan en una fracasada lucha en contra del voto útil. Luego sus escaños son votos útiles para el PSOE. El electorado de izquierda puede pensar que su voto no tiene porqué dar tantas vueltas e ir directamente al PSOE, donde irremisiblemente va a terminar.

6. La izquierda es remolona a la hora de ir a votar. Por eso hubo ocho años de gobierno popular. Pero la izquierda también tiene una memoria tremenda y recuerda los tiempos de Anguita donde los cotos recibidos no sirvieron para hacer un giro a la izquierda en el Congreso, sino para la pinza con el PP.

7. Muchas veces se detecta una mayor inquina contra el PSOE que contra la derecha. Si en 1993, IU hubiera optado por entrar en el gobierno, con ministros y todo, en vez de dejar caer a Felipe González, esta coalición hubiera podido beneficiarse de la pérdida de votos socialistas con el aval de haber gobernado España y cerrarle el paso de camino al Partido Popular.

Javier Arenas, sinónimo de fracaso electoral

En mi opinión hay dos tipos de políticos. El que tiene un curriculum político basado en éxitos electorales y el que tiene un político basado en el desempeño de altos o altísimos cargos dentro de los diversos gobiernos.

Javier Arenas, presidente del PP-A y candidato de este partido a la Presidencia de la Junta de Andalucía forma parte del segundo grupo. Su historial es extenso en cargos públicos, especialmente dentro de los ocho años de gobierno de Aznar, y aún más extenso en fracasos electorales.

Javier Arenas nunca ha ganado unas elecciones, lo cual no es problemático siempre que no sea puesto como activo electoral, es decir, como cabeza de lista. Javier Arenas es especialista en perder elecciones, en meter la pata hasta cuotas inimaginables. Él sabe que como candidato no vale demasiado y por ello se endorsó la candidatura a Teófila Martínez en 2004.

El PP-A tiene numerosos problemas estructurales. En estas elecciones han reincidido en uno de ellos, que es la absoluta existencia de liderazgo regional. Arenas es visto como muchos andaluces como el excelente representante de las estirpes más conservadoras, medievales y soberbias de Andalucía. Y es muy probable que esta percepción tenga sólidas bases reales, porque es raro que la mayoría coincida en percibir en el candidato popular como encarnación de lo que detestan en muchos individuos que padecen en sus localidades. Arenas es un fiel reflejo de lo que es el Partido Popular de Andalucía.

¿Deben separarse por Ley las elecciones andaluzas de las elecciones generales?

Los andalucistas andan con una de esas reclamaciones que de nada sirven electoralmente, pero que quedan vistosas, aunque tampoco sería demasiado provechosa para la formación proponente. Quieren que por Ley se prohíba la coincidencia de las elecciones autonómicas con cualquier otro proceso electoral.

La razón que arguyen tiene cierto peso. Dicen que la coincidencia hace que el debate político andaluz se ensombrezca y que se piense y se vote más en clave de elecciones generales que en la de elecciones autonómicas. He dicho que el argumento tiene cierto peso, pero ello no quiere decir que sea absoluto. Tener una parte de razón, no quiere decir tenerla toda.

Hay que decir que la deriva de los periodos electorales obedece a contingencias imprevisibles en el momento de elaborar las leyes. Si se continuase la actual cadencia y se aprueba esta iniciativa legislativa, podría encontrarnos con el absurdo de que hay unas elecciones andaluzas y unas generales con pocas semanas de diferencia.

Si las andaluzas van antes que las generales, serán percibidas como una especie de primaria o macroencuesta de las generales; si las andaluzas van después, serían un epílogo que cogería al electorado muy cansado. Por no decir del gasto que comportaría tener dos elecciones separadas cuando podrían coincidir.

En mala consideración tienen a los ciudadanos los que piensan que los ciudadanos no saben distinguir unas elecciones de otras. De ser verdad la incapacidad distintiva los resultados de unas y de otras elecciones tendrían que coincidir.

Los andalucistas dan una razón a favor, yo he dado varias en contra. Me uno al debate.

¿Es Pizarro un empresario de éxito?

Un empresario es alguien que arriesga un dinero o una masa patrimonial en una actividad destinada a la producción de bienes o al ofrecimiento de servicios, corriendo con el riesgo o ventura de su empresa, es decir, que si la empresa va mal, pierde el dinero o el patrimonio que ha puesto para ese fin.

