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Evitando pucherazos en las elecciones papales

El actual Papa, Benedicto XVI, ha cambiado la mayoría necesaria para elegir a su sucesor. La actual norma de elección papal de Juan Pablo II, que se utilizó para elegir al actual Papa. La regulación actual prevé dos bloques de seis elecciones cada una en la que se requiere la mayoría de dos tercios para elegir Papa. Pasadas esas doce votaciones, el Papa podía ser elegido por mayoría simple.

Esto daba el camino para bloquear las elecciones o para que determinados cardenales tuvieran que votar a quien no querían, para no alargar el Cónclave innecesariamente, pues si un candidato tuviese la mayoría absoluta, éste únicamente tendría que esperar a la decimotercera votación. De esta forma se creaba una mayoría de bloqueo que dejaba sin sentido la regla de los dos tercios.

Al terminar el último cónclave, algunos cardenales declararon anónimamente que el Papa había sido elegido canónicamente, legalmente, pero que en el plano moral la cosa sería muy discutible. Yo no tengo dudas de que el Cardenal Ratzinger ya contaba con la mayoría absoluta al iniciarse las votaciones. Se dio la circunstancia antes explicada y por este motivo, que quedó en la conciencia del nuevo Papa o que ha sido presionado con contar lo ocurrido, se modifica la normativa electoral del Papado.

Filosofía subjetiva de mi blog

Escribir un blog es un ejercicio de narcisismo. Uno pretende al principio poder poner en conocimiento de otras personas algunos de sus pensamientos y reflexiones. Luego se empieza a cuidar los temas, un poco más el estilo, para acabar mirando obsesivamente los contadores de visitas, analizando que tipo de comentarios producen una mejor reacción por parte de los potenciales lectores de blogs. Luego viene el agobio por el número de comentarios y cuando los hay, te enfadas por los cenutrios que responden a cosas elaboradas y pensadas con tres lugares comunes y un improperio, en el mejor de los casos.

Como el blog no es un medio de comunicación que pretenda ni hacer negocio ni influir social o políticamente, me considero absolutamente legitimado para quitar los comentarios que me parezcan que no encuentran al nivel del blog o al nivel que me gustaría que tuviera. Si yo argumento, exijo que se argumente, y decir tonterías una detrás de otra, no es argumentar. Además es blog es subjetivo, como dice su título.

Quien quiera comentar en mi contra, tiene que estar a la altura, lo siento: para dejar que alguien me lleve la contraria en mi blog soy muy exigente, pues para poner chorradas en Internet ya está “Libertad digital”.

Vacuidad cultural en la prensa

Las secciones culturales de los periódicos digitales vienen hoy casi vacías de contenido. El colmo del despropósito es que “El Mundo” considera una noticia cultural que Paris Hilton ha dejado la cárcel; si fuese noticia, sería una noticia rosa, porque yo no le encuentro el matiz cultural por más que haya estado varios minutos pensándolo. De todas formas siempre mantengo la sospecha de que las secciones culturales de los grandes medios son realmente páginas publicitarias de las editoriales y artistas de cabecera de sus grupos empresariales. Por eso la única que me parece medianamente creíble es la de un diario de mi ciudad, ya que no hay edición paralela de libros ni nada de eso. Tiene la virtud de que siendo una publicación local, no cae en el cateterío de ser la gacetilla de los escritores y artistas de la tierra, aunque ello no implica que los ignore en pos de unos desmedidos aires de grandeza y cosmopolitismo que no vendrían al caso.

El dinero también vale en Palestina

Mahmud Abbas (Abu Mazen), Presidente de Autoridad Nacional Palestina (ANP), se ha convertido en el hombre bueno para Occidente. Hasta ahora, el sucesor de Arafat era valorado como su predecesor, como un personaje que podía parecer presentable antes la opinión pública occidental, pero que mantenía un discurso distinto cuando se dirigía a su población y no se tomaba demasiado interés en perseguir a los terroristas palestinos que actuaban en territorio israelí. Las autoridades norteamericanas, israelíes y europeas consideran que Mahmud Abbas era algo así como la cara amable del terrorismo palestino, con el problema de que había sido legitimado democráticamente, al ser elegido a la sombra de la muerte del mítico Yassir Arafat.

Las últimas elecciones legislativas dentro de los territorios de la ANP llevaron no sólo a una gran presencia de los islamistas radicales de Hamás en la cámara legislativa, sino a que tuvieran la mayoría absoluta y ellos fueran los inevitables encargados de formar gobierno, de elegir de dentro los suyos al Primer Ministro, pese a que tuvieran ministro de Al Fatah, el partido nacionalista palestino (de carácter socialdemócrata y laico) fundado por Arafat.

Los palestinos, con una democracia naciente, tuvieron que afrontar el difícil asunto de la cohabitación entre la Presidencia de un partido y un gobierno de otro. La primera diferencia entre los partidos palestinos y los occidentales es que todos tienen facciones armadas, independientes de las fuerzas de seguridad pública. La segunda diferencia es que Al Fatah es un partido que se ha caracterizado por una corrupción generalizada en su gestión al frente de la ANP, mientras que Hamás aún se encuentra limpio de ese asunto, no por virtud de sus componentes, sino porque desde que llegaron al gobierno no han visto un solo dólar de las ingentes cantidades de dinero provenientes de los fondos norteamericanos, europeos y de los ingresos fiscales que los israelíes cobran y que deben transferir.

La toma de Gaza por la fuerza por parte de Hamás ha convertido a Abbas en un político cabal, porque por definición lo es todo el que tenga problemas con Hamás. Los países occidentales se han aprestado con rapidez a salvar las dificultades económicas del gobierno palestino situado en Cisjordania, para mandar el mensaje que la población bajo el gobierno de Abbas recibiré el beneficio en millones de dólares, mientras que los que se encuentran bajo el gobierno golpista de Hamás padecerán aún más, como si vivir en la franja de Gaza no fuera por sí un padecimiento terrible.

Ahora vemos más claro que nunca el papel del dinero, de las grandes transacciones y cuentas, en el mundo de la política internacional. Corea del Norte ha accedido a desmantelar su programa nuclear y aceptar inspecciones desde el momento en el que sus cuentas (las de sus dirigentes, más bien) se han desbloqueado e inmensas sumas de dinero se encuentra ya en seguro depósitos en Rusia. En última instancia, el dinero sigue moviéndolo todo y ello es una garantía de dos cosas: que todo el mundo es corruptible (aspecto negativo) y que incluso el más loco de los dirigentes tiene un precio (probablemente el aspecto positivo de todo esto).

Opciones contra los Latin Kings

El tema de los Latin Kings se está convirtiendo en problemático punto de distinto enfoques dentro de nuestra sociedad. La opción A, por llamarla de alguna manera, es que la que han adoptado las autoridad catalanes consistente en la oficialización y en institucionalización de esta organización con vista a someterla a publicidad, inspección y que el precio de las subvenciones públicas las aplaque. La opción B, que no quiere decir que sea peor ni mejor, es la adoptados por los tribunales madrileños que no es otra que aplicar las disposiciones del Código Penal relativas a las asociaciones ilegales, como hizo el juez Garzón con Batasuna antes de la aplicación de la nueva Ley de Partidos.

A priori no sé cuál de las dos opciones es la mejor. Analicemos los datos positivos y los datos negativos razonablemente previsibles de cada una de ellas. El principal defecto de la opción A, la catalana, es que les da una legitimidad pública a una organización que, por lo demostrado hasta ahora, es poco merecedora de ninguna forma de reconocimiento y, de esta manera, alguna de sus actividades puede encontrarse cubiertas bajo ese reconocimiento. La opción B tiene por defecto es que deja las cosas como está, ya que los Latin Kings nunca han sido una organización legal, pero tampoco ilegal, moviéndose en el terreno de la alegalidad, que es algo bastante vaporoso y para quien es alegal, poco se importa ser ilegal.

La principal ventaja de la opción A, al menos desde mi punto de visto, es que se intenta la vía de la institucionalización, es decir, meter dentro del entramado institucional a la organización, creándose intereses organizativos y personal que templen los ánimos de sus componentes más radicales, aunque no evita la fragmentación de la organización en pequeñas agrupaciones radicales. La principal ventaja de la opción B es que pone clara la situación jurídica de la asociación, de forma que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienen el principio preclaro de que la simple pertenencia y las actividades del grupo son ilegales y perseguibles ante los tribunales penales de Justicia.