Según esta definición, Pizarro no es empresario, salvo cuando al abandonar Endesa fundó una sociedad de bolsa de poca relevancia. Pizarro no se jugado nunca su dinero, todo lo contrario, ha jugado el de los demás. Pizarro no ha sido empresario, sino a lo sumo gestor o ejecutivo.

Repasando su curriculum en el sector privado se comprueba que su llegada a todos sus puestos directivos ha dependido de decisiones políticas del Partido Popular, tanto dentro del mundo de las cajas de ahorro como en el de las empresas privatizadas.

Vayamos a la segunda parte. ¿Ha sido un ejecutivo de éxito? La respuesta sólo se obtiene por comparación entre su más famosa gestión, ENDESA, y la de otra empresa parecida del mismo sector, Iberdrola. Luis Solana en su blog hace una comparativa entre la revalorización de ENDESA, fruto de las opas que Pizarro siempre rechazaba y la subida mayor de Iberdrola, consecuencia únicamente de lo que parece ser una adecuación gestión empresarial.

La cotización de las acciones de ENDESA no subían hasta que llegó Gas Natural con su oferta pública. Hasta las sucesivas ofertas públicas sí se puede comprobar la gestión empresarial de Pizarro: mediocre o mala.

Hablar con ignorancia y temeridad

Informa “elplural.com” que el presidente de la AVT, Alcaraz, ha dicho en un artículo publicado en el panfleto “Alfa y Omega” que “La banda terrorista tiene depositada su esperanza en que el señor Rodríguez Zapatero resulte vencedor”. Espero que después de las elecciones, para que no se convierta en tema electoral, las autoridades administrativas inspeccionen minuciosamente el destino de todas las subvenciones recibidas por la AVT y la Agencia Tributaria revise con detalle el patrimonio de estos líderes de las víctimas. El señor Alcaraz seguro que presta toda su colaboración porque no tiene nada feo ni en su patrimonio ni en su asociación.

En el mismo medio Mikel Buesa ha dicho que “Esta cita corre el riesgo de politizarse, pero no me preocupa lo más mínimo. Las víctimas tenemos carácter político, porque el delito que se ha cometido tiene carácter político”. Muy contentos deben estar los de ETA con el empleo del adjetivo “político”, porque es el adjetivo que ellos vienen reclamando desde siempre. Si los asesinatos son políticos (y no burdo terrorismo), los presos etarras son presos políticos. Buesa, en su ignorancia, les ha hecho un regalo propagandístico a los terroristas.

¿Rojos enfadados por la marcha de Gallardón?

Nunca oigo la COPE, como no hacen la mayoría de los españoles. Dicen que es bueno saber qué piensa el adversario, pero a mí me resulta tan oneroso para mi salud que prefiero la ignorancia a una enfermedad. En todo caso tengo un compañero de trabajo que es ferviente seguidor y repetidor de Federico y, cuando quiero poner en peligro mi salud, basta con oírle para saber el comunicado oficial del sector más derechista de la Iglesia y del PP.

Hoy lo he hecho. La marcha de Gallardón merecería este comportamiento temerario. Y me ha sorprendido el argumentario. Por lo visto la decisión es buena porque la izquierda se ha enfadado. Deben desconocer que una cosa es lo que se piensa y otra lo que se dice, porque bajo la “indignación general” de la izquierda lo que hay es un inmenso alivio y una difícilmente disimulable alegría. Total, que si la reacción de la izquierda es el baremo de lo acertado o no de la decisión de Rajoy, la decisión es errónea para el PP y beneficiosa para el PSOE.

Apuntes a la marcha de Gallardón

Gallardón deja la política y confiesa su derrota ante todos los medios de comunicación. Ha sido prudente y ha postergado su análisis político a los días posteriores a la celebración de las elecciones generales del 9 de marzo. Voy a hacer algunas consideraciones a vuela pluma.

1. Los partidos políticos son empresas electorales, y otras muchas cosas, y como tales su cuenta de resultados es el resultado de las elecciones. Deshacerse de un activo electoral para no remplazarlo por otro de al menos el mismo potencial es algo que perjudicará la cuenta de resultados. El perjuicio de la salida de Gallardón será constatable a corto plazo.

2. Gallardón ha representado la derecha amable, esa derecha que hasta la izquierda considera que es necesaria. Encarna el espíritu político que el Partido Popular vendió para llegar al gobierno en 1996 y obtener mayoría absoluta en 2000, y cuya pérdida le costo la derrota electoral de 2004.

3. Ha ganado la derecha dura y rancia, que ha sido la imagen y la dirección del Partido Popular desde 2004, débil, cohibida y sometida a un comentarista radiofónico que se dedica a dar patentes de validez política. Deben estar contentos por la exclusión de Gallardón y su salida de la vida política.

4. Si la derecha dura está de fiesta, la izquierda representada en el PSOE debió ayer descorchar cientos de botellas de espumoso. El desprecio a un activo político apreciado en toda España, el nombre del derrotado, el nombre de los vencedores y la pérdida de atractivo pueden ser beneficiosos para el otro gran partido político español. La fiesta del PSOE es equivalente a la que montó el PP cuando José Bono presentó su dimisión del gobierno de Zapatero.

5. Totalmente desacreditado, en toda esta disputa, queda Mariano Rajoy. No es un líder y ahora lo muestra en evidencia. No tiene libertad para elegir ni a su propio equipo sin tener que estar sometido a presiones irresistibles. Él eligió a Gallardón para formar parte de su grupo de confianza y ahora no le permiten ni presentarlo al Congreso.

6. El PSOE pasó verdaderas dificultad para encontrar a alguien que quisiera suicidarse políticamente y encabezar una candidatura perdedora al Ayuntamiento de Madrid. Dentro de tres años y medio habrá empujones entre los socialistas para ser el candidato a la Alcaldía por el PSOE y más cuando en vez de Gallardón se van a enfrentar a Ana Botella, con la oportunidad que muchos esperaban de poder darle otro bofetón a Aznar en cara ajena, aunque más cercana como es la de su esposa.

El inicio del fin de las Cámaras de Comercio

El PSOE ha decidido incluir en su programa para las elecciones generales el compromiso de eliminar la cuota a las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación (algunas veces sin navegación) que las personas dedicadas al comercio, a la industria y a la navegación deben pagar a estas “Corporaciones de Derecho Público”, como también son los Colegios Profesionales.

No me gustan mucho estos restos de la concepción corporativa de la Economía, una concepción que proviene del Feudalismo. Pero los motivos por los que mi rechazo el frontal es que estas instituciones comerciales, herederas de las primitivas cámaras de contratación, son absolutamente superfluas e inútiles.

Creo que los autónomos y empresarios que quieren beneficiarse de la representación colectiva deben decidirlo libremente. De hecho así lo hacen y por ello nacieron las asociaciones empresariales, que se reúnen en torno a la CEOE. Tan poco representativas y poco efectivas son las organizaciones camerales que no son tenidas en cuenta por la legislación laboral a la hora de la negociación colectiva.

¿Qué hacen las cámaras? Básicamente dos cosas. Son plataformas de promoción social, económica y política de las personas que están encaramadas en sus puestos directivos, que son invitados a multitud de actos públicos y en virtud de su naturaleza de “corporaciones de Derecho Público” tiene que ser consultadas por las administraciones, lo que es una ocasión de oro para hacer “lobbying”. La afiliación obligatoria no implica una mayor democracia y más cuando se comprueba que cada Cámara tiene a su frente a los empresarios dominantes de su provincia.

Lo otro que hacen las cámaras es gestionar buenas cantidades de ayudas y subvenciones, preferentemente comunitarias, destinadas a incentivar a los nuevos empresarios y emprendedores, así como actividades de formación. Tengo la impresión que estas gestiones de las Cámaras a favor de introducir nuevos operadores en el mercado no tiene demasiado éxito de crítica y público.

Echando un vistazo a la página del Consejo Superior de Cámaras, se comprueba como nada que hagan estas corporaciones no está hecho por las administraciones o pueden ser llevado a cabo por asociaciones voluntarias de empresarios y autónomos, los poderes públicos o empresas privadas.

Las Cámaras de Comercio y el comienzo de su desmantelamiento. Estas “Corporaciones” son rémoras del pasado y un gasto forzado, con una cuota cameral obligatoria. Apoyo la idea del PSOE de eliminar la obligatoriedad de la cuota cameral, lo cual transformará a las Cámaras en lo que siempre debieron ser: asociaciones voluntarias.