Personalmente siento más cercanía para la opción B, porque reconoce lo que es una realidad: que los Latin Kings son una organización con fines criminales, no sólo ideológicos, sino que los han llevado a cabo en demasiadas ocasiones (si es que un solo delito puede ser considerado como poco). Creo que un Estado de Derecho tiene que llamar a las cosas con su nombre y esta organización refleja valores, organización jerárquica y acciones absolutamente contrarias a nuestra moralidad pública y leyes, por lo que deben ser puestas, sin lugar a dudas, fuera de la Ley y asumir las consecuencias jurídicas de este supuesto de hecho.

Con la misma convicción mantengo que emplear solamente la opción A, no será absolutamente efectivo. Creo que las comunidades de inmigrantes deben estar articuladas asociativamente y que el Estado, a sus diferentes niveles, debería articular la participación de las grandes comunidades de inmigrantes a través de asociaciones muy representativas, muy numerosas y crecientes en influencia social. Únicamente a través de una correcta institucionalización de estas organizaciones de inmigrantes, podemos desterrar las bandas, ya que contaríamos con el rechazo de sus propios compatriotas y la colaboración en la persecución de las actividades ilegales de este fenómeno vomitivo de las bandas.

Por un nuevo modelo de sindicalismo

Muchas personas, muchos trabajadores son enormemente críticos con el papel de los sindicatos en el marco de las relaciones laborales en España. Es evidente que los sindicatos españoles han caído en una serie de vicios que los hacen muy criticables, pero también hay que indicar que estas son las consecuencias del modelo estatalizado de sindicalismo que se adoptó en la España de la transición.

Los trabajadores son representados por organismos electos, a varios niveles, generalmente compuesto por trabajadores pertenecientes a los sindicatos. Con independencia de su afiliación o no a cualquier organización sindical, los acuerdos que firman los representantes de los trabajadores afectan a todos según el nivel de la negociación. Por ejemplo, si un convenio colectivo se consigue gracias a la presión ejercida por una huelga llevado a cabo por los sindicatos y un grupo de trabajadores, todos los trabajadores se benefician independientemente de que hayan ido o no a la huelga. Es la lógica consecuencia de un sistema generoso en el que los sindicatos funcionan como corporaciones de Derecho Público.

Yo soy partidario de un cambio en el sistema sindical español. Preferiría un giro hacia el modelo inglés, en el que los acuerdos conseguidos por los sindicatos solamente benefician a sus afiliados, que mantienen a la organización, sin acceso a los recursos públicos, con cuotas y participan en las “cajas de resistencia”. De esta forma existirían organizaciones sindicales más fuertes, quizá más pequeñas y más independientes. También los trabajadores habrán de posicionarse y no cabrá la cómoda postura de que otros arreglen los problemas, mientras que ellos no hacen absolutamente nada.

Es mejor que nuestro himno no tenga letra

Hay personas que, por lo visto, se horrorizan con que nuestro himno nacional no tenga letra y con que nuestros deportistas no puedan cantar nada cuando suena el himno en las competiciones deportivas internacionales. El Comité Olímpico ha encabezado una propuesta para que el himno español tenga letra y así ver con orgullo como los jugadores de la selección española de fútbol canta a pulmón lleno la letra patriótica antes de ser eliminados en cuartos de final del Mundial.

Yo no me acuerdo del himno de Ucrania, que debí escuchar varias veces en el último campeonato, y aunque lo recordase, no habría podido retener su letra, dado mis escasos conocimientos de ucraniano. Pero tampoco recuerdo el himno de ninguno de los países hispanoamericanos con letras en castellano.

Lo peor no es que mi memoria sea frágil, que sería un problema exclusivamente personal. Lo peor será el grosero, pesado e idiota debate que sobre la letra del himno de avecina. Ya veo a algunos pidiendo que se incluya una invocación a Dios y a otros queriendo trasponer el catálogo de derechos constitucionales. No tenemos un Schiller que no escriba una letra, ni un grupo de soldados que expresan las inquietudes por las que iban a luchar contra ejércitos más fuertes.

Los símbolos creados “ex nihilo” son apósitos de identidad, propios de regímenes que quieren crear todo de nuevo. La tradición no se inventa, se tiene y nosotros esta tradición no la tenemos y tampoco pasa nada por ello.

No deja de ser peculiar que nuestro himno no tenga letra y muchas veces es tan patrimonial lo que no se tiene como lo que se tiene. La ausencia de letra es tan patrimonio nacional como el ripio que nos pretenderán colar y hacer aprender.