Análisis del Partido Popular de Andalucía

El Presidente de la Junta firma hoy el decreto de disolución del Parlamento de Andalucía y la subsiguiente convocatoria de elecciones para formar una nueva cámara legislativa autonómica.

Estas elecciones son una tortura periódica para el Partido Popular. Saben que van a perder y sufriendo un nuevo vapuleo. Pero poco hacen para cambiar las tornas, a pesar de que en este momento no tienen ni una sola encuesta que no pronostique una amplísima victoria del PSOE, es decir, la enésima mayoría absoluta de los socialistas.

Rémoras del Partido Popular

El Partido Popular de Andalucía tiene pesadas rémoras del pasado. La primera de ella es que los populares siguen identificados, no sin razón, con el Franquismo y sus mantenedores andaluces. Es cierto que con la conversión de Alianza Popular en el Partido Popular, Javier Arenas se dedicó a lavarle la cara a las sedes locales del PP quitando retratos de Franco y quitándole los cargos directivos y las candidaturas municipales a los que habían sido líderes del Movimiento y miembros de las corporaciones en el régimen anterior.

Con el renacimiento del más ancestral nacionalismo español, los que andaban disimulando o callados han vuelto a reivindicar sus antecedentes franquistas y al mismo Franquismo. Ello ha sido posible porque casi toda la sucesión de dirigentes que consiguió Arenas hace más de una década no fue más un cambio generacional, pasando el protagonismo a los hijos de los dirigentes franquistas. Esto, en poblaciones donde casi todos se conocen, es una losa insuperable.

La segunda rémora es que el Partido Popular de Andalucía es identificado y se identifica con las clases dirigentes de casa lugar. Las pocas nuevas incorporaciones que se lograron en el proceso de refundación provinieron exclusivamente de los grupos sociales económicamente más fuertes. La consecuencia es que en muchas localidades la militancia del PP está exclusivamente compuesta de herederos del Franquismo y de hijos de propietarios agrícolas.

Los lavados publicitarios de cara solamente son efectivos en los ámbitos en los que las relaciones personales no tienen consecuencias políticas, esto es, donde el anonimato de los ciudadanos es mayor. En Andalucía los “pueblos” son de media mayores que otras equivalente en el resto de España, pero lo suficientemente pequeños como para que sea más importante el “boca a boca” que las consignas y los lemas visto en televisión o leídos en los periódicos. Donde los vecinos se conocen, falla la publicidad, porque la publicidad es efectiva sólo cuando transmite algo verdadero o su poca veracidad no es falseable con facilidad. En los pueblos es demasiado evidente que el lavado de cara es publicidad, por lo que hubiera sido preferible para los populares andaluces hacer una renovación de verdad y no una renovación sólo para el exterior.

La tercera rémora es la impresión que da en Partido Popular de despreciar a Andalucía y a los andaluces. Poco favor hacen a los populares andaluces cuando los líderes nacionales de su partido, o de otra autonomía, hablan de la España subsidiada, del voto cautivo o de la poca responsabilidad personal de los ciudadanos de la región más poblada del país. No es bueno insultar a quienes luego vas a pedir el voto: si le dices a alguien subsidiado, comprado y vago es difícil luego que te dé su voto.

Estrategia municipalista

El Partido Popular de Andalucía consiguió romper la tremenda hegemonía de los socialistas en todos los niveles, consiguiendo hacerse con los núcleos de mayor población, por lo general las capitales de provincia. Todas las capitales andaluzas, salvo Córdoba y Sevilla, se han ido convirtiendo en feudos populares, pero en absoluto contraste con el resto de la provincia, como evidencia la composición de las Diputaciones Provinciales (todas con mayoría socialista), lo cual muestra la asimetría geográfica y política del Partido Popular de Andalucía.

Ha aparecido, en esas localidades, una generación de líderes municipales que si bien son adorados entre sus ciudadanos, son despreciados por los de otras localidades y provincias. Éste es el problema de desarrollar una estrategia política exclusivamente municipalista, porque los éxitos tienen un efecto circunscrito a un territorio restringido.

La estrategia municipalista no se puede convertir en una estrategia autonómica o regional, porque el nivel regional no es la suma de éxito municipales, sino un plano de decisión política que hay que trabajar casi desde el inicio. Los problemas de la estrategia municipalista se agrandan cuando buena parte del éxito se fundamenta en el agravio o el victimismo, en el enfrentamiento de unas localidades con otras, de unas provincias con sus vecinas y todos juntos contra “Sevilla” porque la Junta invierte en un sitio más o menos que en otro. Un proyecto autonómico o regional tiene que trascender ese “nacionalismo de campanario o terruño” que tan buenos resultados puede proporcionar en unas elecciones municipales pero que es contraproducente en unos comicios autonómicos.

Liderazgo y estrategia regional

Su actual líder es uno más en la línea de pobres aspirantes del Partido Popular a la Presidencia de la Junta, que han hecho de Manuel Chaves un estadista cuando es comparado con ellos. No ha habido nadie que habiendo sido Vicepresidente del Gobierno de España haya conseguido tan poca credibilidad en su tierra y que produzca tan poca confianza entre los suyos. Todos saben que volvió a presidir el PP regional obligado por Aznar, que se las maravilló para que la poco querida y muy gritona Teófila Martínez volviese a estrellarse y así le guardase las espaldas a Arenas (ya derrotado anteriormente).

La única política que hace el Partido Popular de Andalucía es una política de crítica. La fiscalización de la acción de gobierno es lógica y obligatoria cuando se está en la oposición, pero no es ni la única posible, como parece que piensan los populares. La crispación es exitosa en un marco muy determinado y el catastrofismo en otro marco aún más pequeño.

Falta oír propuestas atractivas en boca de los populares. Las únicas propuestas que salen de las filas populares son de supresión, es decir, consisten en quitar cosas o suprimir órganos y, por muy necesario y acertado que pueda ser, ninguna multitud se ilusiona, cambia su voto o va a votar para eliminar un Organismo Autónomo, varias una denominación y quitarle dinero a cualquier acción política. Además de que no provocan ilusión ni ayudan a que los ciudadanos les voten, estas propuestas generan enemigos, que son todos los perjudicados por la eliminación o el recorte, algo que no tiene sentido si necesitas votos desesperadamente.

Nadie se ha dado cuenta en el PP de Andalucía de algo que cualquier puede comprobar al leer los resultados de las elecciones: llevan muchos años desarrollando una estrategia que ha fracasado. Si repiten la estrategia de esta legislatura, volverán a fracasar el nueve de marzo.

Comunicación

El Partido Popular de Andalucía tiene una mala estrategia que es acompañada por una peor gestión de la comunicación política. Los populares no paran de quejarse de “Canal Sur” pero no tienen en cuenta de que tienen siempre a su favor muchos periódicos locales, que leen todos los ciudadanos debido a su arraigo, y una multitud de emisoras de radio también favorables. No hay un medio escrito regional que esté con el PP, porque no existe ningún periódico regional, al estilo de “La Vanguardia” y no ediciones regionales como las de “El País” o “El Mundo”.

Los mensajes y propuestas que el PP de Andalucía le da a los medios es de baja calidad y los medios, en consecuencia, transmitan a la sociedad algo poco relevante, ya que muy favorable que sean, tampoco están para sustituir a los asesores de prensa del partido. Todo ello se junta cuando algunos de estos medios, muy casposos, que hacen pensar que el mensaje del Partido Popular es más casposo de lo que es.

Para terminar voy a poner un ejemplo menor e ilustrativo de la incapacidad comunicativa de los populares andaluces. Hace unos años, en los tiempos de Aznar, el Partido Popular de Andalucía abrió una nueva sede regional y para ello eligió una de las calles más “in” de Sevilla, la calle San Fernando. El problema político que tiene la calle San Fernando es que por ello pasan el noventa por ciento de las manifestaciones que hay en la capital andaluza, por lo que el gran momento de todas ellas era el paso por la sede del PP, regalando relevancia y minutos en la televisión a todos los manifestantes, además de innumerables incomodidades a los trabajadores de la sede. La respuesta fue la de colocarse como víctimas a la libertad, pero sin darse cuenta de que una de las cosas que menos gusta a los ciudadanos es que los políticos se presenten como víctimas.

Les perdió tener una sede bonita, en un edificio con cierta historia y en el mejor sitio de la ciudad, sin evaluar las consecuencias de esta decisión en el plano de la comunicación y la imagen política.