Blair y el Catolicismo

Como si estuviéramos en la época anterior al Concilio Vaticano II. La prensa internacional refleja el rumor de que el actual Primer Ministro del Reino Unido, que será ex Premier en pocos días, está pensando convertirse al Catolicismo cuando deje la jefatura del gobierno. Hay sectores que están encantados y ven en esto, no una decisión personal y de conciencia de una persona, sino un reflejo de la fuerza de la confesión católica en el mundo, que ha podido atraer a si al máximo dirigente efectivo de la confesión anglicana, ya que como Primer Ministro tiene mucho poder sobre la estatalizada Iglesia de Inglaterra.

Los sectores más conservadores del Catolicismo consideran que la entrada de Blair en su confesión equivale a un fichaje estrella por parte de un equipo de fútbol. Pero el problema de este fichaje estrella es que solamente será un único nuevo creyente, mientras que la Iglesia Católica pierde miles de creyentes especialmente en las zonas de poderío tradicional y no hace nada para pararlo, excepto enrocarse en sí misma, pero no en lo mejor de su tradición (que es mucho), sino en la perspectiva estrecha y cateta de algunos sectores fundamentalistas católicos, los cuales se identifican además con formaciones políticas muy determinadas y con los férreos intereses de la patronal educativa (que no deja de ser un negocio aunque bajo el símbolo de la cruz) y con los beneficios de los depredadores inmobiliarios.

Cinco soldados españoles muertos en Líbano

Ya tenemos tema para toda la semana. Cinco soldados españoles, que estaban destacados dentro de la Fuerza Interna de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL), han muerto en una acción que aún no está clara, es decir, no se sabe si ha sido como consecuencia de una mina o de un ataque. Esto se une a que ha habido combates entre tropas regulares libanesas y fuerzas islamistas en la ciudad de Trípoli.

En la calle Génova, los dirigentes y demagogos del Partido Popular ya estarán preparando la utilización política de la muerte de soldados españoles en acto de servicio, con la única finalidad de atacar al Gobierno de España. Para ellos todo vale, todo sopla en su beneficio, aunque sea la muerte de españoles que están defendiendo el orden y la estabilidad en una de la zonas más problemáticas del mundo, como es la frontera sur del Líbano.

La OCDE le saca los colores al PP

Ahora viene la OCDE a sacarnos nuevamente los colores con un estudio en el que se ve a España como el único Estado Miembro en el que se ha perdido poder adquisitivo en los últimos diez años. Se intenta justificar este escandaloso dato indicando que la masiva incorporación de inmigrantes al mercado laboral, en los puestos de más baja cualificación, ha hecho que la media decaiga.

Pero ese es el problema, que existan tantos puestos de trabajo con baja remuneración y no sólo está entre los de baja cualificación que ocupan los inmigrantes, sino también entre los muchísimos trabajadores españoles (entre los veinticinco años y los treinta y cinco) que desarrollan funciones cualificadas, para los que las empresas requieren a titulados superiores a los que luego les remunera como auxiliares administrativos. Dado la gran ofertas de titulados universitarios, se les paga lo que les da la gana a las empresas, generalmente 1000 euros, y luego se les coloca en puestos directivos que normalmente tendrían una mayor remuneración, exigiéndoles como si tuvieran opciones sobre las acciones de la empresa, al estilo de Telefónica de Villalonga.

Nuestro espectacular crecimiento económico y el increíble beneficio de las grandes empresas españolas han sido posibles por el ahorro en los gastos de personas y por unos beneficios urbanísticos realmente surrealistas.

A nadie le puede extrañar que la caída del paro en tiempos del PP se debiera únicamente a que la masa laboral era cada día más barata y gratuita en ocasiones (que alguien diga las horas extras que le han pagado). El actual gobierno socialista está tomando las medidas adecuadas como la de encontrar nuevos yacimientos de empleo en el mundo de la dependencia, pactar el final de la temporalidad con sindicatos y empresarios y potenciar (todavía insuficientemente) la Inspección de Trabajo. Todavía que lo que para mí es el punto fundamental: que la causalidad sea el centro en el contratación laboral, de forma que se deje la arbitrariedad de las empresas a la hora de remunerar y clasificar a los trabajadores, y a que estos se les pague conforme al trabajo que realmente realizan.