 

Abstencionistas (de izquierda)

Me desesperan aquellos que dicen ser de izquierdas y cada día de elecciones se quedan en casa y pasan de ir a votar. Normalmente se justifican diciendo que ninguno de los candidatos de izquierda les gusta y sacan alguna declaración incidental, sobre un tema que básicamente les interesa a tres personas, o la falta de pronunciamiento sobre sus intereses para decir que no merece la pena ir a votar.

La principal diferencia entre los votantes de izquierda y los votantes de derecha es la siguiente. Un votante de izquierda, si de diez propuestas de un candidato de su misma tendencia, hay una sola que no le gusta, entonces no le vota; por el contrario, un votante de derecha únicamente necesita una propuesta que le guste, de la diez posibles, vota con entusiasmo y además hace proselitismo.

Cada uno de los votantes de izquierda que se abstiene lo hace porque realmente quiere que su voto sea un reflejo idéntico de su opinión sobre todos los asuntos que le interesante. Su nivel de exigencia es absurdamente alto y la consecuencia es también absurda, ya que su abstención lo que realmente posibilita es el ascenso y la llegada al poder de la derecha.

Ellos se sentirán muy coherentes. Seguirán pensando que el voto útil es una muestra de decadencia política, por lo que si votan lo harán por algo con tantas siglas como pocas expectativas reales de hacer algo en política. Su conciencia y autopercepción estarán satisfechas y más contentas aún estarán las hordas del Partido Popular cuando vean a Rajoy tomando posesión del cargo de Presidente del Gobierno, acompañado por Zaplana y Rajoy como ministros plenipotenciarios.

La relación laboral como lucha

Recuerdo que cuando estudiaba los últimos años de la EGB y el BUP tenía la sensación que algún inepto había reducido a dos los temas de la asignatura de Historia: la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. Puede que esa insistencia en examinarme la Revolución Industrial produjera que me hiciera un rojo irredimible por medio de la interiorización de una serie de convicciones a la luz de la experiencia histórica.

Tengo la profunda convicción de que la relación laboral es por naturaleza una relación conflictiva, por eso de la plusvalía que decía Marx y que el empresario siempre intenta que sea lo mayor posible para él.

Hay un conflicto que es inevitable. Inmemorialmente el pensamiento conservador ha intentado negar esta evidencia, tanto considerando que la acción del empresario al contratar es un acto de generosidad o como cooperación entre las partes de la relación laboral.

En la actualidad estos intentos se repiten de una forma diferentes, aunque igualmente virulenta. El primer instrumento para vencer a los trabajadores es hacerles creer que no hay lucha, que no hay plusvalía y que quejarse o reivindicar es de malas y desagradecidas personas.

El segundo instrumento es que los trabajadores vayan desarmados a la lucha. Para ello se intenta desacreditar al movimiento sindical, impedir el trabajo de los sindicatos o directamente se crean sindicatos dependientes de la empresa (o se “compra” a algunos sindicalistas desalmados). En el proceso de desarme generalizado de los trabajadores se intenta destrozar cualquier tipo de negociación colectiva de las condiciones laborales, intentando restringir el ámbito negociador todo lo posible.

Desarmados los trabajadores e igualados teóricamente al empleador, no se encuentra en una situación simétrica, sino en una desigualdad manifiesta, ya que ellos son la parte débil en la relación laboral. Bajo el artificio de que las garantías laborales son injustas y vician la relación profesional, de que los sindicatos y la negociación colectiva son lesivos, se quiere convencer al trabajador de que la relación laboral es pacífica y no una lucha como realmente lo es.

El Andalucismo no está muerto, lo han matado

Los dos principales partidos andaluces, el PSOE y el PP, han iniciado su precampaña electoral para las elecciones autonómicas intentando reivindicar para sí el Andalucismo. El Andalucismo es algo tan vaporoso como para que formaciones políticas ideológicamente enfrentadas lo puedan hacer suyo, pero si lo hacen es porque el Andalucismo es un valor político que puede dar réditos electorales.

A pesar de lo poco definido de sus contornos, el Andalucismo es una movimiento político que busca la consideración de Andalucía y los andaluces como ciudadanos de primer orden y no como meras comparsas de las políticas españolas, como carne de cañón o extras de la historia española. El Andalucismo quiere ser la expresión de la existencia de Andalucía como comunidad política, con su voluntad para hacer y sus intereses propios para defender.

Las tendencias andalucistas del Partido Popular son directamente ridículas, porque es intentar coger una pose que no sólo les es ajena, sino contradictoria y muestra de ello es que rápidamente han matizado y hablan de “andalucismo español”.

Lo del PSOE es menos raro, pero por ello no es menos falaz. El PSOE sí tomó la iniciativa de tener una autonomía de primera en Andalucía, pero una vez tenida el gobierno que han hecho de ella ha sido de tercera. Un gobierno autonómico sin iniciativa, un legislativo adormecido y unas instituciones regionales sin fuerza.

Del Partido Andalucista es mejor ni hablar y para ello no me remitiré a los lejanos años de la gestación del primer Estatuto. Me refiero a la vocación de bisagra permanente, a la incapacidad de articular un discurso para toda Andalucía, trascender el feudalismo de los dirigentes municipales y darle materialidad política al “Andalucismo ambiental” que fue dominante durante muchos años.

El Andalucismo ya no existe como referente político y conciencia colectiva. Lo que queda del Andalucismo se asemeja más a una idea romántica que albergan algunas personas. La apropiación por parte del PSOE y del PP es una prueba de la muerte del Andalucismo. Tan muerto está que la derecha más rancia de Andalucía se define “andalucista”, cuando éste ha sido siempre un movimiento político de izquierda.

El Partido Popular es blando con el crimen

Desde que tengo conciencia he visto verdaderas salvajadas en nuestras carreteras. Desde siempre he oído todo tipo de quejas contra los conductores temerarios que hacen de la conducción un peligro para el resto. Desde hace mucho tiempo considero que este tipo de comportamientos son delictivos y ahora el Código Penal se unido a mi parecer.

Sin mucha razón se ha atribuido al Partido Popular la etiqueta de ser una formación dura con el crimen. No quiero hacer mención de los pocos policías que dejaron en activo al acabar su segundo mandato, sino de la actitud que han tomado a la hora de endurecer la legislación de tráfico.

Con declaraciones, votos inexplicables y hasta con pasquines han intentado minar la política del Gobierno de España encaminada a que no salga barato circular temerariamente, bajo el efecto de las drogas o el alcohol, perjudicando la integridad física de otras personas. No sé porqué se empeñan en defender a los delincuentes de la carretera.

¿Por qué consideran rentable electoralmente la defensa de los conductores temerarios? ¿Tan mala consideración tienen de sus potenciales electores?

Los medios españoles y las elecciones estadounidenses

La información de los medios españoles de comunicación sobre el larguísimo proceso electoral norteamericano es tan mala y escasa, que no sólo proporciona a los españoles una información muy superficial, sino que es deficiente que puede provocar desinformación, aunque no pretendida.

Del silencio absoluto hemos saltado a las portadas en las que se veía un sonriente Barack Obama y sendos titulares sobre su victoria electoral. Como la mayoría de los españoles de política norteamericana, no tiene ni idea, fácilmente ha podido producir la sensación de que ya es el Presidente de los Estados Unidos, casi como se podía inferir en un periódico regional.

Lo gracioso de todas las informaciones sobre el proceso de nominación, es que parece que en los Estados Unidos hay un régimen de partido único, pues los medios españoles únicamente hablan del Partido Demócrata y, si hace referencia al Partido Republicano, ésta es casi obligada, al final y brevísima, por si alguien que sepa de política americana lee esta noticia. Para la mayoría de los españoles, la gran sorpresa de Iowa no existe, porque Mike Huckabee ha sido ignorado ampliamente y eso que ha ganado en el lado republicano.

El proceso de nominación a la Presidencia es largo y algo enrevesado, pero nada que no se pueda explicar con toda claridad en un sencillo párrafo. Ser partidario del Partido Demócrata no implica ignorar totalmente al Partido Republicano, pues si finalmente es elegido el candidato republicano, casi todos los españoles dirán que cómo ha sido eso si casi no saben como se llama. ¿Alguien sabe que Mitt Romney ha ganado esta noche el “Caucus” del Partido Republicano en el estado de Wyoming?

Si os interesa el tema, os recomiendo dos blogs muy buenos: Usamericavota’08 y Un vasco en Nashville.