Finalmente quiero decir que una subida de las retribuciones y una bajada en los beneficios urbanísticos no serían contrarios al crecimiento económico, porque si estos se produjera subirían los niveles de renta disponible y, consiguientemente, el consumo individual y familiar se dispararía creando nuevas empresas y nuevos puestos de trabajo, en vez de que tanto dinero se quede en las cuentas corrientes y en los depósitos, a veces oscuros, por ser generoso, de unos pocos.

Gobernar en minoría

Supongamos por un momento que el último delirio legislativo electoral del PP, que sólo pudiera gobernar el que llegase al 40% de los votos, se hiciese realidad. Lo primero que deberíamos indicar es que en 1996 el Partido Popular no podría haber formado gobierno al no haber alcanzado ese nivel, pues obtuvieron 38.79% de los sufragios. Lo segundo es que en Canarias, por ejemplo, ninguna fuerza política tendría posibilidades de formar gobierna, porque ninguna de ellas llega al nivel de solvencia política que se le ha ocurrido a los populares.

Pero empecemos ya con nuestro ejercicio de suposición. Un alcalde, por poner el caso, que está en minoría tiene que sacar adelante su programa de gobierno y de repente se da cuenta que la oposición tiene más voto que él, por lo que cualquier cosa que lleve al pleno, aunque sea una declaración a favor de las navidades, no podrá ser votada nunca, y mucho menos unos presupuestos para la localidad.

Ese alcalde ahora tendrá que entrar a negociar cada asunto con algún grupo de la oposición que le dé la mayoría, pero esos grupos, fuera del gobierno y de la posibilidad de llevar a la práctica su programa, poco querrán ceder y lo que cedan será a un precio altísimo. En vez de llegar a un acuerdo de gobierno basado en programas, habrá acuerdos puntuales basados en intereses inconfesables.

Llevemos la situación al extremo. El gobierno minoritario, gracias a idea popular, nunca podría ser desbancado por la mayoría de los representantes, porque si tiene que gobernar quien saque al menos el 40%, lo normal es nunca se pueda plantear una moción de censura, que es el instrumento último y más poderoso de fiscalización de la oposición a un gobierno.

Estos son algunos de los peligros, “grosso modo”, que la solución para un problema singular y propio únicamente de los populares (que no es otro que la pérdida del gobierno de las Islas Baleares) tendría sobre la totalidad de los gobiernos autonómicos y municipales de nuestro país.

Puestos a propuestas arriesgadas: cabe proponer, constitucionalmente, la elección directa de los alcaldes (incluso a doble vuelta), procedimiento electoral que existe ya en municipios de pocos habitantes, y dotarles de un amplio poder al tener ellos mismos una legitimidad democrática propia. Pero estoy seguro que esta propuesta no gustaría a los dirigentes populares, ya que les quitaría de por vida numerosas alcaldías que la izquierda pierde por la disgregación del voto en varios partidos y que se agruparían en una segunda vuelta. Al final y al principio, a los populares solamente le interesa tener el poder y para ello pisotean los principios, incluso los propios.

El pelmazo de la Copa América

He visto la retransmisión televisiva de la primera regata de la Copa América. Tenía el recuerdo del sopor padecido por una retransmisión de vela durante los Juegos Olímpicos de Sydney, y por ello intenté quitarme los prejuicios y disponerme a captar lo sublime que por lo visto tiene esa competición.

Por mucho que me opuse, los prejuicios volvieron pero en forma de juicio, es decir, me pareció lo más aburrido del mundo para verlo en televisión (si eliminamos esa última partida de la final de mundial de ajedrez entre Karpov y Kasparov que me tragué en mi adolescencia). Lo único salvable de todo el tiempo invertido fue la reconstrucción digital de la regata, en la que todo quedaba claro e incluso tenía la emoción de observar los metros de distancia que un barco sacaba al otro.

Creo que no me dejaré atrapar otra vez más por esta competición absurda, al menos, por su versión televisiva. Y más cuando los especialistas (que sorprendentemente los hay) apuntan a que el sindicato suizo destrozará en las cinco regatas mínimas al sindicato de Nueva Zelanda, al cual hoy le ha metido una ventaja de casi doscientos metros.

Lo que ha cambiado en las negociaciones comunitarias

Nunca las negociaciones en torno a los tratados constitutivos de la actual Unión Europea han sido fáciles. Hay una permanente tensión entre la defensa de los intereses de los Estados y la necesidad de mantener y reforzar un conjunto de Organizaciones Internacionales cuyo buen funcionamiento interesa, naturalmente, a todos sus Estados Miembros. Pero es para todos evidente que algo ha cambiado en esas negociaciones desde que ingresamos en 1986 y los procesos de ampliación y reforma que ahora vivimos.

La primera diferencia entre la reforma del Derecho Originario Comunitario que se realizó a finales de los ochenta y principios de los noventas y las fracasadas reformas de este inicio del siglo XXI ya ha sido enunciado: antes hubo reformas, ahora únicamente tenemos intentos.

La segunda diferencia no creo que esté en la talla de los políticos, porque siempre ha habido de todo, ni los de antes eran todos de una gran altura, ni los actuales son todos patéticos. La cuestión es que se ha hecho de los resultados de las negociaciones en el ámbito comunitario un arma de política interior, de forma que las posturas más cerradas, que hace cincuenta años hubieran imposibilitado la creación de las Comunidades Europeas, ahora son las que mantienen algunos gobernantes para volver a sus respectivos países con el “honor” intacto y la Unión muriéndose.

La tercera diferencia es que se ha optado, en muchos Estados, por el procedimiento del referendum para decidir la ratificación o no de los tratados internacionales que modificarían el Derecho Originario ahora vigente. En estas consultas populares muchas veces se entremezclan cuestiones de política doméstica realmente contingente y un todo contra todo, que es más amplio que un simple voto antisistema, ya que une a todos los extremismos en medio de la indiferencia que estas consultan generan, como es buen ejemplo la abstención en el referendum al fuimos convocados los españoles en febrero de 2005 con solamente el 41.77% de participación.

Sedaciones terminales II

El caso de las “sedaciones terminales” de Leganés ha sido archivado por el juzgado que lo instruía. Se demuestra que la posición mantenida por el ex consejero madrileño del ramo, Lamela, era ideológica y no técnica, como lo demuestra el descenso vertiginoso de casos sospechosos en cada etapa de esta investigación. El médico protagonista ha indicado, muy certeramente, que la posición del ejecutivo autonómico no sólo le ha perjudicado a él y a los otros sanitarios encausados, lo cual es obvio, sino a la forma de morir de muchísimos enfermos en los hospitales españoles, ya que después de la apertura del procedimiento penal, muchos médicos han restringido la aplicación de estos tratamientos paliativos.

Lamela, como buen representante del pensamiento fundamentalista del PP, ha querido enseñar moral y leyes a todos los demás y lo que debería hacer ahora es irse  Buthán, cambiarse de nombre y dedicarse a algo que pueda no ser muy perjudicial para sus congéneres. No sólo ha perjudicado la consideración personal y profesional de una sería de médicos y asistentes, sino que también ha manchado al hospital de Leganés y a todo el sistema sanitario por su sola opinión de que hacer más llevadera la muerte a una persona es incorrecto.

Maquillaje político francés

Francia es un país reconocido internacionalmente como la primera potencia en cuanto a moda, complementos y cosméticos respecta. Ahora ha llevado la técnica cosmética a la política con una habilidad inusitada, aunque no es la primera vez que esto se intenta tanto en Francia como en otros países del mundo.

El Presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, ha sorprendido a algunos medios nacionales e internacionales con la elección de los miembros de su gobierno y de los más altos puestos en la administración francesa. Sarkozy pretende redimirse de sus polémicas reacciones ante los disturbios en los barrios periféricos de París y Marsella, que fueron tenidos por muchos como catalizador decisivo para subir la intensidad de estos disturbios.

Ahora Sarkozy ha decidido poner a una descendiente de inmigrantes marroquíes al frente del Ministerio de Justicia y a otro hijo de la inmigración como Secretaria de Estado de Ciudades.

Estos nombramientos quedan bien, políticamente correctos y dan una impresión de multiculturalidad “prima facie”, pero cualquiera que conozca mínimamente los entresijos de un gobierno y de una administración sabe que para que el cambio sea verdaderamente decisivo hay que modificar también otras escalas del gobierno y la administración, menos vistosas pero más importantes tanto en el plano técnico como en el decisorio.

Cuando no se quiere que nada cambie, a estas personas se les pone en el vértice del poder, abrumadas de papeles y actos protocolarios, teniendo que delegar continuamente en un conjunto de asesores que son quienes deciden realmente, sea por el volumen de lo que tienen que hacer como por la falta de experiencia que tienen para desempeñar cargos de tamaña importancia. Si a Sarkozy le hubiese interesado un cambio de verdad, hubiera situado a muchos de estos representantes de las minorías y de otros grupos sociales en puestos de tercer y cuarto rango, adquiriendo la experiencia necesaria para que cuando llegasen a la cúspide del poder y la administración francesa no se vieran aturdidos como estos van a verse.

Es obvio que a Sarkozy no le interesa el cambio verdadero, pues lo ha dejado claro en sus anteriores responsabilidades y con el programa que se ha presentado. Esta operación no es reconocer a todos los franceses el derecho a participar de la dirección de su país, sino que solamente es una operación de maquillaje. Un maquilla de colorido local para distraer la atención.

Buenafuente se va

“Buenafuente” se va. El programa nocturno que precipitó el final de “Crónicas marciana” sucumbe tras alguna temporada éxito y otras de mantenimiento. Creo que este programa no ha sido bien tratado por la cadena televisiva que lo programaba, porque su horario de emisión era más difícil de adivinar de una lotería de Euromillones.

Por más que existieran personas que quisieran ver “Buenafuente”, éstas tenían que ponerse delante de la tele a ver cuando salía Andreu y, sobre todo, debían haber dormido una buena siesta porque si no se sabía cuando empezaba el programa, tampoco le ponía averiguar a priori cuando terminaba y si se llegaba a la conclusión, el televidente vería el amanecer de la nueva jornada.

“Eva Hache” que es un programa mucho más flojo que “Buenafuente” sí ha contado con la seriedad de su cadena, manteniendo una hora fija de emisión y un horario de conclusión razonable dentro de los desastrosos hábitos horarios que tenemos los españoles. Esto parece una versión moderna de la fábula de la tortuga y la liebre. La tortuga, “Eva Hache”, poco ha poco ha llegado a la meta, pudiendo dar pequeños pero continuos pasos, mientras que “Buenafuente” ha sido la liebre, con una salida espectacular pero que han aparcado en una cuneta, pensando que no había que continuar corriendo. Espero y deseo que no haya habido política mediática en la decisión de dejar de emitir “Buenafuente”, porque solamente nos faltaría eso.

Los gobiernos minoritarios

Ganar unas elecciones es algo muy relativo cuando se ha obtenido menos de la mitad de los escaños. Quiere decir que la opción ganadora es la que más votos ha recibido, pero que en el conjunto de la población son más los que han preferido otras opciones y no han elegido a la ganadora. Si el ganador en estas condiciones forma gobierno estamos ante lo que llamamos comúnmente “un gobierno minoritario”.

El problema del gobierno minoritario es que puede que genere más rechazo que apoyos, porque tiene más representantes en contra que a favor. Por ello ha habido países, en los que impera el modelo mayoritario de elecciones políticas, que han establecido un sistema de doble vuelta, de forma que el elegido lo sean con la mayoría absoluta de los votos elegidos y así evitar que sea elegido alguien que tiene más gente que no le apoya que le respalda.

Después de cada proceso electoral se comienza con la misma cantinela: los ganadores minoritarios desplazados del gobierno se quejan de lo que ha pasado y hablan con mayor o menor discreción de fraude electoral. Que las minorías más pequeñas y reúnan a una mayoría de representantes no es ningún tipo de fraude ni de engaño a los electores, sino que es el ejercicio de una posibilidad. Es preferible un gobierno con el soporte de la mayoría que un gobierno con la mayoría en contra, aunque cuente con la minoría más grande de todas.

Jaume Matas y López Aguilar

Jaume Matas, candidato del PP a la Presidencia de las Islas Baleares, ha presentado su renunciar al acta de diputado y ha anunciado su retirada de la vida política (por ahora) al no poder formar gobierna en esa comunidad. Se ha despacho diciendo que la perdido el gobierno en una segunda vuelta celebrado no en las urnas sino en los despacho.

Esta gente del PP tiene una inmoralidad tan grande y grosera que conmueve los cimientos de cualquier virtud. Ante todo no quieren enterarse de que en un sistema parlamentario son los escaños los que deciden, pero lo que es más grave, hablan de que les han quitado el gobierno en los “despachos”, es decir, contra la voluntad de los ciudadanos, cuando ellos están haciendo exactamente lo mismo en la otra comunidad insular, Canarias, pactando con Coalición Canaria para que López Aguilar no pueda gobernar la comunidad.

Es una táctica clásica del PP. Se hacen las víctimas y luego ellos nunca son los verdugos, porque cuando hacen lo mismo a ellos siempre les asiste la razón. Ellos son los que dicen cuando una actuación está bien y cuando esa misma actuación está mal a través de la invención de cientos de criterios “ad hoc”, criterios que siempre les justifican a ellos. No hay base racional para distinguir entre partidos “serios” (con los que el PP pacta) y otros partidos “de guasa” (con los que el PSOE pacta); sólo hay partidos y escaños, fruto de las elecciones y de la decisión de la ciudadanía. A algunos les puede parecer poco presentables ciertos socios del PP y este juicio sería tan injusto como el que ellos emplean para referirse a los socios del PSOE.

Si a Jaume Matas le han quitado el gobierno en “los despachos”, también se lo han quitado a López Aguilar, o por el contrario ambas son acciones legítimas dentro de un sistema parlamentario, como es que el tiene nuestro país y cada una de nuestra comunidades autónomas.

Alcohol, pornografía y pobreza en Australia

El gobierno australiano quiere prohibir el alcohol y la pornografía en las zonas aborígenes del país para prevenir el abuso sexual sobre menores de edad. El gobierno toma estas medidas en vez de atajar el principal problema y causa de todos los demás: la pobreza. Estamos ante un caso más de política puritana en la que se atajan los problemas superficiales sin entrar en los verdaderos problemas y en sus causas profundas.

La pobreza es sin duda la mayor de las lacras y muchos comportamientos tenidos por inmorales son consecuencia de la pobreza. No es casual que las tasas de delitos y otros comportamientos reprensibles se den en las comunidades más pobres, es solamente un triste e inevitable consecuencia. Puedo que los miembros del gobierno australiano se encuentren muy satisfechos con ellos mismos por intentar atajar el abuso de menores prohibiendo a los aborígenes beber alcohol y ver pornografía para salvarlos de su pobreza, pero lo que el gobierno australiano debería tener presente que la mejor manera de salvar a alguien de su pobreza no es prohibir el alcohol o la pornografía, sino acabar la pobreza en esas comunidades.

Una historia de las lenguas y los nacionalismos. Recensión

Esta tarde he terminado el libro de Xavier Zabaltza titulado Una historia de las lenguas y los nacionalismos (Gedisa, Barcelona, 2006). Este libro es una reelaboración de la tesis doctoral del autor con la finalidad de ser publicada. El libro colma de datos curiosos al lector, aunque la tesis está suficientemente enunciada en los primeros capítulos: la lengua no está vinculada necesariamente al nacionalismo, aunque es uno de los elementos fundamentales que los nacionalismos contemporáneos y de los Estados que estos constituyen o que aspiran a constituir. Zabaltza cede a algunos debates vivos en el momento de la redacción de su tesis y que trasciende el tema que se propuso, aunque no deja de ser interesante la obra por este motivo.

Lo que sí cabe anotar en el debe del autor es su falta de formación filosófica. Zabaltza, como reza la contraportada del libro, es historiador de formación y eso se nota cuando tiene que entrar en cuestiones específicas de Historia de la Filosofía. O bien no entra en los textos primarios de los autores, siendo la literatura secundaria su único acceso a estos, o bien patina en cuestiones básica de hermenéutica, como es la repercusión de un autor en la posteridad, incluso contra su propia intención y literalidad.

Hay que señalar que la formación filosófica no es solamente tener un titulo en Filosofía, sino tener una determinada mentalidad, que da lugar a conectar ideas que en apariencia no tienen demasiada relación, pero que una vez establecidas, son diáfanas e indubitables. Muchos especialistas en ciencias sociales creen que la Filosofía es una especie de pensamiento anticuado que poco tiene que decir y menos que hacer frente al recién adquirido estatuto científico de sus disciplinas. Cuando topan con la Filosofía descubren que ni ese engendro anticuado ni mucho menos es tan fácil como pudieron percibir en sus cursos de Bachillerato.